Colombia intensifica ofensiva contra grupos criminales en Antioquia, Catatumbo y Cauca
El Gobierno Nacional refuerza su estrategia de seguridad en Antioquia, Catatumbo, Cauca y Valle del Cauca, logrando más de 1.400 operaciones militares desde noviembre de 2024 con resultados positivos en la neutralización de estructuras criminales y la reducción de delitos violentos. La ofensiva busca garantizar la seguridad ciudadana, combatir el narcotráfico y fortalecer el control territorial, mientras se implementan programas sociales y educativos dirigidos especialmente a jóvenes en riesgo.
Según el Ministerio de Defensa, la estrategia incluye la sustitución de cultivos ilícitos, el control de insumos químicos utilizados en narcotráfico y la lucha contra la minería ilegal, combinando medidas militares con iniciativas de desarrollo social. Estos esfuerzos buscan disminuir la violencia, proteger a las comunidades y recuperar territorios estratégicos para el desarrollo del país.
En Antioquia, se realizaron 28 operaciones ofensivas entre noviembre de 2024 y agosto de 2025, logrando una reducción del 14,8 % en homicidios en el norte-centro del departamento y del 24,6 % en áreas rurales. El terrorismo disminuyó en un 47 % y el desplazamiento forzado se redujo en un 76 %. La fuerza pública desplegó 28.272 hombres y mujeres, apoyados con 49 vehículos, fortaleciendo la presencia institucional en zonas clave del departamento.
El Catatumbo, en Norte de Santander, ha sido escenario de operaciones complejas debido a la presencia de grupos criminales dentro de comunidades civiles. A pesar de estas dificultades, se realizaron 798 intervenciones en las que se recuperaron 24 menores reclutados por estructuras ilegales. La coordinación entre fuerzas de seguridad y autoridades locales ha permitido avanzar en la recuperación de territorios y la protección de la población vulnerable.
En el Cauca, la ofensiva se centró en la neutralización de grupos criminales, con 616 afectaciones registradas, recuperación de 79.000 hectáreas y la incautación de armas y drogas. Estas acciones contribuyeron a una reducción del 3,4 % en homicidios, 10 % en extorsiones y un 61 % en reclutamiento forzado. Cinco de seis objetivos de alto valor fueron neutralizados, incluyendo la persecución de alias ‘Pablo’, responsable de atentados terroristas contra la población civil, por quien se ofrece una recompensa de 4.500 millones de pesos.
En Valle del Cauca, la respuesta a recientes atentados incluyó la activación de un bloque de búsqueda con 500 uniformados, que desarrolló 44 operaciones de alto impacto, con 172 capturados y la incautación de material de guerra y explosivos. La ofensiva permitió capturar a 29 responsables de ataques provenientes del Cauca en agosto, fortaleciendo la seguridad regional y reduciendo riesgos para la población civil.
El ministro de Defensa destacó que, aunque se han alcanzado avances significativos en la disminución de homicidios, extorsión, desplazamiento y reclutamiento forzado, persiste la amenaza de estructuras armadas que continúan recurriendo a la violencia y al terrorismo. La estrategia integral combina el despliegue militar con iniciativas de desarrollo social, educación y prevención para garantizar una paz duradera en las regiones más afectadas.
La ofensiva del Gobierno Nacional demuestra el compromiso del país con la seguridad y la protección de la ciudadanía en zonas históricamente vulnerables, consolidando acciones de cooperación entre las Fuerzas Armadas, autoridades locales y comunidades. Además, estas medidas fortalecen la presencia institucional, promueven el control efectivo del territorio y generan condiciones para el desarrollo social y económico de las regiones impactadas.
Con estas operaciones, Colombia avanza en la lucha contra el narcotráfico y la violencia organizada, recupera territorios estratégicos y garantiza que la fuerza pública actúe de manera coordinada para proteger a la población y asegurar la convivencia pacífica en departamentos como Antioquia, Catatumbo, Cauca y Valle del Cauca.