Jóvenes para el Mundo: 1.346 estudiantes inician estudios universitarios en el Atlántico
La Gobernación del Atlántico, la Institución Universitaria de Barranquilla (IUB) y varias alcaldías municipales dieron la bienvenida oficial a 1.346 jóvenes que inician su formación superior dentro de la tercera cohorte del programa “Jóvenes para el Mundo”, una iniciativa que busca ampliar la cobertura educativa y garantizar acceso gratuito a la universidad en municipios y corregimientos del departamento. El evento se realizó en Santo Tomás y reunió a estudiantes, autoridades locales y representantes del sector educativo.
El programa “Jóvenes para el Mundo” se ha convertido en una de las apuestas más importantes de la administración departamental, liderada por Eduardo Verano de la Rosa. En menos de un año, ya ha beneficiado a 4.800 estudiantes y la meta es llegar a 10.500 antes de finalizar el actual mandato. Esta estrategia se articula con el Plan de Desarrollo Departamental y responde a la promesa de llevar educación superior a los territorios donde históricamente había sido esquiva.
La ceremonia de inducción en Santo Tomás incluyó muestras culturales que reflejaron la diversidad del Atlántico y simbolizaron el impacto que tendrá el acceso a la universidad en la vida de miles de familias. Para las autoridades, el inicio de esta cohorte marca un paso decisivo en la reducción de brechas sociales y en la consolidación de la equidad educativa en zonas rurales y urbanas del departamento.
Los 1.346 nuevos estudiantes inician su ciclo propedéutico en programas técnicos y tecnológicos, que son la puerta de entrada a carreras profesionales. Entre la oferta académica se destacan programas en administración, ingeniería, diseño gráfico, comercio exterior, inteligencia de negocios y licenciaturas, todos alineados con las necesidades del mercado laboral y con las vocaciones productivas de la región Caribe.
El programa tiene presencia en diez municipios con sedes presenciales —Campo de la Cruz, Baranoa, Repelón, Juan de Acosta, Puerto Colombia, Galapa, Malambo, Sabanagrande y Santo Tomás— y en dos municipios con sedes virtuales de la Universidad del Atlántico: Luruaco y Polonuevo. Este despliegue territorial ha permitido desconcentrar la oferta educativa y garantizar que más jóvenes puedan acceder a formación superior sin necesidad de desplazarse a Barranquilla.
Uno de los logros más destacados es el impacto en los indicadores de cobertura educativa. El Atlántico pasó de una tasa de tránsito inmediato de la educación media a la superior de 45,8 % en 2023 a 50,2 % en 2024, superando la media nacional. En cobertura total, el departamento alcanzó 57,73 %, con más de 141.000 estudiantes matriculados en educación superior, lo que lo ubica por encima del promedio del país. Estas cifras evidencian que el programa contribuye a mejorar sustancialmente las oportunidades de formación.
La apuesta educativa también incluye descuentos de hasta el 70 % en matrículas universitarias mediante convenios con 20 instituciones privadas, lo que ha beneficiado a más de 800 estudiantes adicionales. De esta forma, se construye un modelo de acceso equitativo en el que los recursos públicos y las alianzas con el sector privado se integran para ampliar las oportunidades.
La historia del compromiso del gobernador Eduardo Verano con la educación superior se remonta a sus anteriores mandatos. Durante su primera administración (2008-2011), impulsó el Plan Padrino, con el que 400 jóvenes de escasos recursos pudieron convertirse en profesionales gracias al apoyo en gastos de matrícula y sostenimiento. En su segunda administración (2016-2019), priorizó la descentralización universitaria con la apertura de la sede de la Universidad del Atlántico en Suan y la construcción de la sede en Sabanalarga, además de la edificación de once nodos del Sena en municipios y en Barranquilla.
En este tercer periodo de gobierno, la estrategia ha sido llevar la universidad directamente a los municipios a través de la alianza con la IUB y los gobiernos locales, lo que ha permitido consolidar la tercera cohorte de estudiantes y proyectar el beneficio a más de diez mil jóvenes atlanticenses. Con este modelo, la educación superior deja de ser un privilegio urbano y se convierte en un derecho garantizado para estudiantes de municipios históricamente rezagados.
Los testimonios de los nuevos beneficiarios reflejan la trascendencia del programa. Jóvenes de Santo Tomás y otros municipios celebraron que, por primera vez, la universidad llegara a sus territorios, lo que significa nuevas oportunidades para su desarrollo personal y profesional. Muchos expresaron que esta oportunidad abre puertas no solo para ellos, sino para sus familias, quienes ven en la educación superior una vía real hacia la movilidad social.
El impacto del programa “Jóvenes para el Mundo” no se limita al acceso, sino que también apunta a la calidad. La IUB ha diseñado programas que responden a las demandas del sector productivo, asegurando que los egresados puedan insertarse en el mercado laboral con competencias actuales y pertinentes. La formación en áreas como seguridad y salud en el trabajo, gestión administrativa y procesos industriales fortalece la base empresarial y contribuye al crecimiento económico del Atlántico.
Con la tercera cohorte ya en marcha, el programa se consolida como un motor de transformación social y académica. La articulación entre Gobernación, IUB y alcaldías demuestra que la educación puede convertirse en el eje de desarrollo regional cuando se asume como una política pública prioritaria y sostenida. El compromiso es que ningún joven del Atlántico se quede por fuera de la universidad por falta de oportunidades o recursos económicos.
La meta de 10.500 beneficiarios está cada vez más cerca, y con ella, el Atlántico reafirma su liderazgo nacional en cobertura educativa y tránsito inmediato a la educación superior. El legado de Eduardo Verano en materia de educación ya suma tres administraciones consecutivas con proyectos que han cambiado el rumbo del departamento y que hoy posicionan al Atlántico como referente en inclusión y equidad en educación superior en Colombia.