Invías asumirá corredor Cartagena–Barranquilla tras reversión ANI
El Instituto Nacional de Vías, Invías, asumirá el control del corredor vial Cartagena–Barranquilla una vez concluya el proceso de reversión anunciado por la Agencia Nacional de Infraestructura, ANI, tras la liquidación anticipada del contrato de concesión que estaba a cargo de la firma Autopistas del Caribe S.A.S. La decisión marca un cambio significativo en la administración de uno de los corredores estratégicos más importantes del Caribe colombiano.
La ANI confirmó que desde este viernes 2 de enero de 2026 se dio inicio formal al proceso de reversión del manejo de la infraestructura vial, un procedimiento que incluye no solo la vía principal sino también la operación de las estaciones de peaje asociadas al corredor. Esta etapa hace parte de los trámites administrativos y técnicos necesarios para que la infraestructura retorne a manos del Estado.
El director de la Agencia Nacional de Infraestructura, Óscar Torres Yarzagaray, explicó que el proceso de reversión tendrá una duración estimada de varios meses y que se espera que esté completamente finalizado en junio de 2026. Durante este periodo se adelantarán verificaciones técnicas, jurídicas y financieras para garantizar que la entrega de la vía se realice en condiciones adecuadas.
Según lo informado por la ANI, mientras se surte la etapa de reversión, el concesionario Autopistas del Caribe S.A.S. continuará a cargo de las labores de operación y mantenimiento del corredor vial Cartagena–Barranquilla. Esto incluye la atención de la infraestructura existente, la prestación de servicios a los usuarios y la operación de las estaciones de peaje actualmente habilitadas.
De acuerdo con el comunicado oficial, Autopistas del Caribe seguirá realizando la operación y el recaudo de los peajes por un periodo de 200 días, contados a partir del 2 de enero de 2026. Finalizado este plazo, la totalidad de la infraestructura asociada al corredor, incluidos los peajes, será entregada de manera definitiva al Instituto Nacional de Vías.
La reversión del corredor vial Cartagena–Barranquilla se produce como resultado de una transacción entre la ANI y el concesionario, que permitió resolver de manera anticipada las diferencias contractuales existentes. La Agencia destacó que este acuerdo representó un ahorro cercano al 63 % frente a las pretensiones económicas presentadas por Autopistas del Caribe, sin que ello implicara reconocimiento alguno sobre el fondo de dichas reclamaciones.
Este aspecto fue resaltado por la ANI como un resultado favorable para el Estado, al considerar que se logró una salida negociada que evita procesos litigiosos prolongados y reduce el impacto fiscal asociado a posibles indemnizaciones. La entidad señaló que la reversión se adelantará bajo estrictos controles para proteger los recursos públicos y garantizar la continuidad del servicio vial.
El corredor Cartagena–Barranquilla es considerado una arteria clave para la movilidad, el comercio y el turismo en la región Caribe, al conectar dos de las principales capitales del norte del país y servir como enlace para el transporte de carga y pasajeros. Su administración ha sido objeto de atención permanente debido al impacto que tiene en la economía regional y en la calidad de vida de miles de usuarios.
Con la futura entrega del corredor a Invías, el Gobierno nacional busca fortalecer la gestión directa de esta infraestructura estratégica. La entidad asumirá la responsabilidad de la operación, el mantenimiento y la administración de los peajes, una vez se complete el proceso de reversión y se cumplan todos los requisitos establecidos en el cronograma definido por la ANI.
En paralelo a este anuncio, el Ministerio de Transporte expidió una resolución mediante la cual se prorroga la suspensión del cobro de peaje para las categorías I y II en la estación de Turbaco. La medida tendrá vigencia por un mes adicional, hasta el 31 de enero de 2026, y hace parte de las disposiciones adoptadas mientras se define el futuro operativo del corredor.
La suspensión del cobro en la estación de Turbaco ha sido una de las decisiones más seguidas por los usuarios del corredor, especialmente por transportadores y habitantes de la zona de influencia, quienes han manifestado en diferentes escenarios su preocupación por los costos asociados al tránsito por este tramo vial.
Durante la etapa de transición, la ANI indicó que se mantendrá un seguimiento permanente al cumplimiento de las obligaciones del concesionario, con el fin de asegurar que la vía continúe operando en condiciones óptimas de seguridad y servicio. Esto incluye la atención de emergencias, el mantenimiento rutinario y la señalización, entre otros aspectos técnicos.
El proceso de reversión también contempla la revisión detallada de los activos asociados al contrato, como puentes, calzadas, sistemas de recaudo y demás componentes de la infraestructura. Estas evaluaciones permitirán establecer el estado real del corredor al momento de su entrega a Invías y definir las acciones que deberán implementarse posteriormente.
La liquidación anticipada del contrato con Autopistas del Caribe se suma a otros procesos similares adelantados por la ANI en diferentes concesiones del país, en el marco de una estrategia orientada a reordenar la gestión de la infraestructura vial y resolver controversias contractuales mediante mecanismos de transacción.
Desde el Gobierno nacional se ha señalado que estos procesos buscan garantizar una administración más eficiente de los corredores estratégicos y mejorar la transparencia en la relación entre el Estado y los concesionarios. En el caso del corredor Cartagena–Barranquilla, la transición hacia Invías representa un cambio relevante en el modelo de gestión de esta vía.
A medida que avance el cronograma de reversión, se espera que las autoridades entreguen nuevos detalles sobre la operación futura del corredor, los esquemas de mantenimiento y las decisiones que se adoptarán respecto al cobro de peajes una vez Invías asuma plenamente la administración. Por ahora, el proceso avanza bajo la supervisión de la ANI y el Ministerio de Transporte, con el objetivo de completar la entrega en junio de 2026.