Nuevos pasaportes 2026: tecnología OACI
El Gobierno nacional iniciará en abril de 2026 la entrega de los primeros 50.000 nuevos pasaportes colombianos con tecnología avanzada y estándares de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), marcando un cambio estructural en el sistema de identificación y control migratorio del país. El anuncio fue liderado por el presidente Gustavo Petro Urrego desde la Casa de Nariño, donde presentó oficialmente el nuevo modelo del documento y detalló sus innovaciones en seguridad, soberanía de datos y diseño cultural.
Durante el evento, el mandatario exhibió el nuevo pasaporte colombiano y explicó que incorpora múltiples elementos de seguridad física y electrónica que permitirán validar su autenticidad en cualquier aeropuerto del mundo. Entre las características visibles se encuentran hologramas multicolores con mariposas amarillas, marcas ópticamente variables y detalles gráficos que serán reconocidos por autoridades migratorias internacionales.
La implementación del nuevo pasaporte colombiano 2026 responde a la necesidad de actualizar el documento a los más altos estándares globales, en línea con las disposiciones de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI). Este organismo establece los lineamientos técnicos para documentos de viaje con lectura mecánica y electrónica, garantizando interoperabilidad y confianza en los controles fronterizos.
Según explicó el presidente, la nueva tecnología permitirá que las autoridades migratorias puedan verificar en tiempo real la validez del documento, fortaleciendo la seguridad tanto para los ciudadanos colombianos como para los países receptores. El pasaporte incluirá un microchip de última generación con información encriptada, lo que reduce riesgos de falsificación, suplantación o manipulación de datos.
Además de los avances tecnológicos, el nuevo diseño integra elementos culturales que representan la identidad nacional. En sus páginas internas se destacan figuras del mundo precolombino, símbolos naturales, referencias literarias y la bandera de Colombia. Las mariposas amarillas, evocación simbólica asociada a la tradición literaria del país, forman parte central del concepto gráfico.
La canciller Yolanda Villavicencio Mapy señaló que el documento cumple plenamente con las disposiciones técnicas de la OACI, asegurando interoperabilidad global, estándares internacionales de seguridad y confianza en cada frontera. Precisó que el pasaporte incorporará fotografía fantasma, tintas metálicas, microtextos, sistemas de lectura mecánica y electrónica encriptada.
Uno de los aspectos centrales del nuevo modelo es la soberanía digital. De acuerdo con la Cancillería, la administración y protección directa de los datos de los ciudadanos estará bajo control del Estado colombiano, sin intermediarios privados en el manejo de la información estratégica. Este enfoque busca fortalecer la autonomía tecnológica del país en materia de documentos de alta seguridad.
La transición al nuevo esquema comenzará en abril de 2026 con una primera fase que contempla la personalización del documento en Colombia. Las libretas serán fabricadas inicialmente por la Casa da Moeda de Portugal bajo estrictos estándares internacionales de seguridad. Posteriormente, el proceso completo de producción se trasladará progresivamente al territorio nacional.
En este proceso juega un papel clave la Imprenta Nacional de Colombia, entidad que será fortalecida para asumir la producción de documentos de seguridad en el mediano y largo plazo. Su directora, Viviana León Herrera, explicó que el proyecto forma parte de una estrategia estatal proyectada a diez años para modernizar la capacidad instalada y convertir la imprenta en un centro consolidado de impresión de alta seguridad.
La funcionaria indicó que la institución encontró limitaciones estructurales en su infraestructura, pero actualmente avanza en un proceso de modernización tecnológica que permitirá asumir gradualmente la fabricación integral del pasaporte colombiano. El plan contempla cuatro fases de implementación, articuladas con la Cancillería.
El Gobierno confirmó que los pasaportes actuales seguirán siendo válidos hasta su fecha de vencimiento y que no será obligatorio renovarlos de manera inmediata. Asimismo, se aclaró que el costo del nuevo documento solo se ajustará de acuerdo con el índice de precios al consumidor, sin incrementos adicionales asociados al cambio tecnológico.
En términos operativos, la meta inicial de 50.000 nuevos pasaportes permitirá evaluar el desempeño del sistema en su etapa de arranque. La adopción de microchips y tecnologías de encriptación avanzadas posiciona a Colombia dentro del grupo de países que utilizan documentos biométricos con altos estándares de seguridad.
El nuevo modelo también busca optimizar los tiempos en los controles migratorios internacionales, reducir incidentes asociados a fraude documental y mejorar la trazabilidad de los movimientos transfronterizos. La lectura electrónica permitirá que los datos almacenados en el chip sean verificados automáticamente por sistemas aeroportuarios compatibles.
La actualización del pasaporte se produce en un contexto global donde los documentos de viaje incorporan cada vez más medidas biométricas y sistemas antifalsificación. Países de Europa, Asia y América han reforzado sus estándares para combatir delitos como la trata de personas, el terrorismo y el crimen transnacional, lo que exige documentos interoperables y tecnológicamente robustos.
En Colombia, el proyecto representa una de las transformaciones más relevantes en materia de identificación internacional en las últimas décadas. La combinación de seguridad avanzada, control estatal de datos y modernización institucional apunta a redefinir el modelo de expedición de documentos oficiales.
El anuncio ha generado expectativa entre ciudadanos que tramitarán su pasaporte en 2026, especialmente por las mejoras tecnológicas y el componente simbólico del diseño. Las autoridades reiteraron que el proceso de expedición mantendrá los canales habituales de solicitud y que se informarán oportunamente los detalles logísticos de implementación.