Ofensiva militar en Guaviare neutraliza a más de 10 disidentes de ‘Iván Mordisco’, reforzando la seguridad y la lucha contra grupos armados ilegales.
La ofensiva militar en Guaviare ha logrado importantes resultados en las últimas 24 horas, con la neutralización de más de 10 integrantes de las disidencias de las FARC al mando de alias ‘Iván Mordisco’. La operación, desarrollada por unidades especiales de las Fuerzas Militares y la Policía Nacional, se concentra en zonas rurales de este departamento del sur del país, donde las autoridades mantienen un control estratégico para desmantelar las estructuras criminales que afectan la seguridad y la tranquilidad de la región.
De acuerdo con fuentes del Ministerio de Defensa, la acción obedece a una orden directa del presidente Gustavo Petro, quien en su cuenta de X anunció que había instruido el bombardeo y la disolución militar del frente disidente localizado por las tropas en el área. Esta decisión refuerza la política del Gobierno del Cambio de enfrentar con determinación a los grupos armados que amenazan a las comunidades campesinas, indígenas y afrodescendientes del sur del país.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, informó que las operaciones continúan de manera sostenida con el objetivo de neutralizar los campamentos y las redes logísticas del grupo criminal, conocido por sus actividades de narcotráfico, extorsión y control ilegal del territorio. Según el alto funcionario, los miembros de las disidencias mantenían sometidas a las comunidades del Guaviare mediante amenazas y cobros ilegales, por lo que esta ofensiva representa un paso significativo en la recuperación de la seguridad regional.
El Ministerio de Defensa confirmó que durante el desarrollo de la operación se emplearon medios aéreos y terrestres de gran capacidad, así como unidades de inteligencia e investigación judicial que han permitido identificar rutas de movilidad, centros de acopio de armas y zonas de influencia del grupo armado. Estos avances hacen parte de una estrategia integral que busca debilitar los factores económicos y logísticos de las disidencias lideradas por ‘Iván Mordisco’, considerado uno de los cabecillas más peligrosos del país.
Fuentes militares indicaron que la acción ofensiva en el Guaviare forma parte de una serie de operaciones simultáneas en los departamentos de Caquetá, Meta y Vaupés, donde también se han detectado células armadas vinculadas a la estructura de Mordisco. El propósito es aislar a los cabecillas, cortar sus líneas de suministro y reducir la capacidad operativa de los grupos que aún se mantienen en confrontación con el Estado.
Las autoridades destacaron la colaboración de la población civil en el suministro de información clave para el desarrollo de las operaciones, lo que ha permitido avanzar en la ubicación de campamentos y corredores de movilidad. Este apoyo ciudadano refleja la confianza en las Fuerzas Militares y el compromiso de las comunidades con la construcción de un territorio seguro y libre de violencia.
El presidente Gustavo Petro reiteró que el propósito de estas acciones no es solo militar, sino también social y territorial. La ofensiva en Guaviare se enmarca en una estrategia de seguridad humana que busca garantizar la protección de la población, la restitución de derechos y el fortalecimiento institucional en regiones históricamente afectadas por la violencia.
De igual manera, el ministro Pedro Sánchez anunció que esta tarde se llevará a cabo una rueda de prensa para presentar los resultados oficiales de la operación y detallar las acciones que se ejecutarán en los próximos días. Se espera que en las próximas horas se confirme la identidad de los neutralizados y se entreguen detalles sobre la incautación de material de guerra y comunicaciones.
El Gobierno Nacional ha reiterado su compromiso con la consolidación de la paz total, en la que el uso legítimo de la fuerza se combina con la oferta de programas sociales, productivos y de sustitución de economías ilegales. Sin embargo, las autoridades advirtieron que las disidencias que continúan delinquiendo y afectando la vida de las comunidades no tendrán cabida en los procesos de diálogo mientras persistan en sus acciones violentas.