La Reforma Agraria avanza en el Meta con la entrega de 556 hectáreas a 181 familias campesinas, fortaleciendo la producción de alimentos y el arraigo rural.
En un nuevo capítulo del proceso de Reforma Agraria que impulsa el Gobierno nacional, 181 familias campesinas del Meta recibieron 556 hectáreas recuperadas en los municipios de Puerto Lleras y Fuentedeoro, marcando un avance significativo en la lucha por garantizar acceso digno a la tierra, fortalecer la producción de alimentos y consolidar el arraigo rural. La entrega, liderada por la Agencia Nacional de Tierras (ANT), reafirma el compromiso estatal con la redistribución agraria y la transformación del campo colombiano, especialmente en territorios que durante años estuvieron atrapados por la ilegalidad y el abandono institucional. La Reforma Agraria en el Meta se convierte así en un ejemplo de reparación territorial, justicia social y fortalecimiento de las economías campesinas.
Estas hectáreas, que en el pasado estuvieron asociadas al narcotráfico y a la ocupación indebida, fueron adquiridas por la ANT a la Sociedad de Activos Especiales (SAE) para asegurar que cumplan su función social: producir alimentos, generar empleo rural y promover la permanencia campesina en el territorio. El proceso de recuperación y entrega de predios forma parte de los objetivos centrales del Gobierno del presidente Gustavo Petro, que ha insistido en la necesidad de devolver la tierra a quienes la trabajan.
En el municipio de Fuentedeoro, las familias beneficiadas pertenecen a la Asociación de Campesinos Tierra y Vida de Fuentedeoro (Asocamtivi), que ahora administrará 80 hectáreas conformadas por cinco predios. Para estas organizaciones, la entrega representa mucho más que un avance en materia de propiedad rural: simboliza la recuperación de derechos históricos negados durante décadas.
Así lo expresó Karol Sánchez, funcionaria de la Agencia Nacional de Tierras en el Meta, quien aseguró que “estas entregas representan mucho más que hectáreas: son el símbolo de una Colombia que repara, que reconoce el derecho campesino y que devuelve la tierra a quienes la trabajan con las manos y con el corazón”. Según ella, el Meta avanza con paso firme como uno de los departamentos donde la Reforma Agraria empieza a mostrar resultados tangibles.
En Puerto Lleras, la ANT entregó 476 hectáreas distribuidas en los predios Caneyes (118 ha), Santa Teresa (153 ha) y La Palestina (205 ha). Los beneficiarios pertenecen a las asociaciones Anmucip, Corpoagrícola La Cabaña y Ascaume, organizaciones que durante años impulsaron procesos de reclamación colectiva para acceder a un lugar donde trabajar, sembrar y criar sus animales.
José Dorian Galindo, representante de Ascaume, manifestó que esta entrega rompe una cadena de injusticias que marcó por décadas a las comunidades rurales del Meta. “Durante muchos años vimos pasar por estas fincas gente que no era del campo, que no sembraba, que no cuidaba. Hoy tenemos la oportunidad de hacerlas producir, de trabajar en lo nuestro y dejarles algo mejor a nuestros hijos”, afirmó Galindo, destacando que el retorno de estas tierras a manos campesinas es un punto de inflexión en la historia agraria del municipio.
La emoción también fue compartida por mujeres campesinas que han liderado procesos colectivos de gestión, como María Inés Amador Gómez, representante de la asociación Tierra y Vida de Fuentedeoro. Para ella, recibir tierra después de tantos años de lucha “es como volver a empezar, una esperanza nueva para quienes hemos soñado con un pedazo de tierra donde sembrar, criar y construir comunidad”. Su testimonio refleja el sentir de cientos de familias que ven en la Reforma Agraria la posibilidad real de transformar sus vidas.
El impacto productivo que se espera en los próximos meses es significativo. Los predios cuentan con vocación agrícola y condiciones ambientales propicias para cultivos como plátano, maíz, yuca, cacao, café y la implementación de proyectos pecuarios. Además, las asociaciones recibirán acompañamiento técnico para garantizar el buen uso de las tierras, promover la productividad y asegurar que los proyectos tengan sostenibilidad a largo plazo.
A la entrega de tierras en Puerto Lleras y Fuentedeoro se suma otro avance anunciado por el director de la ANT, Felipe Harman, quien informó desde su cuenta de X sobre la entrega de 800 hectáreas adicionales en Puerto López (Meta) destinadas exclusivamente a la producción de alimentos. Este proyecto, que beneficia a las familias campesinas de la asociación Agromillano, incluye la siembra de 5.000 colinos de plátano, la entrega de 8.000 alevinos y el desarrollo de un proyecto porcino, entre otras iniciativas productivas diseñadas para dinamizar la economía local.
Harman destacó que estas tierras, antes usadas para actividades ilícitas, ahora serán sinónimo de desarrollo, seguridad alimentaria y oportunidades económicas. Según él, el Gobierno del presidente Petro “continúa cumpliéndole al campesinado, recuperando tierra y entregándosela a manos productoras”. Su mensaje subraya un enfoque central de la política agraria nacional: convertir terrenos que fueron escenario de violencia y abandono en espacios de vida digna, producción y progreso.
Las entregas realizadas en el Meta son coherentes con los objetivos de la Reforma Agraria trazada por el Gobierno, que busca redistribuir millones de hectáreas en los próximos años, priorizando familias vulnerables, víctimas del conflicto, mujeres rurales y comunidades organizadas que produzcan alimentos para el país. La estrategia también incluye la formalización de la propiedad, la recuperación de predios improductivos, la compra directa a particulares y la adjudicación de bienes que estuvieron en manos de la ilegalidad.
El Meta, uno de los departamentos más afectados por el conflicto armado y la concentración de la tierra, se perfila como un territorio clave para demostrar el impacto de la Reforma Agraria en el fortalecimiento de la seguridad alimentaria nacional. La entrega de 556 hectáreas a 181 familias campesinas no solo reivindica derechos históricos, sino que contribuye a dinamizar la economía rural, generar empleo y promover prácticas agroecológicas sostenibles.
En los próximos meses, las asociaciones campesinas iniciarán la adecuación de los predios, organizarán sus proyectos productivos y desarrollarán sistemas comunitarios de comercialización que les permitan posicionarse en mercados locales y regionales. La ANT acompañará estos procesos con asistencia técnica, asesoría jurídica y herramientas para garantizar que la tierra se utilice con eficiencia y permanezca en manos campesinas.