Derechos digitales impulsan transformación en Nariño
El Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (MinTIC), anunció un nuevo paso en la democratización tecnológica del país con la creación de 12 nuevas Juntas de Internet en comunidades rurales de Nariño. Esta estrategia, enmarcada en el programa Juntas de Internet – Comunidades de Conectividad, busca garantizar derechos digitales en Nariño, dignificar a las comunidades afectadas por el conflicto armado y cerrar la brecha digital en zonas históricamente marginadas.
La iniciativa hace parte de la estrategia interinstitucional Maquetas de Paz, promovida por el Fondo Paz y el Departamento Nacional de Planeación (DNP), que articula esfuerzos estatales para transformar los territorios más golpeados por la violencia. En la más reciente jornada realizada en este departamento se revisó la oferta institucional y se definieron compromisos para 10 municipios, ratificando la importancia de la conectividad como motor de desarrollo y justicia social.
Durante la visita, la Oficina de Fomento Regional del MinTIC confirmó que el nuevo convenio será financiado con apoyo de Fondo Paz y Findeter. Este permitirá que familias de distintas localidades rurales se conviertan en gestoras de su propio servicio de Internet, bajo un modelo comunitario que asegura tarifas sociales y sostenibilidad. Con ello, se busca que los habitantes no solo accedan a conectividad de calidad, sino que además puedan administrar y fortalecer sus procesos de desarrollo local.
Actualmente, ya existen cinco Juntas de Internet en funcionamiento en municipios como Barbacoas, Mallama, Providencia, Samaniego y Santa Cruz. Con el nuevo convenio se sumarán 12 más, distribuidas de la siguiente manera: cuatro en Ricaurte, tres en Barbacoas, dos en Cumbal, dos en Samaniego y una en La Llamada. Todas hacen parte de la denominada Maqueta de Paz Abades, un ejercicio territorial que prioriza el fortalecimiento institucional y social en la subregión de Nariño.
La jefa de la Oficina de Fomento Regional del MinTIC, Juanita Espeleta Noreña, destacó la importancia de este modelo de conectividad comunitaria, señalando que “hoy estar conectado con el mundo es una necesidad fundamental, que permite generar ingresos, estudiar y reducir las brechas de desigualdad. Lo que antes era un privilegio, hoy lo convertimos en un derecho que habilita otros derechos. Conectividad es justicia social”.
El enfoque de derechos digitales en Nariño no se limita al acceso técnico a la red. Este programa busca transformar la manera en que las comunidades se relacionan con la información, la educación y las oportunidades económicas. Al permitir que los propios habitantes administren las Juntas de Internet, se promueve la autonomía, la transparencia y la sostenibilidad de los proyectos de conectividad.
El impacto en la vida cotidiana de las familias rurales ya es tangible. Los niños y jóvenes de las comunidades beneficiadas ahora pueden acceder a clases virtuales y materiales educativos en línea, mientras que los adultos tienen más herramientas para emprender proyectos productivos o buscar oportunidades laborales. La posibilidad de conectarse con el resto del país y el mundo también contribuye a visibilizar las realidades de estas regiones, muchas veces olvidadas en las agendas nacionales.
La conectividad comunitaria también tiene un componente de reconciliación y construcción de paz. En territorios marcados por décadas de conflicto, la radio, la educación y ahora Internet representan espacios de encuentro y cohesión social. Con el acceso a tecnologías digitales, las comunidades pueden fortalecer su tejido social, participar en procesos de planeación territorial y abrir nuevas posibilidades de diálogo y participación democrática.
De acuerdo con el MinTIC, el programa Juntas de Internet se ha convertido en uno de los activos más valiosos en la gestión del Ministerio para llevar conectividad a las zonas más apartadas. Su implementación en Nariño es un ejemplo de cómo la articulación interinstitucional puede generar transformaciones concretas en comunidades que históricamente han estado al margen del desarrollo tecnológico.
El componente de sostenibilidad es otro de los grandes diferenciadores de este modelo. A diferencia de otros esquemas de conectividad, donde las comunidades dependen de operadores externos, las Juntas de Internet permiten que los mismos habitantes se conviertan en proveedores de servicio. De esta manera, los ingresos que genera la conectividad se reinvierten en la propia comunidad, creando un círculo virtuoso de desarrollo.
Expertos en políticas digitales han resaltado que programas como este son clave para cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), especialmente aquellos relacionados con educación de calidad, reducción de desigualdades y construcción de comunidades resilientes. En ese sentido, la apuesta por garantizar derechos digitales en Nariño también tiene un alcance internacional, pues conecta al país con las metas globales de inclusión tecnológica.
La estrategia Maquetas de Paz, dentro de la cual se enmarca este avance, busca que los proyectos de desarrollo territorial se planifiquen desde la participación ciudadana y el reconocimiento de las particularidades culturales y sociales de cada región. En el caso de Nariño, la conectividad no solo será un instrumento tecnológico, sino una herramienta de dignificación y justicia para miles de familias.
El Gobierno Nacional reafirmó que seguirá trabajando para expandir este modelo a otras regiones del país con alta ruralidad y rezago digital. El objetivo es que los derechos digitales se reconozcan como parte integral de los derechos fundamentales, garantizando que ningún ciudadano quede excluido del mundo digital por razones económicas o geográficas.
En conclusión, la puesta en marcha de 12 nuevas Juntas de Internet en Nariño representa un paso decisivo en la lucha contra la brecha digital y en la garantía de derechos digitales en Nariño. Más que un proyecto de conectividad, es una estrategia de transformación social que convierte el acceso a Internet en un motor de desarrollo, equidad y paz.