Atlántico refuerza control del agua potable
Con el propósito de proteger la salud pública y garantizar el acceso al agua segura como derecho fundamental, la Gobernación del Atlántico, a través de la Secretaría de Salud departamental, ha intensificado las acciones de inspección, vigilancia y control de los acueductos y puntos de distribución en 22 municipios y sus corregimientos. Estas medidas buscan asegurar que la población consuma agua potable bajo los más altos estándares sanitarios, en cumplimiento del Decreto 1575 de 2007, la Resolución 2115 de 2007 y demás normas vigentes.
Esta iniciativa adquiere especial relevancia en la antesala del Día Mundial del Agua, celebrado cada 18 de septiembre, una fecha destinada a concienciar sobre la importancia del acceso universal al agua limpia y segura como pilar del desarrollo sostenible y la salud pública. La Gobernación reafirma así su compromiso con la prevención de riesgos asociados al consumo de agua no potable, asegurando la continuidad de un recurso esencial para la vida y la calidad de vida de los atlanticenses.
El Programa de Salud Ambiental, liderado por Alejandro Carreño González, ha establecido un riguroso sistema de monitoreo y análisis del agua. Las brigadas técnicas visitan periódicamente acueductos y puntos estratégicos de distribución en cabeceras municipales y corregimientos, verificando parámetros fisicoquímicos y microbiológicos fundamentales para garantizar la potabilidad del recurso. Estos resultados son procesados en el Laboratorio de Salud Pública Departamental para confirmar que el agua cumpla con los estándares exigidos para consumo humano. Carreño resaltó: “Tener acceso a agua segura y en cantidad suficiente es esencial para el mejoramiento de la salud y la calidad de vida de la población”.
Durante recientes operativos en Tubará, Juan de Acosta y Piojó, incluyendo el corregimiento de Cuatro Bocas, se realizaron mediciones de cloro residual libre, conductividad, pH, color y turbiedad, utilizando equipos especializados para garantizar la representatividad de las muestras. Posteriormente, estas muestras son enviadas a laboratorio para análisis fisicoquímico y microbiológico, siguiendo protocolos nacionales que se aplican de manera mensual en todo el departamento, en coordinación con las empresas prestadoras del servicio.
Además de los muestreos, la Secretaría de Salud del Atlántico efectúa inspecciones periódicas a las plantas de tratamiento de agua potable, evaluando infraestructura, prácticas operativas y riesgos asociados a la calidad del agua. Durante una visita técnica reciente al acueducto de Repelón, la ingeniera química Milene Calvo confirmó que el agua es apta para consumo humano y cumple con la normativa vigente, incluida la Resolución 000082 de 2009. Calvo señaló que la trazabilidad del municipio refleja un índice de riesgo “sin riesgo”, garantizando la seguridad del suministro.
El coordinador operativo de Aqualia en Repelón, Julián Pacheco, destacó la articulación con la Gobernación para mantener la continuidad del servicio, optimizar las redes de distribución y mejorar los sistemas de bombeo. Actualmente, la cobertura en el municipio y sus corregimientos se mantiene cercana a 24 horas, y se ejecutan proyectos para garantizar un suministro eficiente y constante.
La Gobernación del Atlántico enfatiza que estas acciones forman parte de sus competencias legales en vigilancia sanitaria, conforme a la Ley 9 de 1979 (Código Sanitario Nacional) y demás normativas relacionadas con el derecho al agua potable. Con este trabajo, la administración departamental busca prevenir riesgos en salud pública, proteger la vida de los atlanticenses y garantizar un recurso vital, alineándose con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU.
La implementación de controles rigurosos sobre la red de agua potable refuerza la confianza de la ciudadanía en el suministro, garantiza la seguridad de las familias y fortalece las políticas de salud pública en el Atlántico, consolidando al departamento como referente en gestión del agua segura en el Caribe colombiano.