Crisis energética: Ecopetrol inicia importación de gas
Ecopetrol ha dado un paso determinante para intentar frenar la incertidumbre sobre el desabastecimiento energético en el país al abrir oficialmente el proceso de comercialización de 110 GBTUD (Giga Unidades Térmicas Británicas por día) de gas natural importado. Esta operación se realizará a través del puerto de Coveñas y tendrá una vigencia inicial de 10 años, buscando blindar la seguridad energética de Colombia frente a la disminución de las reservas locales. El hidrocarburo entrará al Sistema Nacional de Transporte (SNT) para ser distribuido en las principales regiones del territorio nacional, marcando un cambio de rumbo en la estrategia de suministro de la estatal petrolera.
La logística de esta operación contempla el uso del sistema Coveñas – Ayacucho, el cual será conectado estratégicamente con el gasoducto Ballena – Barrancabermeja. Según el cronograma establecido por la compañía, la integración física de estas infraestructuras estará lista para operar durante el primer trimestre del año 2027. Esta infraestructura es vital para que el gas que llega por vía marítima pueda fluir hacia el interior del país, atendiendo tanto la demanda industrial como la doméstica que hoy se encuentra bajo la lupa de los expertos por el posible déficit del recurso.
El presidente de la compañía, Ricardo Roa Barragán, calificó este movimiento como un hito estratégico indispensable para el mediano y largo plazo. Según la visión de la directiva, la importación de gas no solo busca evitar apagones o racionamientos, sino que sirve como el respaldo necesario para que Colombia pueda seguir integrando energías renovables en su matriz eléctrica sin poner en riesgo la estabilidad del servicio. El gas funciona aquí como el “combustible de transición” que garantiza potencia cuando las fuentes solares o eólicas no son suficientes.
En cuanto a la estructura del negocio, los contratos resultantes de esta convocatoria se manejarán bajo la modalidad de Firme Sujeto a Condiciones. Esto significa que los compradores tendrán garantías de suministro, pero bajo ciertos parámetros regulatorios vigentes. Un punto clave que ha resaltado la estatal es la flexibilidad de estos acuerdos. Si los proyectos de gas natural Costa Afuera en el Caribe Sur avanzan más rápido de lo previsto, los contratos podrán modificar su fuente o punto de entrega para dar prioridad al gas nacional, intentando mantener un equilibrio entre la producción interna y las compras externas.
El calendario de este proceso comercial es estricto y se espera que la firma oficial de los contratos se realice durante la tercera semana de febrero de 2026. Hasta esa fecha, las empresas interesadas en asegurar este volumen de gas deberán cumplir con los requisitos técnicos y financieros estipulados en los documentos que ya se encuentran publicados en la plataforma oficial de la empresa. Este plazo permite a las industrias y distribuidoras planificar sus presupuestos y operaciones de cara a la llegada del gas importado en 2027.
La Transportadora de Gas Internacional (TGI) trabaja de la mano con Ecopetrol para asegurar que la conexión al SNT sea impecable. El objetivo principal de esta alianza es que los volúmenes de gas lleguen sin contratiempos a los usuarios del interior de Colombia, quienes históricamente dependen del flujo constante desde los campos de producción y ahora, desde los puntos de regasificación. La adecuación de esta infraestructura requiere una inversión significativa para la conversión de tubos y plantas, permitiendo que el sistema sea bidireccional o acepte nuevas cargas desde puntos no tradicionales.
La decisión de importar gas a gran escala por Coveñas responde a una realidad técnica innegable: la declinación de los campos maduros en Colombia ha sido más acelerada de lo proyectado hace una década. Aunque existen hallazgos prometedores en el mar Caribe, su desarrollo y puesta en producción comercial pueden tardar varios años. Por ello, la importación surge como una medida de emergencia y estabilidad para proteger la competitividad de las industrias, que requieren el gas para sus procesos productivos, y para asegurar que el costo del servicio para las familias colombianas no sufra incrementos desproporcionados por la escasez.
Este proyecto de regasificación y comercialización ratifica que el gas natural se ha convertido en un activo de seguridad nacional. El fortalecimiento de la infraestructura en la región Caribe es una señal clara de que el país se está preparando para un escenario donde el abastecimiento ya no dependerá exclusivamente del suelo patrio. La disponibilidad de estos 110 GBTUD ofrece un respiro a los gremios energéticos que venían alertando sobre la necesidad de decisiones rápidas para evitar una crisis de suministro antes del final de la década.
Finalmente, el desarrollo de estas obras de conversión de infraestructura en la zona de Coveñas también representa un movimiento importante para la economía regional, ya que implica trabajos de ingeniería y mantenimiento de alta complejidad. Ecopetrol busca con esto no solo cumplir con su rol de proveedor, sino también garantizar que el crecimiento económico de Colombia no se detenga por falta de energía. El proceso de comercialización que hoy arranca es, en esencia, la apertura de una nueva era en la política energética nacional donde la conectividad internacional será la pieza clave del rompecabezas.