Canciller Rosa Yolanda Villavicencio Mary
El Gobierno de Colombia, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, emitió una fuerte condena contra los recientes ataques aéreos ejecutados por fuerzas del Estado de Israel en la ciudad de Doha, capital de Qatar. Según lo expresado por la Cancillería, este hecho constituye una violación flagrante del derecho internacional, de la soberanía de los Estados y de las normas que rigen la convivencia pacífica entre naciones.
El pronunciamiento oficial destacó la gravedad de que las acciones se produjeran precisamente en Doha, ciudad que ha sido escenario de los más recientes esfuerzos de mediación para buscar una salida al conflicto en Medio Oriente. Qatar, reconocido por su papel de facilitador en procesos de diálogo, ha trabajado en la construcción de puentes de confianza entre las partes enfrentadas. Por ello, Colombia advirtió que un ataque de este tipo no solo pone en riesgo la seguridad del territorio qatarí, sino que también debilita los avances logrados en la construcción de confianza, esenciales para alcanzar una solución duradera.
El Ministerio de Relaciones Exteriores hizo un llamado urgente a todas las partes involucradas en el conflicto a detener inmediatamente las hostilidades, en cumplimiento de las disposiciones del Derecho Internacional Humanitario. Según la Cancillería, el respeto a los derechos humanos, la preservación de la vida y la protección de la población civil deben ser principios innegociables para la comunidad internacional.
Colombia advirtió que la continuidad de los ataques y operaciones militares en la región solo profundiza la crisis humanitaria, aumentando el sufrimiento de miles de personas y retrasando las posibilidades de una reconciliación duradera. En ese sentido, el Gobierno nacional reiteró que las salidas militares no resuelven los conflictos de raíz y que únicamente a través de la voluntad política, la negociación y el compromiso multilateral se pueden alcanzar resultados sostenibles en Medio Oriente.
La Cancillería colombiana también hizo un llamado a la comunidad internacional para sumar esfuerzos orientados a la reducción progresiva de las operaciones militares, adoptando medidas que permitan garantizar la paz, la seguridad y la estabilidad en la región. El comunicado recordó que la historia demuestra cómo las soluciones impuestas por la vía armada, lejos de resolver los conflictos, suelen prolongarlos y generar nuevas crisis.
Colombia expresó su respaldo al Estado de Qatar y a su pueblo en estos momentos difíciles, reconociendo su papel como mediador en los escenarios internacionales. Según el pronunciamiento, ambos países comparten el compromiso de promover la paz más allá de sus fronteras, impulsar soluciones negociadas en disputas prolongadas y defender la resolución pacífica de los conflictos como principio rector de la diplomacia.
La postura del Gobierno colombiano también insistió en la necesidad de buscar una salida política, pacífica, justa e integral al conflicto entre Israel y Palestina, garantizando el derecho de ambos pueblos a vivir en paz, con seguridad y dignidad. En ese sentido, la Cancillería reafirmó que Colombia seguirá promoviendo activamente el respeto a la soberanía de los Estados y la protección de los derechos fundamentales en todos los foros multilaterales donde tenga presencia.
El Gobierno del Cambio, liderado por el presidente Gustavo Petro, ha mantenido una política exterior centrada en la defensa del derecho internacional, la protección de los derechos humanos y la promoción de la paz mundial. La declaración sobre los ataques en Doha se enmarca en esta línea de acción, reafirmando que Colombia no es indiferente ante la violencia que amenaza la estabilidad global.
Con este pronunciamiento, Colombia busca enviar un mensaje claro a la comunidad internacional: la defensa de la paz y el respeto de las normas internacionales son condiciones indispensables para la seguridad colectiva. La Cancillería reiteró que el país continuará alzando su voz en escenarios diplomáticos multilaterales para exigir el cese de hostilidades y el fortalecimiento de una cultura global de paz basada en la cooperación y el respeto mutuo.
De esta manera, la condena a los ataques en Doha no solo expresa solidaridad con Qatar, sino que reafirma la posición de Colombia en la defensa del multilateralismo y del principio de que los conflictos deben resolverse a través del diálogo y no por la fuerza. Para el Gobierno colombiano, apoyar el papel mediador de Qatar es apoyar también los esfuerzos de la comunidad internacional por construir caminos hacia la reconciliación en Medio Oriente, una región donde los intereses geopolíticos han prolongado un conflicto que afecta directamente a la población civil.
Colombia, al insistir en el respeto al Derecho Internacional Humanitario y en la necesidad de detener la violencia, busca proyectarse como un actor responsable en el escenario internacional. La Cancillería subrayó que el país seguirá participando en los debates globales con una voz firme a favor de la paz, el respeto a los pueblos y la defensa de la dignidad humana.