Armada incauta 212 kilos de cocaína en el Pacífico colombiano
La Armada Nacional incautó 212 kilos de cocaína en el Pacífico y golpeó redes del narcotráfico con pérdidas por más de 9 millones de dólares.
La Armada Nacional propinó un nuevo golpe al narcotráfico en aguas del Pacífico colombiano tras la incautación de 212 kilogramos de clorhidrato de cocaína que eran transportados en una embarcación interceptada cerca de Bahía Solano, en el departamento del Chocó. La operación, que contó con apoyo internacional, evitó que más de 9,4 millones de dólares llegaran a manos de organizaciones criminales dedicadas al tráfico transnacional de drogas.
El operativo fue confirmado por el Ministerio de Defensa, que destacó el resultado como parte de las acciones permanentes de control marítimo que adelantan las Fuerzas Militares para combatir las rutas utilizadas por estructuras criminales que buscan sacar cargamentos de cocaína hacia mercados internacionales.
De acuerdo con la información oficial, la droga era transportada en una lancha tipo langostera que fue interceptada por unidades de Guardacostas de la Armada Nacional en el Pacífico Norte. Durante la inspección, los uniformados descubrieron que el cargamento estaba oculto mediante la modalidad de doble fondo, una técnica frecuentemente utilizada por las organizaciones narcotraficantes para evadir los controles de las autoridades.
En la embarcación viajaban tres ciudadanos colombianos, quienes fueron puestos a disposición de las autoridades competentes mientras avanzan las investigaciones para establecer la estructura criminal responsable del envío.
La operación contó con apoyo de labores de Inteligencia Naval y de un patrullero marítimo de Estados Unidos, cooperación que permitió ubicar la embarcación y ejecutar la interdicción en aguas del Pacífico colombiano.
Según el reporte entregado por las autoridades, dentro de la lancha fueron encontrados 210 paquetes rectangulares que contenían el alcaloide. Posteriormente, las pruebas realizadas por expertos confirmaron que se trataba de 212 kilogramos de clorhidrato de cocaína.
Las estimaciones oficiales indican que este cargamento equivalía a más de 532.000 dosis que tenían como destino redes internacionales de distribución de drogas. Además del impacto económico sobre las organizaciones criminales, las autoridades resaltaron que la operación contribuye a reducir la circulación de estupefacientes en mercados ilegales de América y otras regiones.
Las costas del Pacífico colombiano continúan siendo una de las principales rutas utilizadas por grupos narcotraficantes debido a su ubicación estratégica y la cercanía con corredores marítimos internacionales que facilitan el transporte de droga hacia Centroamérica, México y Estados Unidos.
Durante los últimos años, las autoridades colombianas han incrementado las operaciones de vigilancia marítima en esta zona con apoyo de agencias internacionales, buscando cerrar el paso a las organizaciones que financian sus actividades ilegales mediante el tráfico de cocaína.
Paralelamente a esta operación, la Policía Nacional informó sobre otro importante resultado contra las redes del narcotráfico internacional. En Medellín fue capturado alias ‘Mono’, mientras que alias ‘Menor’ fue notificado con fines de extradición hacia Estados Unidos.
Las acciones fueron desarrolladas en coordinación con la Fiscalía General de la Nación y la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), dentro de una investigación relacionada con el envío de cargamentos de cocaína hacia varios países.
Las autoridades estadounidenses requieren a ambos hombres por delitos relacionados con concierto para delinquir, conspiración para distribuir cocaína y tráfico internacional de estupefacientes.
De acuerdo con los organismos de seguridad, alias ‘Menor’ era identificado como el principal cabecilla del grupo delincuencial conocido como Los Chivos, una estructura vinculada a actividades de narcotráfico y coordinación logística para el envío de droga al exterior.
Por su parte, alias ‘Mono’ habría tenido la responsabilidad de administrar las finanzas de la organización y coordinar operaciones relacionadas con el transporte y comercialización de estupefacientes.
Las investigaciones señalan que ambos mantenían contactos directos con organizaciones criminales establecidas en México, Panamá, Puerto Rico, República Dominicana y Estados Unidos, lo que les permitía consolidar rutas internacionales para el tráfico de cocaína.
Estos resultados hacen parte de la ofensiva que adelantan las autoridades colombianas contra las estructuras criminales dedicadas al narcotráfico, uno de los principales motores financieros de organizaciones ilegales que operan en diferentes regiones del país y que mantienen vínculos con redes internacionales dedicadas al tráfico de drogas.