Mike Schmulson: vida y trayectoria del comentarista Deportivo
Hablar de Mike Schmulson es adentrarse en la vida de un hombre que convirtió el conocimiento, la disciplina y la pasión en una forma de comunicar. Su figura se convirtió en un referente del béisbol colombiano, del periodismo y de la identidad cultural del Caribe. Con un estilo propio, ojos azul turquesa difíciles de olvidar y una voz que educaba mientras narraba, Schmulson se ganó un lugar privilegiado en la memoria de Colombia. Este artículo reúne su trayectoria completa —desde sus orígenes europeos hasta su influencia en Telecaribe— para entender por qué su legado sigue vigente.
Antecedentes familiares y orígenes
Mike Schmulson nació como Miguel Schmulson Gurvich el 16 de marzo de 1930, en Kovno, Lituania, en el seno de una familia judía. Sus padres, ambos médicos, vivían en Francia cuando encontraron un aviso que cambiaría su vida: la United Fruit Company necesitaba profesionales capacitados para atender enfermedades tropicales en Colombia.
A los dos años, el pequeño Miguel llegó a Ciénaga, Magdalena, donde su familia inició una nueva vida. Tiempo después se trasladaron definitivamente a Barranquilla, ciudad que lo adoptó por completo y a la que él, hasta sus últimos días, llamó “la mejor ciudad del mundo, brother”.
Vida personal
Schmulson mantuvo siempre una vida familiar sólida y cálida. Contrajo matrimonio con Susie Steckerl, con quien compartió más de seis décadas de unión. Formaron una familia grande y cercana: hijos, nueras, y 16 nietos que siempre mantenía cerca, incluso en su oficina, donde tenía un mosaico de fotos.
Quienes lo conocieron coincidían en que Mike irradiaba vitalidad, sentido del humor y una honestidad desbordante. Su trato cariñoso incluía apodos en inglés como “Jimmy Boy”, su tradicional guayabera blanca, sus comentarios espontáneos y su habilidad para conectar con cualquier persona, sin importar su edad o contexto.
Pese a su edad, trabajó hasta el final, manteniendo rutinas de 5:00 a.m. a 11:00 p.m., leyendo, viendo noticias, investigando y preparando cada transmisión o entrevista. Su disciplina era incansable.
Educación y formación
La formación académica de Mike Schmulson fue tan diversa como su curiosidad intelectual:
- Bachiller del Colegio Americano de Barranquilla
- Ingeniero químico de la Universidad del Atlántico
- Economista de la Universidad de Columbia (Nueva York)
Sus estudios influyeron profundamente en su estilo como comentarista deportivo. Para él, el béisbol era “el ajedrez de los estadios”, un juego que exigía análisis, previsión y pensamiento crítico. Su formación científica le permitió comprender el deporte desde una óptica estratégica y estadística, mucho antes de que las métricas modernas se popularizaran.
Además, reconocía que su educación real venía de revistas y de observar el mundo. Leía compulsivamente, analizaba tendencias, y siempre se mantenía actualizado.
Carrera profesional
Su entrada al periodismo no fue planeada. A los 16 años, cuando algunos periodistas no llegaron a cubrir un evento, Carlos Fernández Garay de Emisora Atlántico le preguntó si podía reemplazarlos. Su respuesta fue un sonoro “¡claro que sí!”, y así comenzó una carrera accidental pero brillante.
Su primera transmisión importante ocurrió en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de 1946, en Barranquilla, donde narró un partido en el estadio Tomás Arrieta por pura casualidad: el narrador titular no llegó, y le preguntaron si “se le medía”.
Su pasión por el boxeo fue anterior al béisbol. Escuchaba transmisiones de Bob Canel y asistía a los viernes de boxeo en la calle Jesús, donde colocaban un ring improvisado.
Mike Schmulson se convirtió en una de las voces más autorizadas del béisbol colombiano. En 1986, inició su transmisión ininterrumpida de las Grandes Ligas en Telecaribe, donde trabajó durante décadas junto a Rúgero Manotas y Marcos Pérez.
Fue el encargado de comentar juegos históricos, incluyendo la Serie Mundial ganada por Edgar Rentería en 1997. Su estilo combinaba conocimiento, dicción perfecta y un carisma natural.
“De frente con Mike”
Ese mismo año comenzó su programa “De frente con Mike”, en Telecaribe, donde entrevistaba semanalmente a figuras de la actualidad. Allí demostró otra faceta brillante: su habilidad para conversar, preguntar y conectar con la esencia humana de cada invitado.
Además de comentarista deportivo, Schmulson fue:
- Concejal de Barranquilla durante 10 años
- Empresario e industrial
- Político activo
Su vida profesional fue multifacética y siempre en movimiento.
Contribuciones y legado
Mike Schmulson elevó la comprensión del béisbol en Colombia. Su estilo pedagógico formó generaciones enteras de aficionados y narradores. Era minucioso, profundo y apasionado.
Su combinación de raíces europeas y corazón caribeño le permitieron construir un lenguaje único. Su presencia se convirtió en parte de la identidad barranquillera.
Con su programa De frente con Mike, demostró que las entrevistas podían ser profundas y honestas sin perder cercanía. Su forma de comunicar marcó escuela.
Schmulson enseñó, con su vida, que la curiosidad, el trabajo duro y la actualización constante son esenciales para mantenerse vigente. Su consejo a los jóvenes periodistas era contundente:
“Sigan estudiando paralelamente al periodismo lo que se va desenvolviendo en la vida. Si no, se quedan dormidos en la vera del camino”.
El Senado de la República lo condecoró por su vida y obra, un honor que recibía con humildad, asegurando que nunca se consideró “importante”.
Su visión del mundo
Schmulson tenía una mirada crítica, curiosa y filosófica sobre la humanidad. Admiraba a grandes figuras del pensamiento como Einstein, Marx, Fleming y Curie.
Le fascinaba analizar cómo la tecnología cambia la sociedad. Para él, la evolución humana era fascinante, pero a la vez inquietante: “La humanidad va muy rápido. Da miedo”.
Su muerte
Mike Schmulson falleció el 15 de diciembre de 2016, a los 86 años, en Houston, Texas, debido a un cáncer linfático. Sus restos reposan en la sección judía del cementerio católico Calancala de Barranquilla.
Ese mismo año, otro ícono del periodismo deportivo, Edgar Perea Arias, también falleció, marcando una pérdida invaluable para la radio y la televisión colombiana.
La partida de Schmulson dejó un vacío profundo en el periodismo y en la cultura del Caribe. Sin embargo, su voz, su manera de entender el deporte y su personalidad inolvidable siguen vivas en quienes crecieron escuchándolo.
La historia de Mike Schmulson no es solo la de un comentarista deportivo: es la de un humanista, un pensador, un maestro y un símbolo de identidad regional. Desde sus raíces en Lituania hasta su legado en Barranquilla, su vida muestra cómo la pasión, el estudio y la autenticidad pueden convertir a una persona en una figura eterna.
Mike no solo narró el béisbol: lo interpretó, lo honró y lo convirtió en un lenguaje universal para los colombianos.