Petro propone fuerza internacional para detener genocidio en Palestina ante la ONU
En su intervención ante la 80ª Asamblea General de Naciones Unidas, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, hizo un llamado histórico para conformar una fuerza de paz internacional destinada a detener el genocidio en la Franja de Gaza y proteger al pueblo palestino. El mandatario enfatizó que la solución no puede depender del Consejo de Seguridad, donde persiste el veto de algunas potencias, sino de una votación de la Asamblea General que permita crear un ejército multilateral capaz de defender vidas y garantizar derechos humanos.
Petro explicó que esta fuerza de paz debe estar conformada por ejércitos y recursos militares de naciones comprometidas con la defensa de Palestina y opuestas al genocidio, advirtiendo que los cascos azules tradicionales no cuentan con la preparación ni el alcance necesario para cumplir esta misión. La propuesta incluye la participación de ejércitos de Asia, pueblos eslavos con historial de resistir regímenes totalitarios y fuerzas latinoamericanas inspiradas en Bolívar, con el objetivo de garantizar la protección efectiva de la población civil en Gaza.
El presidente colombiano subrayó que la situación actual afecta no solo a Palestina, sino a la humanidad en general, y criticó la acción de Estados Unidos, liderada por Donald Trump, a quien calificó de cómplice del genocidio por permitir bombardeos que han alcanzado a jóvenes, mujeres y niños en Gaza. Petro aseguró que esta inacción perpetúa violaciones graves a los derechos humanos y contribuye a la violencia internacional, mientras que los tribunales internacionales y el derecho internacional deben ser plenamente respetados para garantizar justicia frente a los crímenes cometidos por líderes implicados, incluyendo al primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu.
Durante su intervención, el presidente colombiano enfatizó que la ONU debe asumir un papel activo y transformador, estableciendo mecanismos que permitan detener de manera inmediata el genocidio y proteger a los rehenes israelíes, así como garantizar un alto el fuego permanente en Gaza. Petro propuso que la Asamblea General se convierta en un espacio decisivo para crear un ejército de salvación mundial, sin depender del veto de potencias, y con el objetivo de proteger a la población civil frente a agresiones y violaciones de derechos fundamentales.
El mandatario insistió en que la comunidad internacional no puede permanecer indiferente ante la violencia sistemática en Gaza y que la ONU debe reformar sus estructuras de decisión para actuar con eficacia frente a crímenes de lesa humanidad. En este marco, reiteró que detener el genocidio requiere unidad entre los países que rechazan la violencia y están dispuestos a comprometer recursos y personal militar calificado, con un mandato claro y vinculante que garantice la protección de los civiles palestinos.
Petro también advirtió que la inacción prolongada y la falta de justicia internacional generan un precedente peligroso, que amenaza la paz global y socava la credibilidad de los organismos multilaterales. Según el presidente colombiano, solo una fuerza internacional coordinada y respaldada por la Asamblea General de Naciones Unidas puede garantizar la protección efectiva de la vida y la defensa de los derechos humanos en Palestina, asegurando que los responsables de crímenes de guerra enfrenten las sanciones correspondientes.
El mandatario recalcó que los ataques sobre Gaza representan no solo un conflicto regional, sino un desafío moral y humanitario para toda la comunidad internacional. Petro llamó a los países miembros a actuar de manera decidida, movilizando ejércitos y recursos para detener el genocidio, proteger a los migrantes y rehenes, y restablecer la justicia y la paz en la región. Además, insistió en la necesidad de que la ONU adopte un enfoque más humano y efectivo, priorizando la vida por encima de intereses geopolíticos y sanciones políticas que impiden una intervención inmediata.
La propuesta de Petro busca consolidar una postura global frente a la violencia en Gaza, estableciendo precedentes para futuras acciones de protección de derechos humanos en contextos de conflicto. La creación de esta fuerza de paz internacional se plantea como un mecanismo complementario a la diplomacia tradicional, que permita actuar frente a genocidios y violaciones masivas de derechos humanos cuando los vetos y bloqueos políticos impiden soluciones efectivas.
El presidente colombiano concluyó su intervención con un llamado a la humanidad a no permanecer indiferente y a respaldar medidas concretas que detengan los asesinatos y la persecución en Gaza, promoviendo un cambio sustancial en la política internacional de la ONU y asegurando la rendición de cuentas para quienes cometen crímenes contra la población civil. Petro insistió en que la ONU debe transformarse en una organización más humana y proactiva, capaz de garantizar justicia y proteger la vida frente a la barbarie que afecta actualmente a Palestina.