La ANT recuperó 360 hectáreas del narcotráfico en Tolima para entregarlas a campesinos e indígenas, como parte de la Reforma Agraria del Gobierno Petro.
La Agencia Nacional de Tierras (ANT) logró la recuperación de 360 hectáreas en el departamento del Tolima que, durante años, estuvieron bajo el dominio de estructuras vinculadas al narcotráfico y grupos paramilitares. Los terrenos serán destinados ahora a comunidades campesinas e indígenas, en el marco de la Reforma Agraria que lidera el Gobierno del presidente Gustavo Petro, con el propósito de garantizar una distribución equitativa de la tierra y fortalecer la soberanía alimentaria del país.
Los operativos de recuperación se realizaron en coordinación con la Policía del Tolima y abarcaron cinco municipios estratégicos: Purificación, con 48 hectáreas; Guamo, con 18; Espinal, con 108; Piedras, con 93; y Lérida, con 94. Según el registro oficial de la ANT, los predios habían permanecido por décadas bajo control de redes ilegales relacionadas con figuras como alias ‘Maracuyá’ y alias ‘Juan Gil’, quienes usaban estas tierras como parte de su entramado de operaciones ilícitas.
El director de la Agencia Nacional de Tierras, Felipe Harman Ortiz, explicó que los bienes fueron recuperados debido a que los contratos de arrendamiento con la Sociedad de Activos Especiales (SAE) habían vencido, lo que permitió su aprehensión material y su posterior reasignación a las comunidades rurales. Según el funcionario, esta acción se enmarca en el proceso de redistribución equitativa de tierras que impulsa el Gobierno Nacional como parte de la Reforma Agraria Integral.
Harman resaltó que la recuperación de estos predios representa un paso decisivo para desmontar estructuras ilegales, restituir la función social de la tierra y avanzar hacia una ruralidad con justicia social. En su intervención desde el Tolima, aseguró que el Estado trabaja para devolver los derechos y la dignidad a quienes históricamente han vivido del campo.
Las comunidades campesinas e indígenas beneficiarias celebraron esta medida como un hecho histórico que reafirma el compromiso del Gobierno con la paz territorial y la reparación colectiva. Gilberto Salinas, integrante de la Federación Nacional Sindical Unitaria Agropecuaria (Fensuagro) y habitante del municipio de Piedras, expresó que este logro significa la posibilidad de volver al campo para cultivar y reconstruir proyectos de vida sostenibles, después de años de despojo y violencia.
Por su parte, Andrés Fuerte, asesor de la Dirección General de la ANT, destacó el trabajo conjunto entre la Agencia y la Fuerza Pública, que permitió materializar la recuperación de los predios y finalizar ocupaciones ilegales. Según el funcionario, la coordinación institucional fue clave para garantizar que las tierras pasen a manos de asociaciones campesinas que las destinarán a la producción agrícola y al fortalecimiento de la vida digna en el territorio.
Durante la jornada territorial, la Agencia Nacional de Tierras y la Gobernación del Tolima firmaron un acuerdo de voluntades orientado a fortalecer los procesos de formalización rural en el departamento. Este pacto, suscrito con la Subdirección de Administración de Tierras, busca acelerar la entrega de títulos de propiedad a familias campesinas que durante años han carecido de seguridad jurídica sobre sus parcelas.
El director Felipe Harman recordó que en municipios como Ataco la ANT ya ha entregado más de 2.000 títulos durante el último año, lo que demuestra que la Reforma Agraria avanza con resultados concretos y tangibles. Añadió que el nuevo acuerdo permitirá formalizar y entregar más títulos, beneficiando especialmente a las Zonas de Reserva Campesina de Santa Isabel–Anzoátegui, Chaparral y Rovira, además de extender su impacto a otras regiones del departamento.
El secretario de Desarrollo Agropecuario del Tolima, Fernando Borja, resaltó que este tipo de iniciativas fortalecen la justicia social y la reparación histórica con las familias rurales. Aseguró que el proceso de formalización no solo brinda seguridad jurídica, sino que impulsa el desarrollo productivo y económico del territorio, consolidando al Tolima como un referente en la implementación de la Reforma Agraria del Gobierno Nacional.
La recuperación de las 360 hectáreas en Tolima representa un avance en la lucha contra el despojo y la concentración de la tierra, así como un mensaje claro de que el Estado colombiano avanza en la recuperación del control sobre los bienes que antes estaban en manos del narcotráfico. Estos logros contribuyen al fortalecimiento de la paz, al desarrollo rural sostenible y a la justicia territorial, pilares fundamentales de la política agraria del Gobierno del Cambio.