Air-e Comunicado a la Opinión Pública
El barrio San Fernando se ha convertido en uno de los ejemplos más visibles del avance en la transformación eléctrica en Santa Marta, un proceso que impulsa Air-e Intervenida en articulación con la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios y la comunidad, con el propósito de garantizar una energía más confiable, segura y cercana para miles de familias. Este proyecto, enmarcado en la estrategia Energía Bacana, se consolida como una apuesta por modernizar la infraestructura eléctrica y fortalecer la relación con los barrios del Caribe colombiano, donde por años el servicio había presentado rezagos.
La palabra clave transformación eléctrica en Santa Marta resume los cambios que desde semanas atrás viven los habitantes de San Fernando, quienes ven cómo cuadrillas técnicas de Air-e Intervenida avanzan en la instalación de nuevos equipos que permiten mejorar la continuidad del servicio y reducir riesgos asociados al deterioro de la red. Entre las obras más importantes se destaca la instalación de un nuevo transformador en las inmediaciones del Centro de Referenciación, un equipo que fortalece la capacidad del sistema y beneficia directamente a cientos de hogares que dependían de infraestructura antigua y sobrecargada.
Estos trabajos forman parte de los compromisos asumidos por el agente especial de Air-e Intervenida, Nelson Vásquez, quien ha liderado mesas de diálogo permanente con líderes comunitarios, voceros del sector y habitantes que durante años solicitaron intervenciones profundas en el sistema eléctrico. La estrategia de trabajo directo con las comunidades ha sido clave para generar confianza y avanzar en la construcción de soluciones compartidas, especialmente en sectores catalogados como Barrios de Atención Prioritaria.
La transformación en San Fernando no se queda únicamente en las obras técnicas. Air-e Intervenida llevó a cabo una jornada integral de servicios en el barrio, en la que los habitantes pudieron acceder a asesorías, atención en trámites energéticos, orientación sobre ahorro y seguridad eléctrica, así como actividades sociales y pedagógicas dirigidas a promover el buen uso del servicio. Este enfoque de intervención integral, que mezcla mejoramiento técnico con acompañamiento social, se ha convertido en una de las apuestas más importantes de la empresa para acercarse a los usuarios y garantizar cambios sostenibles.
El modelo aplicado en San Fernando replica experiencias exitosas implementadas por Air-e Intervenida en otros territorios del Caribe. Uno de los casos más destacados es el del barrio Rebolo, en Barranquilla, donde entre junio y octubre de 2025 se realizaron cinco grandes jornadas comunitarias que permitieron formalizar 174 acuerdos de pago y completar más de 3.200 visitas personalizadas a usuarios, generando un relacionamiento más transparente y cercano con la comunidad. En Rebolo también está en marcha un proyecto innovador: la estructuración de una granja solar que será capaz de suministrar energía limpia a parte del barrio, convirtiéndose en uno de los proyectos urbanos de autoconsumo más relevantes de la región.
La estrategia de transformación energética que impulsa la empresa también ha llegado a otros departamentos del Caribe. En La Guajira, la intervención más reciente benefició a 183 familias del barrio Brisas del Mar, en Riohacha, quienes hoy cuentan con una red eléctrica renovada gracias a obras del Programa de Normalización de Redes Eléctricas (PRONE). Allí se instalaron redes modernas, postes nuevos y medidores individuales, permitiendo que los hogares accedan a un servicio más seguro y estable, reduciendo las pérdidas técnicas y fortaleciendo la sostenibilidad del sistema.
Cada uno de estos proyectos forma parte de un mismo propósito: construir un Caribe con energía segura, confiable y accesible, donde las comunidades puedan ver resultados tangibles en su vida diaria. En el caso de San Fernando, la mejora del servicio no solo implica la llegada de un transformador nuevo, sino un conjunto de acciones que posibilitan que la energía llegue de manera continua, disminuyan las fluctuaciones y se aumente la seguridad alrededor de la infraestructura eléctrica.
La transformación eléctrica en Santa Marta es parte de una agenda más amplia que busca dar respuesta a los problemas históricos del sistema energético en la región Caribe, donde el rezago en infraestructura, las conexiones informales y la falta de mantenimiento preventivo acumularon durante décadas afectaciones constantes para los usuarios. Con la intervención de Air-e y el acompañamiento de la Superintendencia, se están priorizando los sectores más vulnerables y estableciendo una hoja de ruta para reconstruir la confianza y garantizar un servicio digno y eficiente.
Los habitantes de San Fernando han recibido estas mejoras como una oportunidad para reconstruir la convivencia alrededor del servicio eléctrico y fortalecer la cultura de legalidad. Con el nuevo equipo instalado, las familias afirman sentir mayor estabilidad en el servicio y una disminución en los apagones que solían ocurrir, especialmente en horas de la noche o en temporadas de alta demanda.
Este proceso también ha servido para visibilizar la importancia de la participación comunitaria. Líderes locales han reafirmado que el trabajo colaborativo entre comunidad y empresa es esencial para encontrar soluciones reales y perdurables. El acompañamiento social, los espacios de escucha y las brigadas de intervención directa han permitido que el barrio tenga una voz activa en las decisiones que impactan su rutina.
La empresa, por su parte, continúa fortaleciendo su estrategia Energía Bacana, un modelo que integra modernización técnica, renovación de infraestructura, sensibilización comunitaria y un acompañamiento cercano que permita a los usuarios entender mejor su servicio y adoptar prácticas responsables. Esta visión no solo mejora los indicadores del sistema eléctrico, sino que genera tejido social y transforma la relación entre la compañía y sus usuarios.