El proyecto de ley, que hace trámite en el Senado de la República, busca ampliar la vigencia de los PDET hasta el año 2037.
La discusión sobre la prórroga PDET llegó al Congreso de la República, donde campesinos, gobernadores y líderes sociales coincidieron en que los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial necesitan al menos 10 años más de vigencia para cumplir sus objetivos. En una audiencia pública realizada en el Capitolio, los participantes advirtieron que los dos años restantes no son suficientes para consolidar la transformación de los territorios priorizados y garantizar que la paz llegue con justicia social, inversión y oportunidades reales.
La audiencia fue convocada en el marco del trámite de los proyectos de Ley 405 de 2025 en el Senado y 279 de 2024 en la Cámara, que buscan extender los PDET hasta 2037 y fortalecer sus mecanismos de financiación e implementación. El debate, respaldado por la Agencia de Renovación del Territorio (ART), contó con voces de diferentes sectores que señalaron la urgencia de darle continuidad a este instrumento de política pública creado para atender a las comunidades más golpeadas por la violencia y la pobreza.
Uno de los testimonios más representativos fue el de Guillermo Salazar Espinosa, campesino de La Tola (Nariño), quien expresó que “es necesario que se amplíe el tiempo para cumplir con los PDET. Lo que queda, casi dos años, no es suficiente. Tenemos muchas necesidades básicas: salud, educación, producción. La paz se construye con desarrollo, con oportunidades reales, con inversión que llegue a la Colombia profunda”. Sus palabras reflejaron el sentir de las comunidades rurales que ven en esta prórroga una posibilidad de consolidar procesos largamente esperados.
Los gobernadores de Nariño, Luis Alfonso Escobar, y de Norte de Santander, William Villamizar, también intervinieron en la audiencia, reconociendo los avances en infraestructura, proyectos productivos y fortalecimiento institucional, pero subrayando que el tiempo restante no permite responder a las necesidades estructurales de las regiones. Ambos mandatarios coincidieron en que se requiere mayor articulación con el Gobierno nacional y financiamiento estable para lograr resultados sostenibles.
El director de la ART, Raúl Delgado, aseguró que la propuesta de extender la vigencia de los PDET cuenta con respaldo amplio y diverso, lo que demuestra que sí es posible construir consensos en torno a la paz territorial. “Esta es una oportunidad histórica para avanzar hacia la equidad territorial, la justicia social y una paz duradera. Hacemos un llamado al Congreso y a todos los sectores a ver este proyecto con mirada de país, porque no puede ser de otra manera”, afirmó.
El proyecto de ley que impulsa la prórroga PDET ya fue aprobado en primer y segundo debate en la Comisión Primera y en la Plenaria de la Cámara de Representantes, y actualmente se encuentra a la espera de discusión en la Comisión Primera del Senado. De ser aprobado, permitirá extender el horizonte de los PDET hasta 2037, otorgando más tiempo para consolidar los procesos de transformación en marcha.
Además de la extensión en el tiempo, algunos participantes de la audiencia propusieron que se evalúe la posibilidad de incluir a más municipios dentro de los PDET, reconociendo que existen territorios que también han sufrido históricamente la violencia, el abandono estatal y la falta de inversión pública. De esta manera, se busca que más comunidades puedan acceder a proyectos de desarrollo integral que contribuyan a cerrar brechas y fortalecer la paz territorial.
Los PDET fueron diseñados en el marco del Acuerdo de Paz de 2016 como una estrategia de transformación estructural de los 170 municipios más afectados por el conflicto armado, la pobreza y la debilidad institucional. Estos municipios, agrupados en 16 subregiones, cumplen un papel estratégico en la construcción de la paz, al estar ubicados en zonas con alta presencia de economías ilícitas, confrontación armada y carencias en salud, educación, infraestructura y servicios básicos.
En los últimos años, los PDET han permitido implementar proyectos productivos, mejorar la infraestructura comunitaria, fortalecer la participación ciudadana y ampliar la presencia estatal en la Colombia rural. Sin embargo, la magnitud de los problemas acumulados requiere más tiempo y recursos para alcanzar transformaciones profundas y duraderas. La prórroga PDET aparece entonces como una necesidad urgente para consolidar el camino hacia una paz estable y sostenible.
El Gobierno nacional ha insistido en que la apuesta por los PDET es un compromiso con la justicia social y la equidad territorial, y que su ampliación es coherente con los objetivos de desarrollo sostenible, así como con la visión de una Colombia en paz. Los defensores del proyecto confían en que el Congreso apruebe la prórroga en los próximos debates, considerando que la implementación de los programas es una inversión en el futuro del país.
Si bien la prórroga no resolverá de inmediato todas las necesidades de las comunidades, permitirá avanzar en el cierre de brechas y garantizar que las inversiones y proyectos tengan continuidad. Para líderes sociales, campesinos y autoridades locales, este es un paso fundamental para que los territorios rurales, históricamente olvidados, logren consolidar oportunidades reales de desarrollo, y que la paz deje de ser un discurso y se convierta en una realidad palpable en cada vereda y municipio del país.
La discusión ahora está en manos del Senado, donde se espera que prime el interés nacional sobre las diferencias políticas. El éxito de la prórroga PDET dependerá de la voluntad de todas las bancadas, de la articulación con las entidades territoriales y de la asignación de recursos sostenidos que permitan hacer de la paz territorial una política de Estado y no solo de gobierno.