Gobernación del Atlántico gestionará el reconocimiento del Princesado Mokaná como patrimonio cultural para preservar la identidad indígena del departamento.
En medio de una jornada colmada de tradición, arte y espiritualidad, la Gobernación del Atlántico anunció que iniciará las gestiones para que el Princesado Mokaná sea reconocido oficialmente como patrimonio cultural del departamento. El anuncio se dio durante la celebración de la XIX edición del evento indígena, que reunió a representantes de diferentes comunidades Mokaná en el municipio de Tubará.

El gerente de Asuntos Étnicos de la Gobernación del Atlántico, Luis Fernando Cassiani, explicó que el propósito de esta declaratoria es garantizar que los usos, costumbres y tradiciones de las comunidades Mokaná permanezcan vigentes a lo largo del tiempo. “Estamos próximos a iniciar las gestiones para elevar este importante proceso de reivindicación cultural a patrimonio del Atlántico o a Bien de Interés Cultural, porque este evento, nacido desde las comunidades, refleja el espíritu y la memoria viva de nuestro pueblo”, afirmó el funcionario.
El Princesado Mokaná, que este año llegó a su decimonovena versión, constituye un espacio de reconocimiento y fortalecimiento cultural, en el que se exalta la figura femenina indígena como símbolo de resistencia, sabiduría y liderazgo. Cassiani destacó que el entusiasmo de los jóvenes y niños por participar en esta celebración es un signo alentador del futuro de la identidad étnica del Atlántico.
Desde el Ministerio del Interior, la directora de Asuntos Indígenas, ROM y Minorías, Roquelina Blanco, resaltó la relevancia de este evento como una manifestación única del legado Mokaná. “Es importante que compartamos el legado de esta cultura, que sigue viva gracias al esfuerzo de las comunidades del Atlántico”, expresó, subrayando la participación de los municipios de Baranoa, Puerto Colombia, Galapa, Malambo, Usiacurí, Sibarco y Tubará.
El Princesado Mokaná tiene sus raíces en la leyenda del Cerro de las Hermosas, donde, según la tradición oral, las mujeres guerreras se enfrentaron a los invasores españoles. Esta conmemoración, que combina ritualidad, arte, danza y memoria, busca rendir tributo a la valentía de aquellas mujeres y reivindicar el papel de las nuevas generaciones en la preservación de su herencia ancestral.
El gobernador del cabildo Mokaná, Roque Jacinto Blanco Martínez, explicó que el evento es una manifestación de integración entre los pueblos indígenas del Atlántico, cuyo objetivo principal es fortalecer la identidad y cohesión cultural. “Las mujeres siempre han desempeñado un papel vital en la defensa de nuestra cultura. Este encuentro es un homenaje a su fuerza y a su espíritu”, señaló.
Por su parte, la princesa Mokaná 2024, Valentina Huelva Gil, manifestó que portar el título es “una promesa de amor y respeto hacia la cultura Mokaná, una oportunidad para compartir con orgullo nuestros saberes, tradiciones y raíces”. Su mensaje inspiró a las nuevas generaciones a valorar la identidad indígena y a continuar transmitiendo los conocimientos ancestrales.
En esta edición, la representante de Tubará, Yoreicy Cantillo, fue elegida como Princesa Mokaná 2025, en una ceremonia que culminó con aplausos y expresiones de júbilo en la Plaza de las Madres. El evento contó con la participación de siete candidatas, cada una proveniente de un territorio ancestral Mokaná, quienes saludaron al público en su lengua nativa y compartieron mensajes de orgullo por su tierra y su historia.
El festival inició con una jornada de juegos tradicionales, donde niños y niñas participaron en competencias de trompos, carreras de sacos y actividades recreativas que exaltaron la alegría y la convivencia comunitaria. Posteriormente, el desfile principal llenó las calles de Tubará con música, color y danzas autóctonas, reafirmando el carácter festivo y espiritual de este encuentro cultural.
El docente indígena Henry Miranda Barrios recordó que el Princesado Mokaná simboliza un acto de memoria colectiva que rescata los valores de resistencia y dignidad de la mujer indígena. “Cada año rendimos tributo a las guardianas del Cerro de las Hermosas, quienes representan la fuerza y la esencia de nuestro pueblo”, expresó.
La iniciativa de la Gobernación del Atlántico busca no solo proteger el valor simbólico de esta celebración, sino también impulsar su reconocimiento ante el Ministerio de Cultura para incluirla dentro del inventario de patrimonio cultural inmaterial del país. Este paso permitirá asegurar su preservación y promover su visibilidad a nivel nacional e internacional, fortaleciendo así la identidad de las comunidades indígenas del Caribe colombiano.
La administración departamental también proyecta acompañar a los cabildos Mokaná en el desarrollo de estrategias educativas y culturales que refuercen la transmisión de saberes ancestrales y la participación juvenil en la vida comunitaria. Según Cassiani, la meta es convertir el Princesado Mokaná en una plataforma de reconocimiento, orgullo y sostenibilidad cultural para el Atlántico.