Air-e detecta nuevos casos de hurto de energía en Barranquilla y Soledad
La empresa de energía Air-e continúa su lucha contra el hurto de energía en la región Caribe, en articulación con las autoridades competentes. En sus más recientes operativos de inspección y control, la compañía detectó cuatro nuevos casos de fraude eléctrico en sectores de Barranquilla y Soledad, que se suman a irregularidades similares identificadas en los departamentos de Magdalena y La Guajira. Estas acciones forman parte del plan integral de la empresa para combatir la defraudación de fluidos y garantizar la prestación legal y segura del servicio.
Según informó Air-e, el primer hallazgo se produjo en un hotel ubicado en el barrio El Tabor, al norte de Barranquilla, específicamente en inmediaciones de la calle 94 con carrera 42F, donde técnicos de la compañía encontraron un equipo de medida manipulado. Este tipo de alteraciones permite registrar consumos inferiores a los reales, afectando los ingresos de la empresa y distorsionando la correcta facturación del servicio.
El segundo caso se presentó en un establecimiento comercial dedicado a la venta de calzado, localizado en el barrio Centro de Barranquilla, donde se detectó un equipo de medición que no superó las pruebas técnicas realizadas por los especialistas. Los resultados confirmaron la presencia de anomalías en el funcionamiento del medidor, lo que evidenció una manipulación intencional del sistema.
De igual manera, un tercer caso fue reportado en un local de venta de celulares y accesorios situado en el barrio Ciudadela Metropolitana de Soledad, donde los técnicos de Air-e encontraron un medidor electrónico con puentes internos diseñados para evadir el registro real del consumo energético. Esta modalidad es una de las más recurrentes en fraudes eléctricos, ya que altera el paso de corriente y falsea las lecturas de facturación.
El cuarto hallazgo se dio en una cantera ubicada en la vía hacia Puerto Colombia, donde el servicio estaba conectado de forma directa con medidor, sin cumplir los protocolos técnicos ni las normas de seguridad eléctrica. Este tipo de conexión irregular representa un riesgo para las personas que operan en el lugar y puede generar fallas en la red de distribución.
Los resultados de estos operativos se suman a los casos detectados en los departamentos de Magdalena y La Guajira, donde Air-e también viene desarrollando controles rigurosos para reducir el fraude eléctrico. En el Magdalena, por ejemplo, en un restaurante del barrio Centro de Santa Marta se descubrió un servicio directo sin medidor, mientras que en el establecimiento Dan Dan, ubicado en La Central de Ciénaga, se halló un medidor electrónico con tapa y sellos manipulados, evidenciando una intervención ilegal.
En La Guajira, los técnicos de Air-e encontraron situaciones similares en dos puntos específicos: en el sector de Hormigueral, en Villanueva, se identificó un equipo de medida con signos de manipulación; y en Oreganal, jurisdicción de Barrancas, se detectó un servicio directo sin medidor en un inmueble donde se prestan servicios de salud, una práctica particularmente grave por el riesgo eléctrico que implica para empleados y usuarios.
De acuerdo con la información suministrada por la empresa, estos nuevos casos de defraudación de fluidos han generado pérdidas económicas superiores a los 225 millones de pesos en los últimos cuatro meses. Las acciones ilegales, además de representar un perjuicio financiero, afectan la estabilidad del sistema eléctrico y la calidad del servicio que reciben los usuarios que cumplen con sus pagos.
Air-e explicó que los hurtos de energía no solo se traducen en pérdidas económicas, sino que también ponen en riesgo la seguridad de las comunidades. Las conexiones fraudulentas y las manipulaciones de medidores pueden provocar cortocircuitos, incendios, descargas eléctricas y daños en los equipos electrodomésticos. Por esta razón, la compañía ha intensificado los operativos técnicos y las denuncias ante las autoridades judiciales competentes.
La empresa recordó que, según la legislación colombiana, el hurto de energía está tipificado como delito en el Código Penal bajo la figura de defraudación de fluidos. Quienes incurren en esta conducta pueden enfrentar multas que superan los 150 salarios mínimos legales vigentes (SMLV) y penas de hasta seis años de prisión, dependiendo de la gravedad del caso y del valor del perjuicio ocasionado.
Air-e reiteró que mantiene una coordinación permanente con la Policía Nacional, la Fiscalía General de la Nación y los entes de control para investigar los hechos y judicializar a los responsables de estas prácticas ilícitas. Además, invitó a la ciudadanía a denunciar de manera anónima cualquier caso de manipulación o conexión irregular a través de los canales de atención oficiales, incluyendo la línea 115 y el WhatsApp 313 4300000.
Estas acciones hacen parte del plan de reducción de pérdidas no técnicas, una estrategia que la empresa viene implementando en todo el Caribe colombiano para reducir los índices de fraude y mejorar la eficiencia del sistema eléctrico. Con este programa, Air-e busca garantizar un servicio más confiable, equitativo y sostenible para todos sus usuarios.
La compañía también adelantará campañas pedagógicas para sensibilizar a los comerciantes y residentes sobre los riesgos del hurto de energía, explicando que estas prácticas no solo son ilegales, sino que también atentan contra la seguridad y el bienestar de la comunidad. Air-e ha reiterado que su prioridad es trabajar de la mano con la ciudadanía, ofreciendo alternativas de regularización y apoyo técnico para quienes deseen ponerse al día con sus conexiones.
En su comunicado, la empresa enfatizó que continuará realizando operativos de control en Barranquilla, Soledad, Santa Marta, Ciénaga, Villanueva y Barrancas, así como en otras localidades de su área de cobertura. Cada jornada de inspección busca detectar manipulaciones en los equipos, eliminar riesgos eléctricos y garantizar que el servicio se preste bajo condiciones seguras y dentro del marco legal.