Histórico: Colombia alcanza mayor cifra de investigadores en su historia
Colombia ha marcado un hito sin precedentes en su historia académica y científica tras revelarse los resultados de la Convocatoria 957 de 2024. El Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación confirmó que el país alcanzó la medición más grande de su ecosistema científico, logrando reconocer a más de 20.000 investigadores en diversas categorías. Este proceso no solo refleja un crecimiento cuantitativo en la producción de conocimiento, sino que consolida una estrategia de democratización y descentralización de la ciencia, permitiendo que regiones tradicionalmente apartadas y grupos poblacionales diversos tengan un papel protagónico en el desarrollo de programas estratégicos de impacto global.
La ministra de Ciencia, Yesenia Olaya, calificó estos resultados como un triunfo para la soberanía del conocimiento en el país. Durante la presentación de las cifras, la funcionaria destacó que los investigadores reconocidos tienen hoy una incidencia directa en proyectos multilaterales y en la generación de soluciones para sectores críticos como la salud, la agricultura y las ciencias de datos. La convocatoria fue diseñada para medir con rigor el avance de la investigación y la producción académica, evidenciando que Colombia cuenta actualmente con el ecosistema científico más robusto y expandido que se haya registrado en sus archivos institucionales.
Uno de los momentos más significativos de esta medición fue el reconocimiento otorgado a 124 investigadores e investigadoras eméritos. Este título es el máximo honor que se concede a profesionales con trayectorias académicas excepcionales, quienes han dedicado su vida a la formación de nuevo talento humano y al liderazgo de proyectos en áreas como la física, la química y la medicina. Para el Gobierno Nacional, estos eméritos representan la “memoria viva” de la nación y son los pilares sobre los cuales se construye la transición hacia una verdadera sociedad del conocimiento, donde la ciencia producida por colombianos marque el rumbo del desarrollo nacional.
En materia de equidad, la medición de 2024 introdujo cambios estructurales para cerrar las brechas de género en el ámbito científico. Por primera vez, se incorporó una ventana de observación específica que reconoce la maternidad como un hecho relevante en la trayectoria de las mujeres científicas, evitando que el tiempo dedicado al cuidado familiar penalice su productividad académica. Gracias a estas políticas de inclusión, la participación femenina registró un incremento histórico del 25,3%, alcanzando la cifra de 10.471 investigadoras reconocidas. Este avance es notable en disciplinas tradicionalmente masculinizadas como las ingenierías, las matemáticas y la física, donde la presencia de la mujer es cada vez más sólida y diversa.
La descentralización y la diversidad étnica también mostraron cifras alentadoras. Los resultados arrojaron que el número de investigadores indígenas reconocidos creció un impresionante 76%, mientras que la representación de la comunidad afrodescendiente aumentó en un 44%. Territorialmente, regiones como el Caribe y el Pacífico, que históricamente han enfrentado barreras de acceso a recursos científicos, reportaron incrementos en sus indicadores de investigación del 21% y 18%, respectivamente. Esto demuestra que la ciencia en Colombia está dejando de estar concentrada exclusivamente en las grandes capitales para fortalecerse desde la periferia y los territorios étnicos.
La innovación en los indicadores de evaluación fue otra de las piezas clave de esta convocatoria. El Ministerio de Ciencia impulsó con fuerza el modelo de “ciencia abierta”, logrando que más del 52% de los artículos científicos clasificados estén disponibles para consulta gratuita en todo el mundo. Además, se fortaleció la valoración de la “Apropiación Social del Conocimiento” y se creó un nuevo indicador de “Divulgación Pública de la Ciencia”. Estas herramientas buscan que el conocimiento no se quede encerrado en laboratorios o revistas indexadas, sino que se co-cree con las comunidades y se traduzca en transformaciones sociales tangibles para la población civil.
Finalmente, este balance científico posiciona a Colombia como un referente regional en la gestión de la investigación. La consolidación de más de 20.000 expertos validados institucionalmente permite al país enfrentar con mejores herramientas desafíos como el cambio climático, la transición energética y la seguridad alimentaria. Con una base científica diversa, equitativa y con enfoque territorial, el ecosistema nacional se prepara para una nueva etapa de innovación donde la ciencia se pone al servicio de la gente y se convierte en el motor principal de la transformación social y económica del país.