Presidente Petro ante la ONU: “Hoy construyen campos de concentración para migrantes”
El presidente Gustavo Petro denunció ante la Asamblea General de las Naciones Unidas la situación crítica de los migrantes a nivel mundial y criticó especialmente las políticas del gobierno de Estados Unidos contra estas poblaciones vulnerables. Durante su intervención, Petro afirmó que “los migrantes no son delincuentes, no tienen que llevarlos a campos de concentración o expulsarlos encadenados” y aseguró que la migración es producto de bloqueos económicos que afectan a países como Irak, Irán, Cuba y Venezuela, describiéndolos como actos de genocidio.
El mandatario colombiano comparó las políticas actuales con hechos históricos de extrema violencia, indicando que “hoy hacen lo mismo que Hitler, construyen campos de concentración para migrantes y dicen que son de una raza inferior”. Además, denunció que los migrantes son estigmatizados y acusados injustamente de terrorismo, robo o narcotráfico. Según Petro, estas acusaciones se combinan con acciones militares directas que ponen en riesgo sus vidas, como cuando “Trump lanza misiles sobre lanchas desarmadas de migrantes y los acusa de narcotraficantes y terroristas, sin que ellos tengan una sola arma para defenderse”.
El presidente resaltó que los migrantes son víctimas de la barbarie global, mencionando ejemplos concretos de violencia y persecución. Señaló que la barbarie afecta a la humanidad entera, haciendo referencia a ataques con misiles contra jóvenes desarmados en el mar Caribe y la muerte de miles de personas en Gaza, mostrando cómo las políticas internacionales impactan directamente sobre la vida de millones de migrantes.
La intervención de Petro se dio en el marco del 80 periodo de sesiones de la Asamblea General de la ONU, que se celebró del 22 al 26 de septiembre y reunió a jefes de Estado y de Gobierno para debatir los principales desafíos globales, incluyendo paz, desarrollo y derechos humanos. El lema de este año, “Juntas y juntos somos mejores: más de 80 años al servicio de la paz, el desarrollo y los derechos humanos”, fue mencionado por Petro como un recordatorio de la necesidad de cooperación internacional frente a crisis humanitarias y migratorias.
La delegación colombiana estuvo encabezada por el presidente Petro y contó con la presencia de la vicepresidenta Francia Márquez Mina, la ministra de Relaciones Exteriores Yolanda Villavicencio, la ministra de Ambiente y Desarrollo Sostenible (e) Irene Vélez Torres, el ministro de Justicia Eduardo Montealegre, el ministro de Minas y Energía Edwin Palma, así como viceministros y directores de entidades estatales. La comitiva reforzó la presencia de Colombia en los debates sobre derechos humanos, migración, justicia social y cooperación internacional.
Durante su discurso, Petro hizo un llamado a la comunidad internacional para que reconozca la dignidad de los migrantes y cese la violencia que sufren en diferentes regiones del mundo. El presidente señaló que la migración no debe ser utilizada como pretexto para políticas represivas, y que los países desarrollados deben asumir responsabilidades sobre las consecuencias de bloqueos económicos, guerras y conflictos que generan desplazamientos masivos.
El mandatario colombiano insistió en que la protección de los migrantes es un tema de justicia y derechos humanos y que la cooperación internacional debe centrarse en soluciones humanitarias que eviten sufrimiento, muertes y violaciones a los derechos fundamentales. Petro también conectó la situación de los migrantes con los retos globales de seguridad y estabilidad, argumentando que las medidas represivas no solucionan las causas estructurales de la migración forzada.
La intervención de Colombia ante la ONU buscó visibilizar la crisis migratoria como un problema global que requiere respuestas integrales, incluyendo la coordinación de políticas de paz, desarrollo económico y justicia social. Petro enfatizó la necesidad de articular esfuerzos internacionales para garantizar que los migrantes puedan transitar con seguridad, dignidad y respeto a sus derechos, sin ser objeto de discriminación ni violencia.
El discurso del presidente Petro se suma a otras intervenciones recientes en Naciones Unidas que buscan colocar a la migración en el centro del debate sobre derechos humanos, crisis humanitarias y cooperación internacional. Su mensaje también conecta con la política exterior colombiana de defensa de los derechos de las poblaciones más vulnerables, el respeto a la vida y la promoción de soluciones basadas en solidaridad global.
Con esta participación, Colombia reafirma su compromiso con los migrantes y su liderazgo en la defensa de derechos humanos ante escenarios internacionales, destacando que las políticas represivas y la violencia no pueden ser la respuesta a los problemas migratorios y que la humanidad entera debe asumir un rol activo para proteger a quienes son desplazados por conflictos, bloqueos y crisis económicas.