Territorios al Aire 2025: 150 emisoras comunitarias inician producción sonora tras su formación
Las emisoras comunitarias de Colombia dan un nuevo paso hacia la consolidación de su papel como motores culturales y sociales. Con la culminación de la etapa formativa de la convocatoria Territorios al Aire 2025, cerca de 150 radios locales completaron un proceso de capacitación en producción sonora y estrategias digitales, dando inicio a la fase de creación de contenidos que se extenderá hasta noviembre de este año. Este hito, impulsado por el Ministerio TIC y el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, marca un avance estratégico en el fortalecimiento del ecosistema de la radio comunitaria en todo el país.
Durante la fase de formación, más de 450 creadores sonoros recibieron acompañamiento especializado, de los cuales el 96 % logró completar satisfactoriamente el programa. Al final del proceso, 432 participantes obtendrán una certificación en modalidad de diplomado, expedida por el Instituto de Educación para el Trabajo y el Desarrollo – ASENRED. Esta acreditación no solo representa un aval académico, sino también un reconocimiento al esfuerzo de quienes mantienen viva la radio comunitaria como medio de comunicación alternativo, cercano y representativo de la diversidad cultural del territorio colombiano.
La etapa de formación estuvo orientada a fortalecer competencias en producción sonora, circulación digital y narrativas innovadoras, respondiendo a los retos de un entorno comunicativo marcado por la convergencia de medios y la creciente presencia de plataformas digitales. Gracias a este proceso, las emisoras comunitarias están mejor preparadas para generar contenidos de calidad que no solo informen, sino que también contribuyan a la construcción de paz, la participación ciudadana y la preservación de las identidades locales.
Con el inicio de la fase de producción sonora, los participantes tendrán la oportunidad de poner en práctica los conocimientos adquiridos, desarrollando proyectos que darán voz a las memorias, realidades y expresiones culturales de las comunidades. Estos productos se convertirán en una vitrina de la riqueza social y cultural del país, permitiendo que historias locales tengan mayor alcance y visibilidad tanto en los territorios como en entornos digitales.
El impacto de Territorios al Aire 2025 va más allá de la capacitación técnica. La radio comunitaria ha demostrado ser un pilar de cohesión social, especialmente en zonas rurales y apartadas, donde los medios de comunicación tradicionales no siempre logran llegar. En estos contextos, las emisoras comunitarias no solo cumplen una función informativa, sino también educativa y cultural, al promover la participación activa de los ciudadanos y al convertirse en canales para el diálogo comunitario y la resolución pacífica de conflictos.
Expertos en comunicación comunitaria destacan que la formación recibida permitirá a las emisoras fortalecer su sostenibilidad en el tiempo. Al incorporar herramientas digitales, estas radios locales pueden diversificar sus canales de difusión, llegar a nuevas audiencias y mejorar su capacidad de gestión. En un entorno donde las tecnologías digitales redefinen el consumo de contenidos, este tipo de proyectos se vuelve esencial para que las emisoras comunitarias sigan siendo relevantes y competitivas.
Además, el diplomado avalado por ASENRED otorga a los participantes un respaldo formal que puede abrir nuevas oportunidades profesionales. Al contar con certificaciones reconocidas, los creadores sonoros podrán acceder a redes de colaboración, alianzas estratégicas y posibles apoyos institucionales que fortalezcan el trabajo en sus comunidades. Esto, a su vez, contribuye al desarrollo regional, ya que cada emisora se convierte en un motor de transformación cultural y social.
El proceso formativo también incluyó componentes de innovación en formatos y narrativas, invitando a los creadores a experimentar con pódcast, crónicas digitales, producciones interactivas y contenidos multimediales. Estas nuevas herramientas ofrecen posibilidades para ampliar el alcance de las radios comunitarias, que ya no se limitan a transmitir en señal abierta, sino que también pueden distribuir sus producciones en plataformas de audio bajo demanda, alcanzando a públicos más jóvenes y diversificados.
Territorios al Aire 2025 se inscribe en un esfuerzo más amplio del Gobierno colombiano por consolidar políticas de democratización de la comunicación. Tanto el Ministerio TIC como el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes han reiterado su compromiso de apoyar a las radios comunitarias, reconociéndolas como actores fundamentales en la construcción de ciudadanía, el fortalecimiento de la identidad cultural y la promoción de valores democráticos.
Este proyecto llega en un momento en que las emisoras comunitarias enfrentan retos significativos, desde la sostenibilidad financiera hasta la competencia con grandes conglomerados mediáticos y plataformas internacionales. Sin embargo, la formación recibida y el apoyo institucional ofrecen una oportunidad para que estas emisoras renueven sus modelos de trabajo y fortalezcan su papel como medios locales, participativos y culturalmente representativos.
El inicio de la fase de producción sonora, que se prolongará hasta noviembre, será un laboratorio creativo en el que las comunidades podrán explorar su voz y narrar sus propias realidades. Se espera que los contenidos resultantes reflejen la pluralidad del país, desde las tradiciones ancestrales de comunidades indígenas y afrocolombianas hasta las problemáticas contemporáneas de jóvenes, mujeres y poblaciones rurales. De esta manera, Territorios al Aire no solo fortalece capacidades técnicas, sino que también fomenta la diversidad y la inclusión en el ecosistema mediático nacional.
La culminación de esta etapa formativa también abre la puerta a un mayor reconocimiento de la radio comunitaria como herramienta de paz y reconciliación. En regiones golpeadas históricamente por el conflicto armado, estas emisoras han sido un puente para el diálogo, la memoria histórica y la difusión de iniciativas de convivencia. El hecho de que más de 400 creadores reciban formación especializada significa que el país cuenta con un mayor número de comunicadores comprometidos con transformar sus realidades a través de la palabra y el sonido.
En este contexto, Territorios al Aire 2025 se perfila como un proyecto emblemático de la política pública en materia de comunicación comunitaria. Con la alianza de dos ministerios y la participación activa de las comunidades, se garantiza que la radio comunitaria no solo sobreviva, sino que se reinvente y crezca, adaptándose a las nuevas demandas tecnológicas y sociales.
El futuro inmediato estará marcado por la creatividad de las emisoras participantes y la capacidad de sus contenidos para conectar con las audiencias locales y nacionales. Lo que hasta ahora ha sido un proceso formativo, se transforma en un proceso de creación que llevará las voces de las comunidades a nuevos escenarios, demostrando que la radio comunitaria sigue viva, fuerte y en constante evolución.