Colombia Solar avanza como alternativa energética
El programa Colombia Solar avanza como una de las apuestas más ambiciosas del Gobierno nacional en materia de transición energética, al habilitar el uso de la energía solar como fuente de autogeneración para usuarios de los estratos 1, 2 y 3. Este proyecto, liderado por el Ministerio de Minas y Energía, busca convertirse en una alternativa real a los subsidios de electricidad que hoy representan una presión fiscal de más de 4 billones de pesos anuales. El decreto 0972 del 8 de septiembre de 2025, firmado por el presidente Gustavo Petro, establece las bases legales de la iniciativa y da paso a su reglamentación, que deberá ser definida por la cartera de Minas en los próximos meses. La meta es que más de un millón de hogares, especialmente en la región Caribe y en Zonas No Interconectadas, accedan a sistemas de autogeneración solar que reduzcan los costos de energía y garanticen un consumo básico de subsistencia.
El Ministerio de Minas y Energía tendrá la responsabilidad de establecer los criterios de focalización y priorización de los usuarios que serán beneficiados, en armonía con los objetivos de la Transición Energética Justa contemplada en el Plan Nacional de Desarrollo 2022-2026. Para ello se contemplan lineamientos especiales que permitan que el programa llegue primero a las familias más vulnerables, así como a comunidades campesinas, indígenas y afrodescendientes que históricamente han enfrentado barreras de acceso al servicio de energía. La Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg) también jugará un papel clave al definir los aspectos técnicos de medición, liquidación en la factura y normas operativas para que la autogeneración solar sea viable y segura. Por su parte, la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios será la encargada de vigilar, inspeccionar y garantizar el correcto funcionamiento del programa.
El alcance de Colombia Solar se concibe como una política energética que fomenta el autoabastecimiento eléctrico y promueve la sostenibilidad financiera del sistema de subsidios. Entre los objetivos principales se encuentra garantizar el consumo básico de subsistencia, reducir el valor que los usuarios pagan por el servicio y hacer un uso más eficiente de los recursos del Fondo de Solidaridad para Subsidios y Redistribución de Ingresos. A diferencia de programas anteriores, esta iniciativa busca transformar la dependencia de subsidios por un modelo de generación distribuida, donde cada familia pueda autogestionar parte de su consumo energético. Se espera que este esquema genere ahorros sostenidos entre el 20% y 40% en las facturas, tal como ya se evidencia en más de 1.000 negocios que participan en proyectos piloto de energía solar en diferentes regiones del país.
La financiación del programa será mixta y contará con aportes de la Nación, recursos de fondos especiales como el Fondo de Energías No Convencionales y Gestión Eficiente de la Energía (Fenoge) y el Fondo Nacional para el Desarrollo de la Infraestructura (Fondes), además de cooperación internacional, banca multilateral e inversión privada. Este diseño de financiamiento permitirá acelerar la instalación de sistemas solares en viviendas, comercios y proyectos comunitarios, con especial atención en las zonas rurales dispersas y las regiones no interconectadas. Expertos en energía señalan que Colombia Solar podría convertirse en un referente regional en el uso de fuentes renovables, si logra articular la reglamentación con una implementación transparente y sostenible.
El Caribe colombiano aparece como uno de los territorios donde el impacto de Colombia Solar será mayor, debido a que concentra altos niveles de pobreza energética y una de las tarifas de electricidad más costosas del país. La posibilidad de acceder a sistemas de autogeneración solar no solo representa un alivio económico, sino que también fortalece la resiliencia frente a apagones y deficiencias en la infraestructura eléctrica. Según estimaciones del Ministerio de Minas, más de un millón de usuarios podrían beneficiarse a mediano plazo en esta región, lo que representa un paso clave hacia la equidad energética.
La puesta en marcha del programa también implica un cambio cultural en la manera como los hogares entienden el consumo y la producción de energía. Los usuarios deberán adaptarse a modelos de autogeneración en los que el sol se convierte en la fuente principal de abastecimiento, reduciendo la dependencia del sistema interconectado nacional. Este enfoque no solo impacta en la economía familiar, sino que también contribuye a la reducción de emisiones contaminantes y a la meta nacional de avanzar hacia la carbono neutralidad.
El Gobierno ha resaltado que Colombia Solar no reemplaza de manera inmediata los subsidios, pero sí los transforma en un modelo más sostenible y menos dependiente de recursos fiscales. Con ello se busca aliviar la carga que hoy representan más de 4 billones de pesos anuales destinados a cubrir tarifas de energía, recursos que podrán ser redirigidos hacia otros programas sociales y de infraestructura. Además, se plantea que el programa sirva de plataforma para atraer inversión privada en proyectos de energías renovables, dinamizando la economía y generando empleo en regiones apartadas.
Aunque la reglamentación aún está en proceso, el Decreto 0972 establece un marco claro para que el Ministerio de Minas avance en los próximos meses con las disposiciones necesarias. Una vez publicada, la Creg tendrá tres meses para definir los aspectos técnicos y operativos, lo que permitirá iniciar de manera oficial los proyectos de instalación masiva. Organizaciones comunitarias y expertos en transición energética han pedido que el proceso de reglamentación garantice transparencia y participación ciudadana, para evitar que los beneficios se concentren en unos pocos actores y realmente lleguen a las familias vulnerables.
Colombia Solar se proyecta como una política transformadora que no solo busca resolver los problemas de acceso y costo de la energía, sino que también se alinea con el compromiso internacional de Colombia en la lucha contra el cambio climático. El programa plantea un horizonte en el que el sol se convierta en el principal aliado de los hogares más pobres del país, garantizando dignidad energética y abriendo camino hacia un futuro más sostenible y equitativo. El reto inmediato está en la reglamentación, que deberá responder a las expectativas de millones de colombianos que esperan que esta alternativa se convierta en una realidad concreta y eficiente.