Ley Nuclear en Colombia entra en fase decisiva en el Senado
La llamada Ley Nuclear en Colombia entró en una etapa decisiva luego de superar su tercer debate en la Comisión Primera del Senado, quedando a solo una discusión de convertirse oficialmente en ley de la República.
Sin embargo, el futuro de la iniciativa permanece en incertidumbre debido al limitado tiempo legislativo disponible antes del cierre de sesiones ordinarias del Congreso programado para el próximo 20 de junio.
El proyecto ahora depende de ser incluido en la agenda de la plenaria del Senado, donde deberá enfrentar su cuarto y último debate para evitar ser archivado automáticamente.
La iniciativa ha despertado interés en sectores académicos, científicos y médicos debido a su impacto potencial en áreas relacionadas con salud, producción de radiofármacos, tratamiento contra el cáncer, investigación energética y desarrollo tecnológico en Colombia.
Pese a los retrasos que dificultaron su avance en semanas anteriores, el proyecto logró finalmente recibir respaldo unánime durante el tercer debate realizado en la Comisión Primera del Senado.
Camilo Prieto Valderrama, director de la Red Nuclear Colombiana, aseguró que el apoyo recibido demuestra que existen consensos políticos cuando las iniciativas son consideradas beneficiosas para el país.
“Aunque el debate tardó en darse, los senadores votaron unánimemente por su aprobación, demostrando que sí es posible alcanzar acuerdos pensando en el bien común”, señaló.
El experto insistió en que el paso más importante ahora será lograr que la iniciativa sea priorizada dentro de la agenda legislativa antes de que finalice el actual periodo ordinario.
“Es clave que el proyecto sea agendado en plenaria. Si no se discute antes del cierre legislativo, podría hundirse”, advirtió.
Uno de los principales argumentos a favor de la Ley Nuclear está relacionado con el fortalecimiento de capacidades médicas para atender pacientes con cáncer en Colombia.
Especialistas señalan que la aprobación permitiría ampliar la producción nacional de insumos utilizados en diagnóstico y tratamiento oncológico, especialmente radiofármacos y tecnologías nucleares aplicadas a medicina.
Actualmente, numerosos procedimientos relacionados con medicina nuclear dependen de insumos importados o de procesos limitados de producción local.
Según expertos del sector salud, esto genera dificultades para garantizar acceso oportuno a tratamientos y diagnósticos especializados en distintas regiones del país.
La eventual aprobación de la ley permitiría fortalecer infraestructura científica y tecnológica relacionada con aplicaciones nucleares pacíficas en Colombia.
Además del área médica, el proyecto contempla avances asociados a investigación energética, seguridad radiológica y desarrollo científico.
La iniciativa también cuenta con aval fiscal, un requisito considerado complejo dentro de los proyectos legislativos de alto impacto presupuestal.
Ese respaldo financiero ha sido considerado uno de los factores que aumentan las posibilidades de aprobación definitiva si logra llegar a la plenaria del Senado.
Camilo Prieto Valderrama, una de las voces más visibles en defensa del proyecto, es profesor e investigador en temas relacionados con energía, sostenibilidad y descarbonización.
Actualmente desarrolla estudios doctorales en ingeniería en la Pontificia Universidad Javeriana y además es director de la Red Nuclear Colombiana y embajador académico en Colombia del Instituto Mundial para la Seguridad Nuclear.
Desde distintos sectores científicos se ha insistido en que Colombia necesita actualizar su marco normativo relacionado con tecnología nuclear y aplicaciones científicas.
Expertos afirman que numerosos países de América Latina han avanzado en el uso de tecnología nuclear con fines médicos, agrícolas, industriales y energéticos, mientras Colombia continúa rezagada en algunos aspectos regulatorios.
La discusión también ocurre en medio de un contexto internacional donde distintos gobiernos han retomado debates sobre energía nuclear como alternativa para procesos de transición energética y reducción de emisiones contaminantes.
Sin embargo, por ahora el principal reto del proyecto no parece estar relacionado con la discusión técnica sino con el tiempo legislativo disponible para su aprobación.
Si la iniciativa no es debatida antes del cierre de sesiones ordinarias del Congreso, tendría que reiniciar gran parte de su trámite en un próximo periodo legislativo.
Mientras tanto, pacientes, académicos y sectores científicos permanecen atentos a la decisión del Senado sobre una ley que podría marcar un cambio importante en el desarrollo tecnológico y médico del país.