Esta operación cuenta con una inversión superior a 824 millones de pesos.
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) inició la entrega de 6.600 kits humanitarios en los departamentos de Caldas y Norte de Santander, con el fin de atender a más de 2.300 familias damnificadas por emergencias recientes. La operación, que contempla una inversión superior a 824 millones de pesos, incluye alimentos no perecederos, elementos de aseo y utensilios de cocina básicos para garantizar asistencia inmediata a las comunidades afectadas.
El director de la entidad, Carlos Carrillo, destacó la importancia de esta labor y aseguró que el compromiso del Gobierno es llegar de manera oportuna a las zonas más vulnerables. “Nuestra misión es estar donde más nos necesitan. Cada familia damnificada merece respaldo y atención del Estado. La UNGRD llega, en primera instancia, con kits que ayudan a mitigar el impacto de las emergencias en las regiones más vulnerables”, manifestó el funcionario durante la entrega de ayudas.
En Caldas, la atención humanitaria se concentra en los municipios de Supía y Riosucio, localidades que han sufrido afectaciones por las recientes lluvias y deslizamientos de tierra. Mientras tanto, en Norte de Santander, la operación se extiende a 16 municipios: Tibú, Ábrego, Chitagá, Ocaña, Salazar, Toledo, Bochalema, La Esperanza, Arboledas, El Carmen, Cucutilla, Convención, Chinácota, Cácota, Cáchira y Teorama, zonas históricamente vulnerables por su geografía y las dificultades de acceso.
Con estas acciones, la UNGRD reafirma su compromiso de trabajar en los territorios más golpeados por emergencias, garantizando no solo la atención inmediata, sino también la preparación de planes de mitigación que reduzcan riesgos futuros. La entidad ha reiterado que la atención humanitaria es solo la primera fase de un proceso que busca acompañar a las comunidades hacia la recuperación, el restablecimiento de condiciones dignas y la protección de la vida.
La inversión de más de 824 millones de pesos refleja la magnitud de la operación y el interés del Gobierno Nacional en dar respuestas concretas a las familias que enfrentan situaciones de vulnerabilidad. Según explicó la UNGRD, la entrega de estos kits humanitarios fue diseñada para garantizar la cobertura de necesidades básicas durante la fase de emergencia, mientras se definen soluciones más sostenibles de rehabilitación.
El trabajo articulado entre la UNGRD, las alcaldías y las gobernaciones departamentales permite que los kits lleguen a los lugares más apartados, superando retos logísticos y de transporte en medio de vías deterioradas por el invierno. Estas acciones coordinadas son fundamentales para que la asistencia humanitaria cumpla su objetivo de brindar tranquilidad y alivio a las familias afectadas.
En el caso de Supía y Riosucio, en Caldas, las comunidades han señalado que la llegada de los kits representa un alivio en medio de las pérdidas materiales ocasionadas por las lluvias. Familias enteras han visto destruidos sus cultivos y viviendas, y ahora cuentan con apoyo básico para enfrentar la crisis. De igual manera, en Norte de Santander, campesinos y habitantes de zonas rurales destacan que la ayuda llega en un momento clave, especialmente en territorios que han tenido históricamente dificultades por fenómenos naturales y sociales.
La entrega de kits humanitarios se suma a otras acciones de la UNGRD, que incluyen el fortalecimiento de sistemas de alerta temprana, la capacitación de comunidades en gestión del riesgo y la coordinación con organismos internacionales de cooperación. Estas medidas buscan no solo atender emergencias, sino construir resiliencia comunitaria frente a fenómenos recurrentes como inundaciones, deslizamientos y sequías.
El director Carlos Carrillo reiteró que la entidad seguirá ejecutando planes de atención integral para acompañar a las familias afectadas en todo el país. Asimismo, subrayó que la gestión del riesgo no se limita a responder emergencias, sino que implica trabajar de manera preventiva y planificada. “Estamos fortaleciendo la capacidad de respuesta del Estado, pero también fomentamos una cultura de prevención en cada comunidad, porque la gestión del riesgo es tarea de todos”, puntualizó.
La operación 6.600 kits humanitarios se convierte en un símbolo del compromiso institucional por proteger la vida y el bienestar de los colombianos, reafirmando que la solidaridad y la acción inmediata son claves para superar los efectos de las emergencias. En Caldas y Norte de Santander, más de 2.300 familias pueden hoy respirar con alivio gracias a este respaldo del Estado.