“La mafia italiana no mata en Italia pero viene a matar en Colombia", dijo el presidente.
Durante el evento denominado “Pacto Social por la Transformación Territorial y la consolidación de la Paz Total”, realizado en Timbío, Cauca, el presidente Gustavo Petro aseguró que la muerte del senador Miguel Uribe Turbay no fue producto de la política local, sino que estaría vinculada con la mafia en Europa. El mandatario afirmó que los indicios apuntan a estructuras criminales asentadas fuera del país, con presencia en ciudades como Madrid y Dubái.
“Al senador Miguel Uribe Turbay, según los indicios hasta ahora conseguidos, lo mató la mafia. Y esa mafia vive en Europa, unos en Madrid, otros en Dubái, no aquí en Colombia”, señaló el presidente Petro, quien responsabilizó a redes criminales internacionales del crimen que sacudió a la política nacional.
El jefe de Estado también criticó la reacción de sectores europeos que, según dijo, han intentado culpar a sus discursos por el asesinato de Uribe Turbay. “Vienen a decirnos que fue mi discurso el que provocó el asesinato del señor Miguel Uribe Turbay”, expresó, cuestionando lo que consideró una manipulación de los hechos por parte de actores políticos en el exterior.
En su intervención, el presidente contextualizó su acusación en un análisis histórico de lo que calificó como tres genocidios relacionados con Europa. En primer lugar, se refirió a la invasión colonial, afirmando que “Europa vino aquí con cruz y espada, la cruz volteada para matar y generar un genocidio”. En segundo término, evocó el holocausto nazi, señalando que “Europa fue el escenario del genocidio que cometió Hitler contra el pueblo judío, contra las poblaciones homosexuales y contra quienes consideraban inferiores”.
El tercer genocidio al que hizo referencia estuvo enfocado en la actualidad, con mención directa a la situación en Gaza y a los ataques en el mar Caribe. Petro reprochó que los “nietos de quienes combatieron por la libertad en Europa” hoy “aplaudan el genocidio en Palestina, aplaudan que caiga un misil matando jóvenes en el mar Caribe, aplaudan que las bombas destrocen a niños y niñas en Gaza”.
En este marco, el presidente vinculó la mafia en Europa como un actor que, según las investigaciones preliminares, habría participado en la planeación del asesinato de Miguel Uribe Turbay. Sus declaraciones ponen de relieve la dimensión internacional del crimen y señalan la necesidad de cooperación judicial y policial con organismos europeos.
El mandatario insistió en que el homicidio del senador no puede ser interpretado como un hecho aislado ni como una consecuencia de disputas internas. Para Petro, se trata de un reflejo de las conexiones entre redes criminales globales y sus intereses en Colombia, particularmente en un contexto de economías ilícitas que, dijo, trascienden fronteras.
Las afirmaciones del presidente llegan en un momento en que la política nacional aún se encuentra conmocionada por el asesinato de Uribe Turbay, y en medio de un debate sobre el papel de la comunidad internacional frente a la violencia en Colombia. Petro recalcó que, más allá de diferencias ideológicas, lo prioritario es identificar y desmantelar a los responsables reales: “Señores parlamentarios europeos, el asesino posible del senador Uribe Turbay vive en Europa”.
El discurso en Timbío generó reacciones inmediatas tanto en el ámbito nacional como en el internacional, pues introduce un nuevo ángulo sobre la autoría del crimen, trasladando el foco hacia la incidencia de organizaciones criminales extranjeras en Colombia. El señalamiento refuerza la idea de que la seguridad interna del país está vinculada a fenómenos globales, en los que la cooperación internacional será determinante para esclarecer el caso.
La acusación del presidente abre un debate en torno a la relación entre Colombia y Europa, no solo en términos diplomáticos, sino también en el ámbito judicial y de seguridad, al situar el asesinato de Miguel Uribe Turbay como una consecuencia de la acción de mafias transnacionales.