Las Áreas de Protección para la Producción de Alimentos buscan mitigar las presiones que enfrentan estos suelos con vocación agropecuaria
La Sabana Centro de Cundinamarca avanza en la constitución de Áreas de Protección para la Producción de Alimentos (APPA), una estrategia impulsada por el Ministerio de Agricultura y la Unidad de Planificación Rural Agropecuaria (UPRA) que busca preservar los suelos más fértiles de la región y garantizar la seguridad alimentaria en el país. Autoridades locales de Cogua y Zipaquirá participaron en las recientes jornadas de socialización en las que se explicaron los objetivos, beneficios y alcances de este modelo de gestión territorial.
Luz Fanny Lizarazo, profesional especializada de la UPRA, calificó los encuentros como espacios productivos de concertación, en los que se presentaron insumos técnicos como cartografía, análisis de suelos y propuestas de delimitación. Según explicó, la constitución de APPA permitirá integrar el modelo de ocupación de municipios como Cogua con la necesidad de proteger el suelo rural, garantizando que estos espacios sigan siendo destinados a la producción de alimentos.
En Zipaquirá, el alcalde Fabián Rojas, junto con sus secretarios de Planeación y Agricultura, recibió una propuesta preliminar de delimitación de APPA. “Se trata de un insumo inicial que será retroalimentado por las autoridades locales para consolidar un documento técnico que conduzca a la declaratoria formal en el municipio”, señaló Lizarazo. El proceso de socialización se ha convertido en una hoja de ruta participativa que involucra tanto a entidades gubernamentales como a comunidades, con el propósito de lograr acuerdos que permitan avanzar de manera ordenada en la protección del territorio agrícola.
La ministra de Agricultura, Martha Carvajalino, destacó que la estrategia de APPA está diseñada para salvaguardar los suelos con mejor capacidad agrológica del país, es decir, aquellos con las mayores condiciones de fertilidad y productividad. “Lo que estamos haciendo es proteger los suelos más aptos para la actividad agropecuaria. En estas tierras, lo que se siembra tiene una alta probabilidad de prosperar y generar buenos rendimientos. Esa es la base para garantizar la producción de alimentos en Colombia”, afirmó.
Las Áreas de Protección para la Producción de Alimentos forman parte de la frontera agrícola nacional y reúnen condiciones idóneas para promover el uso eficiente del suelo, conservar recursos hídricos, y asegurar la disponibilidad permanente de alimentos nutritivos y culturalmente apropiados. Además, las APPA buscan impulsar el desarrollo rural con un enfoque sostenible y equitativo, priorizando la garantía del derecho humano a la alimentación adecuada.
Un ejemplo reciente de los avances de esta estrategia es la declaratoria de 1.951 hectáreas en el municipio de Sopó como APPA, decisión que consolida a la Sabana Centro como un territorio clave para la producción agrícola del país. Este proceso constituye un hito en la política pública de protección de tierras fértiles, al evitar que sean destinadas a usos urbanos o industriales que comprometan su vocación productiva.
El impacto esperado de las APPA en Cundinamarca va más allá de la producción agrícola. Según especialistas, estas áreas aportan a la seguridad alimentaria nacional, fortalecen las economías campesinas, dinamizan los mercados locales y contribuyen a la reducción de la pobreza rural. Asimismo, ofrecen una base sólida para la implementación de prácticas agroecológicas y la transición hacia sistemas de producción más sostenibles.
El equipo técnico de la UPRA ha resaltado la importancia de la participación activa de los municipios en este proceso. La inclusión de alcaldías, secretarías de planeación, líderes comunitarios y agricultores en las mesas de trabajo garantiza que las decisiones sobre delimitación territorial respondan a las necesidades locales y a la visión de desarrollo regional.
En el caso de Cogua, se ha discutido cómo articular las APPA con los planes de ordenamiento territorial, de manera que las áreas rurales productivas queden blindadas frente al crecimiento urbano descontrolado. Esta articulación se considera fundamental para equilibrar el desarrollo urbano con la preservación del suelo agrícola, uno de los recursos más valiosos para el futuro del país.
La estrategia de APPA también se vincula a los compromisos internacionales de Colombia en materia de sostenibilidad y seguridad alimentaria. Al priorizar la protección de suelos de alta calidad, el país contribuye a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), particularmente en los ámbitos de hambre cero, producción responsable y acción por el clima.
La comunidad de Sabana Centro ha recibido con expectativa la implementación de esta política, al reconocer que la conservación de su tierra fértil es clave no solo para la producción de alimentos, sino también para la identidad cultural y económica de la región. Agricultores y asociaciones locales han expresado su disposición a trabajar de la mano con las instituciones para fortalecer la producción campesina y garantizar que los beneficios de la estrategia lleguen directamente a las familias rurales.
Con estas acciones, la Sabana Centro de Cundinamarca se posiciona como referente nacional en la protección de suelos agrícolas y en la construcción de un modelo territorial que prioriza el derecho a la alimentación. Las jornadas de socialización adelantadas por la UPRA marcan un paso importante hacia la consolidación de Áreas de Protección para la Producción de Alimentos que aseguren la comida de hoy y del futuro.