Colombia reafirmó su liderazgo en el escenario internacional durante la conmemoración del Día de la Cooperación Sur-Sur, celebrado en Armenia, Quindío.
Colombia dejó de ser vista como un país receptor de ayuda externa para convertirse en un socio estratégico en cooperación internacional, según lo reconoció la Organización de Naciones Unidas (ONU) durante la conmemoración del Día de la Cooperación Sur-Sur. En este evento participaron más de 30 delegaciones de Asia, Eurasia, África y América Latina, junto a representantes locales y enlaces de cooperación de 10 departamentos del Sistema Nacional de Cooperación Internacional de Colombia (SNCIC).
El reconocimiento fue encabezado por la directora de la Oficina de Naciones Unidas para la Cooperación Sur-Sur, Dima Al-Khatib, quien destacó el papel protagónico de Colombia en el Sur Global. En la apertura oficial también participaron el viceministro de Asuntos Multilaterales del Ministerio de Relaciones Exteriores, Mauricio Jaramillo Jassir, y la directora general de la Agencia Presidencial de Cooperación Internacional de Colombia (APC), Eleonora Betancur González.
Durante el encuentro, la APC subrayó que el país ya no es percibido únicamente como receptor, sino como un aliado clave en el diseño de soluciones conjuntas para desafíos globales. Ahmad Al-Khatib, director de la Oficina de Cooperación Sur-Sur de Naciones Unidas, sostuvo que “Colombia ejemplifica la transformación del Sur Global hacia economías dinámicas que se han ido transformando para convertirse en nuevos socios para el desarrollo”.
El país fue reconocido por compartir aprendizajes en paz, desarrollo rural, innovación social y sostenibilidad ambiental, convirtiéndose en referente para otras naciones que enfrentan retos similares. La conmemoración también sirvió para ratificar el compromiso de Colombia con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y su rol como socio activo en la construcción de una agenda internacional más equitativa.
Eleonora Betancur González, directora de la APC, resaltó que la cooperación internacional tiene un papel decisivo en contextos de crisis globales: “La paz debe ser una apuesta común y la cooperación internacional es una herramienta muy poderosa para preservar las oportunidades que necesitan nuestras sociedades”. La funcionaria también destacó que Colombia es el mayor implementador de iniciativas de Cooperación Sur-Sur bilateral en América Latina, con más de 1.400 experiencias ejecutadas desde 2010 en áreas como agricultura sostenible, transición energética, cultura y construcción de paz.
El viceministro Mauricio Jaramillo Jassir explicó que la diplomacia colombiana se construye desde las comunidades. “La mejor manera de hablar de cooperación internacional es partiendo de lo que ocurre en los territorios. No podemos llegar a las comunidades sin escuchar y recoger sus expectativas. Hoy, buena parte de los grandes temas internacionales —como las migraciones o los derechos humanos— pasa precisamente por las lógicas comunitarias. Esa es la esencia de la diplomacia comunitaria: construir política exterior a partir de las voces, necesidades y saberes de la gente”.
La agenda del encuentro incluyó múltiples espacios de integración enfocados en definir rutas conjuntas en transformación digital, sociedades del cuidado, transición socioecológica y energética y gestión del conocimiento. Entre las actividades se destacaron la II Reunión de Socios de Desarrollo Emergente, una reunión Intra-CELAC, paneles internacionales, laboratorios de intercambio de experiencias y el Encuentro Territorial Eje Cafetero, Antioquia, Central y Santanderes del SNCIC.
Uno de los proyectos con mayor proyección fue el Programa de Paz de Colombia al Mundo, que comparte las experiencias del país en procesos de reconciliación y construcción de paz con regiones de África y Asia. Esta iniciativa, respaldada por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), canalizó $2.779 millones en los años 2024 y 2025, enfocados en replicar metodologías de reconciliación en territorios afectados por conflictos armados.
La ONU resaltó que Colombia se ha consolidado como un puente entre regiones del Sur Global al combinar sus avances en innovación social con políticas de transición energética y desarrollo sostenible. La capacidad del país de transferir conocimientos prácticos en estas áreas lo convierte en un actor fundamental para alcanzar los ODS.
Para 2025, la APC Colombia busca fortalecer alianzas en temas como seguridad alimentaria, acceso a energías limpias, diplomacia cultural y desarrollo comunitario, con el fin de ampliar la influencia del país en la agenda de cooperación global. La agencia también proyecta nuevos acuerdos con países africanos y del sudeste asiático, con el objetivo de escalar el modelo colombiano en construcción de paz territorial.
El lema del encuentro, “La innovación en la Cooperación Sur-Sur. Nuestro norte es el Sur”, reflejó la apuesta por poner en primer plano las prioridades del Sur Global en la construcción del desarrollo sostenible. En ese contexto, Colombia fue presentada como ejemplo de resiliencia y transformación, capaz de pasar de ser receptor de ayuda a convertirse en un socio confiable para el intercambio de experiencias y soluciones conjuntas.
El reconocimiento otorgado por la ONU refuerza el papel estratégico de Colombia en el panorama internacional. El país, que durante décadas dependió de programas de ayuda externa, ahora lidera iniciativas que inspiran a otras naciones y contribuyen a equilibrar las dinámicas de poder en el sistema internacional.
Con estas acciones, Colombia ratifica que la cooperación internacional no solo es un mecanismo de asistencia, sino una vía para el intercambio horizontal de saberes y la construcción de paz global.