Gobernación del Atlántico fortalece la salud mental en la nueva Política de Drogas
La Gobernación del Atlántico avanza en la implementación de la Política de Drogas en Atlántico, alcanzando un cumplimiento del 100 % en la asistencia técnica a los 22 municipios del departamento para la creación de sus comités de drogas. Esta iniciativa, liderada por la Secretaría de Salud del Atlántico, busca priorizar la salud mental, proteger a la población joven y fortalecer el tejido social bajo un enfoque humano y de salud pública.
El anuncio se dio durante la segunda sesión del Consejo Seccional de Estupefacientes del Atlántico, en la que participaron las Secretarías de Salud, Interior y Educación, junto con representantes del Ministerio de Justicia, el ICBF, la Policía Nacional, la Fiscalía y la CRA. En el encuentro se ratificó la adopción oficial en el departamento de la Política Nacional de Drogas “Sembrando vida, desterramos el narcotráfico”, una estrategia del Gobierno Nacional que redefine la lucha contra las drogas desde una visión integral, centrada en los derechos humanos, la prevención y la sostenibilidad ambiental.
De acuerdo con el informe presentado por la Secretaría de Salud del Atlántico, el departamento cumplió con la asistencia técnica a todos los municipios, garantizando la conformación de los comités municipales de drogas. Estos espacios son fundamentales para articular acciones locales que prevengan el consumo de sustancias psicoactivas y fortalezcan la atención a los casos de salud mental asociados.
El plan incluye la ejecución de programas preventivos como “Habilidades para la Vida”, “ZOE” y “Familias Fuertes”, que promueven competencias emocionales y de autocuidado en niños, adolescentes y sus familias. Estas iniciativas son parte del componente de salud mental de la política y han permitido reforzar la capacidad de respuesta institucional frente a los desafíos del consumo de drogas en el territorio.
Durante la sesión, la coordinadora de Salud Mental del Atlántico, María Elena Menco, presentó el balance del primer semestre de 2025, destacando los resultados de la línea de atención “Habla y Te Sanas”, que registró 1.035 usuarios atendidos, de los cuales un 87,8 % correspondió a casos relacionados con conductas de autoagresión. Las cifras muestran que los jóvenes entre 14 y 25 años son el grupo más vulnerable, concentrando el mayor número de atenciones, especialmente en los municipios de Soledad y Barranquilla, que representan más del 48 % de los casos.
El reporte también evidenció que la población educativa representa el 41,8 % del total de usuarios atendidos, un indicador que subraya la necesidad de fortalecer la prevención del consumo y los riesgos asociados desde las escuelas. Por ello, el Consejo Seccional de Estupefacientes acordó promover la actualización de los manuales de convivencia en las instituciones educativas, con el objetivo de regular el uso de vapeadores y fortalecer la educación sobre los efectos del consumo de sustancias.
La Política de Drogas en Atlántico se enmarca dentro de la estrategia nacional del Ministerio de Justicia y del Derecho, que busca reemplazar la mirada punitiva por un enfoque centrado en la salud, la inclusión y la sostenibilidad ambiental. Bajo este modelo, la lucha contra las drogas se aborda no solo desde la represión al narcotráfico, sino desde la transformación de los territorios afectados, impulsando economías legales sostenibles, procesos de restauración ambiental y acciones de reconstrucción del tejido social.
Uno de los tres ejes centrales de esta política es el restablecimiento de los ecosistemas y la promoción de economías alternativas sostenibles que generen oportunidades para las comunidades más vulnerables. El segundo eje se orienta a debilitar las estructuras financieras del narcotráfico, atacando sus redes económicas y promoviendo la sustitución de cultivos ilícitos. Finalmente, el tercer eje busca reconstruir el tejido social y transformar las percepciones sobre el consumo, incluyendo debates sobre la regulación responsable del cannabis de uso adulto y otras medidas de reducción de daños.
La Secretaría del Interior del Atlántico complementa esta estrategia mediante el impulso de programas que fomentan la convivencia ciudadana y el bienestar emocional. Actividades como el “Desafío de las Emociones” y el “Vibra Run” han permitido unir el deporte, la salud mental y la prevención del consumo de drogas en entornos comunitarios. Estas iniciativas se desarrollan en diferentes municipios y han tenido una alta participación juvenil, fortaleciendo los lazos sociales y promoviendo estilos de vida saludables.
Con la adopción de la Política de Drogas en Atlántico, la Gobernación consolida su liderazgo en la región Caribe en materia de salud mental y prevención del consumo. La articulación interinstitucional con entidades como el ICBF, la Policía Nacional, Medicina Legal, la Fiscalía CTI y la CRA ha permitido que la implementación sea efectiva y con un enfoque de salud pública que prioriza la atención temprana y la prevención integral.
La administración departamental, en cabeza del gobernador Eduardo Verano, ha insistido en que la lucha contra las drogas debe orientarse a salvar vidas, no a criminalizar a las personas consumidoras. Este enfoque, alineado con la política nacional, busca proteger especialmente a la población joven y ofrecerles herramientas para construir proyectos de vida alejados del consumo y las economías ilegales.
El Consejo Seccional de Estupefacientes del Atlántico continuará supervisando la ejecución del plan, asegurando que cada municipio mantenga sus comités activos y que las acciones preventivas lleguen a todos los sectores. La meta, según la Secretaría de Salud, es consolidar un Atlántico libre de estigmas, donde la prevención, la educación y la salud mental sean pilares del desarrollo social.
Esta nueva política representa un cambio profundo en la manera de entender y enfrentar el problema de las drogas. Desde el Atlántico, el compromiso es avanzar hacia un modelo que privilegie la vida, la inclusión y la esperanza, con un enfoque territorial y humano que transforme realidades y fortalezca comunidades. Con ello, el departamento se posiciona como referente en la implementación de estrategias basadas en evidencia, con resultados tangibles que priorizan la salud, la educación y la sostenibilidad.