Colombia asume asiento en el Consejo de Seguridad de la ONU
Colombia asumió oficialmente, a partir del 1 de enero de 2026, su papel como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, uno de los órganos con mayor poder e influencia dentro del sistema multilateral internacional. Durante los próximos dos años, hasta 2027, el país tendrá voz y voto en decisiones determinantes relacionadas con la paz y la seguridad global, en un escenario donde se definen respuestas a conflictos armados, crisis humanitarias y misiones de mantenimiento de la paz.
La Cancillería informó que esta designación posiciona a Colombia en un espacio clave de deliberación internacional, desde el cual podrá participar activamente en la toma de decisiones que impactan a distintas regiones del mundo. El Consejo de Seguridad de la ONU es el organismo encargado de adoptar resoluciones vinculantes para los Estados miembros, lo que convierte esta participación en un hecho de alta relevancia para la política exterior colombiana.
Colombia fue elegida como miembro no permanente del Consejo de Seguridad el 3 de junio de 2025 por la Asamblea General de las Naciones Unidas, con un respaldo de 180 votos. Este resultado reflejó un amplio apoyo de la comunidad internacional a la candidatura colombiana y a su trayectoria en escenarios multilaterales, especialmente en temas relacionados con la construcción de paz y el respeto al derecho internacional.
De acuerdo con el Ministerio de Relaciones Exteriores, el ingreso de Colombia al Consejo de Seguridad representa una oportunidad para incidir de manera directa en discusiones sobre conflictos armados en curso, situaciones de violencia prolongada, crisis humanitarias complejas y operaciones de mantenimiento de la paz desplegadas por las Naciones Unidas en distintos continentes. El país podrá pronunciarse y votar sobre resoluciones que establecen sanciones, autorizan misiones internacionales o promueven mecanismos de solución pacífica.
La Cancillería precisó que la actuación de Colombia dentro del Consejo estará guiada por los principios que históricamente han sustentado su política exterior. Entre ellos se destacan el respeto al derecho internacional, la defensa de los derechos humanos, el reconocimiento de la soberanía de los Estados y el principio de no intervención en los asuntos internos de otros países. Estos lineamientos serán el marco de referencia para las posiciones que adopte la delegación colombiana en las deliberaciones del organismo.
El Ministerio de Relaciones Exteriores también indicó que Colombia mantendrá su compromiso con la resolución pacífica de las controversias internacionales, promoviendo el diálogo y la diplomacia como herramientas fundamentales para la prevención y solución de conflictos. Este enfoque busca aportar a la reducción de tensiones y a la construcción de consensos en un contexto global marcado por múltiples crisis simultáneas.
En línea con esta visión, el país continuará impulsando una diplomacia activa orientada a fortalecer la confianza entre los miembros del Consejo de Seguridad. Según la Cancillería, Colombia trabajará para fomentar espacios de diálogo, entendimiento mutuo y búsqueda de acuerdos, con el objetivo de contribuir a decisiones equilibradas y sostenibles en el tiempo.
El enfoque colombiano dentro del Consejo de Seguridad estará centrado en las personas, priorizando la dignidad humana como eje transversal de sus posiciones. Esta perspectiva, alineada con la política exterior del Gobierno del presidente Gustavo Petro, pone énfasis en la protección de la población civil, el respeto a los derechos fundamentales y la atención a las consecuencias humanitarias de los conflictos armados.
La participación de Colombia en el Consejo de Seguridad se da en un momento de alta complejidad para el sistema internacional, con conflictos prolongados, tensiones geopolíticas y desafíos globales como el desplazamiento forzado, la inseguridad alimentaria y el impacto del cambio climático en la estabilidad de diversas regiones. En este escenario, la voz de los miembros no permanentes adquiere relevancia en la construcción de mayorías y en la formulación de soluciones multilaterales.
El Consejo de Seguridad de la ONU está conformado por 15 miembros, de los cuales cinco son permanentes y cuentan con derecho a veto: China, Estados Unidos, Francia, Rusia y el Reino Unido. Los otros diez miembros son no permanentes y son elegidos por la Asamblea General para periodos de dos años, bajo un criterio de representación geográfica equitativa. Colombia ocupará uno de estos asientos durante el bienio 2026-2027.
Como miembro no permanente, Colombia participará en sesiones ordinarias y extraordinarias del Consejo, así como en comités y grupos de trabajo especializados. Estas instancias abordan temas específicos como sanciones internacionales, misiones de paz y seguimiento a situaciones de conflicto en distintos países, lo que implica una agenda diplomática intensa y de alto nivel.
La Cancillería destacó que el país se compromete a ejercer su rol con responsabilidad, transparencia y coherencia, buscando aportar a un orden internacional más justo y basado en normas. La experiencia de Colombia en procesos de paz, atención a víctimas y construcción de acuerdos ha sido presentada como un valor agregado para su participación en este órgano.
El ingreso al Consejo de Seguridad también implica una mayor visibilidad internacional para Colombia y un fortalecimiento de su presencia diplomática en escenarios multilaterales. Este rol exige una coordinación permanente entre la Cancillería, las misiones diplomáticas y otras entidades del Estado, con el fin de definir posiciones informadas y consistentes frente a los distintos temas que se debaten en el organismo.
Durante los próximos dos años, Colombia deberá pronunciarse sobre situaciones que involucran a distintas regiones del mundo, lo que requerirá un equilibrio entre principios, intereses nacionales y responsabilidades internacionales. La participación en el Consejo de Seguridad representa, además, una oportunidad para reforzar alianzas estratégicas y profundizar el diálogo con otros Estados miembros.
El país llega a este escenario con el compromiso de promover soluciones basadas en el diálogo y el multilateralismo, en un contexto en el que el sistema internacional enfrenta cuestionamientos sobre su capacidad de respuesta. Desde la Cancillería se ha señalado que Colombia buscará contribuir a la revitalización de la diplomacia como instrumento central para la paz y la seguridad global.
La presencia de Colombia en el Consejo de Seguridad de la ONU durante el periodo 2026-2027 marca un nuevo capítulo en su política exterior y en su relación con la comunidad internacional, en un momento clave para la toma de decisiones que afectan la estabilidad y el futuro de millones de personas en el mundo.