El Gobierno decreta arancel 0% para insumos del sector confecciones y calzado, reduciendo costos y fortaleciendo la productividad nacional.
El Gobierno nacional anunció una medida clave para impulsar la competitividad de la industria nacional: el Decreto 1184 del 8 de noviembre de 2025, mediante el cual se establece un gravamen arancelario del 0% a las importaciones de insumos y materias primas del sector confecciones y calzado. La decisión, que tendrá una vigencia inicial de dos años, busca fortalecer los encadenamientos productivos, reducir costos de producción y fomentar una oferta interna y exportable más sofisticada.
La nueva normativa fue expedida por el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo (MinCIT) y se aplicará exclusivamente a las importaciones procedentes de países con los que Colombia no mantiene acuerdos comerciales vigentes. Con esta medida, el Gobierno del presidente Gustavo Petro busca cerrar las brechas de productividad del sector textil y de confecciones, que es uno de los principales generadores de empleo y valor agregado en la economía nacional.
El decreto, firmado por el presidente Gustavo Petro, el ministro de Hacienda, Germán Ávila, y la ministra de Comercio, Industria y Turismo, Diana Marcela Morales, fue emitido luego de la recomendación del Comité de Asuntos Aduaneros, Arancelarios y de Comercio Exterior, que en su sesión 377 del 15 de julio de 2025 sugirió diferir a 0% la tarifa arancelaria para este tipo de importaciones.
De acuerdo con el documento oficial, la medida se revisará de manera anual para evaluar su impacto sobre el sector productivo y la economía nacional. El análisis estará a cargo del Comité de Asuntos Aduaneros, que determinará la pertinencia de mantener o ajustar el beneficio arancelario conforme a los resultados obtenidos en materia de productividad, competitividad y empleo.
El Gobierno explicó que la eliminación temporal de los aranceles busca reducir los costos de producción para los empresarios nacionales y mejorar su capacidad de competir frente a los productos importados. En este sentido, la medida constituye una herramienta de política económica orientada a fortalecer la industria nacional, garantizar la sostenibilidad de los empleos existentes y fomentar nuevas oportunidades de inversión en el sector.
Durante 2024, según cifras del MinCIT, el sector de hilados, textiles y confecciones empleó a cerca de 490.000 personas, lo que representa el 2,1% del total de ocupados en el país. La confección de prendas de vestir fue la actividad con mayor participación en el empleo del sector, con 406.000 trabajadores, equivalente al 82,9% del total, seguida por la confección de artículos con materiales textiles, que generó alrededor de 17.000 empleos.
El Ministerio de Comercio destacó que esta disposición forma parte de una política integral de reindustrialización y fortalecimiento de los encadenamientos productivos. Además, subrayó que el objetivo del decreto es dinamizar la producción local mediante el acceso a insumos de menor costo, sin que ello afecte la competitividad ni el desarrollo de las pequeñas y medianas empresas nacionales.
La ministra Diana Marcela Morales reiteró que la reducción de los aranceles es una respuesta a las necesidades del sector, que en los últimos años ha enfrentado altos costos de importación de materias primas y fuertes presiones competitivas por parte de productos provenientes de Asia. Asimismo, destacó que la medida beneficiará directamente a las MIPYMES, que representan más del 90% de las empresas del sector.
Por su parte, el ministro de Hacienda, Germán Ávila, señaló que la decisión se enmarca dentro de una política fiscal responsable que prioriza el fortalecimiento del aparato productivo y la generación de empleo formal. Explicó que, aunque la eliminación temporal de aranceles implica una reducción de ingresos por concepto de comercio exterior, los efectos positivos en la producción y en el crecimiento económico compensarán ampliamente dicha disminución.
El presidente Gustavo Petro ha insistido en que la política económica de su gobierno busca reindustrializar el país y fortalecer las cadenas de valor locales, haciendo énfasis en sectores estratégicos como el textil, el calzado, el agroindustrial y el de manufacturas. El Decreto 1184 es, por tanto, una pieza clave dentro de esa visión de desarrollo productivo y sostenibilidad social.
Empresarios y gremios del sector han recibido positivamente la medida, al considerar que reducirá la presión sobre los costos de producción y facilitará la reactivación de la industria, especialmente en regiones como el Valle del Cauca, Antioquia, Santander y Bogotá, donde se concentra gran parte de la cadena textil y de confecciones. Además, se espera que la reducción de los aranceles estimule la exportación de productos con mayor valor agregado y fomente la innovación tecnológica en los procesos productivos.