Fibra óptica subfluvial unirá a Colombia y Brasil
El presidente Gustavo Petro confirmó su participación en el lanzamiento del proyecto de fibra óptica subfluvial liderado por Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil. La iniciativa, considerada una de las más ambiciosas de infraestructura digital en América Latina, busca llevar conectividad de alta calidad a comunidades apartadas de la Amazonía y fortalecer la integración tecnológica entre ambos países.
El proyecto forma parte del megaplan brasileño “Norte Conectado”, que contempla la instalación de anillos de fibra óptica a través de los ríos amazónicos, minimizando el impacto ambiental y garantizando acceso a servicios esenciales como educación y salud. Para Colombia, este avance representa no solo una mejora en la conectividad de Leticia y otras poblaciones amazónicas, sino también la oportunidad de abrir un corredor digital entre el Atlántico y el Pacífico.
El cable de fibra óptica subfluvial es mucho más que un proyecto tecnológico: es una estrategia para cerrar la brecha digital en zonas históricamente excluidas. Brasil financió los estudios de factibilidad para Colombia, lo que permitirá extender la red desde el río Amazonas y Putumayo hasta Buenaventura, en el Pacífico.
De concretarse la segunda fase, el corredor digital no solo beneficiará a Colombia y Brasil, sino que podría integrar a países vecinos como Perú y Ecuador, consolidando un eje tecnológico en la región.
La propuesta busca aprovechar los ríos como rutas naturales para el tendido del cableado, lo que garantiza sostenibilidad ambiental al evitar la deforestación y reducir la intervención en ecosistemas frágiles.
El presidente Petro acompañará a Lula da Silva en este lanzamiento como muestra del interés de Colombia en consolidar una alianza binacional. El Gobierno colombiano deberá ahora asegurar el financiamiento de la obra, un paso crucial para que el proyecto avance hacia su fase de implementación.
“Este cable es un símbolo de integración regional y de justicia social. Llevar internet a las comunidades más apartadas de la Amazonía significa garantizar acceso a la información, oportunidades educativas y servicios de salud para poblaciones históricamente olvidadas”, destacó una fuente del Ministerio TIC.
El compromiso político entre ambos gobiernos será clave para atraer inversión privada y respaldo internacional, en un contexto donde la conectividad digital se ha convertido en motor del desarrollo.
El proyecto cuenta con un avance significativo. La Fase 1 ya fue concluida con el tendido del cable que conecta Manaos y Tabatinga, en Brasil, con Leticia, en Colombia. Esta parte está lista para entrar en operación una vez el Ministerio TIC colombiano resuelva algunos aspectos técnicos pendientes.
En la Fase 2, Brasil financió y finalizó el 29 de agosto de 2024 los estudios de factibilidad para la expansión hacia el Pacífico colombiano. Estos estudios fueron ejecutados por la empresa brasileña Navegação Prates, especialista en proyectos subfluviales con más de 12.000 kilómetros de experiencia.
Los próximos pasos contemplan que entre octubre y noviembre de 2025 Colombia reciba los resultados técnicos de los estudios batimétricos y geomorfológicos del río. Con esa información, el MinTIC deberá garantizar los recursos financieros que permitan iniciar la segunda fase de construcción.
El impacto del proyecto se mide en varios niveles:
- Regional: Creación de un corredor tecnológico entre el Atlántico y el Pacífico, clave para la integración de Suramérica.
- Nacional: Expansión del acceso a internet de calidad en zonas apartadas como la Amazonía, lo que reducirá brechas sociales y económicas.
- Local: Mejora directa en servicios públicos digitales como educación virtual, telemedicina y trámites digitales.
- Ambiental: El tendido subfluvial minimiza la deforestación y protege ecosistemas sensibles.
- Geopolítico: Refuerza la relación estratégica entre Colombia y Brasil como socios en la agenda digital regional.
Además, el acceso a internet de alta velocidad permitirá que miles de jóvenes y niños en la Amazonía tengan igualdad de oportunidades frente a estudiantes urbanos, fortaleciendo la inclusión social y educativa.
El mayor desafío que enfrenta Colombia es asegurar el financiamiento de la obra. El Gobierno analiza diversas fórmulas que incluyen alianzas público-privadas, cooperación internacional y créditos blandos con organismos multilaterales.
De acuerdo con analistas en infraestructura digital, el proyecto podría tener un costo superior a los 300 millones de dólares, considerando la complejidad de la instalación y el mantenimiento en entornos amazónicos.
Brasil ya mostró su compromiso al financiar los estudios técnicos, y se espera que el respaldo político de Petro y Lula atraiga la atención de inversionistas extranjeros interesados en proyectos de conectividad sostenible.
La ejecución de este proyecto marca un hito en la transformación digital de la Amazonía. Para Colombia, significa dar un salto hacia adelante en inclusión tecnológica y desarrollo sostenible.
El Gobierno del Cambio reitera que el acceso a internet es un derecho fundamental y un motor para reducir desigualdades. En este sentido, la fibra óptica subfluvial no es solo infraestructura, sino una herramienta de equidad social.
La alianza entre Petro y Lula se convierte, así, en una apuesta conjunta por el futuro digital de América Latina, con el potencial de convertir a la región en un referente global en conectividad sostenible.