Ya han Pasado 30 años sin Ayrton Senna
Cómo olvidar aquel primero de mayo de 1994, donde aquella curva en Imola fue la más triste en la historia del automovilismo mundial. El tricampeón del mundo disputaría su último Gran Premio.
Era la tercera jornada del calendario 1994, donde hasta ese momento el joven alemán Michael Schumacher, del equipo Benetton, había conseguido la victoria en Brasil y Japón (donde se disputaron las dos primeras carreras).
El auto que dejó el último campeón del mundo (Alain Prost) a su máximo contrincante durante la década de los 80 e inicios de los 90 Ayrton Senna, no funcionaba, como lo dijo el propio Senna antes de iniciar el Gran Premio de San Marino “el auto era imposible”. Y la pista al parecer también.
El día viernes en los entrenamientos libres el brasileño de la escudería Jordan, Rubens Barrichello, tuvo un accidente que lo sacudió por los aires hasta encontrar una barrera de contención; por fortuna, salió sin complicaciones significativas, solo un brazo enyesado y la nariz rota (algo similar al choque de la alemana Sophia Floersch, en el Gran Premio de Macao 2018, donde su auto salió por los aires y se disparó contra la reja de contención y finalmente cayó en un bunker de fotógrafos, este choque le dejó con un problema de columna urgente de operación)
Este fue el primer aviso de que el Gran Premio de San Marino era terriblemente peligroso para cada uno de los pilotos. En la clasificación todo fue gris, aquel momento fue el más difícil para todos los que estaban en Imola ese día. Roland Raztenberger del equipo Simtek no pudo agarrar bien una curva, se salió de la pista y su estrepitoso choque lo dejó con un trauma de cráneo fulminante, que le quitó la vida de inmediato.
Era el día de la carrera y Ayrton Senna, que iniciaría de primero luego de conseguir la pole, debía ganar por lo que él significaba para el automovilismo mundial. Una carrera accidentada y un Senna nervioso; así debía defenderse de los ataques de Schumacher. En la vuelta 7, luego de que el carro de seguridad volviera a los boxes, el Williams Renault con el número 2 y Ayrton Senna a bordo se destruía en la curva de Tamburello; acabando su vida al instante.
Esto obligó a la FIA a asegurar más a sus pilotos en cuanto a los accidentes frontales, para prevenir totalmente accidente fatales. Además, el Circuito de San Marino, luego de aquel 1 de mayo se reformó y se corrió de otra manera, tras los graves accidentes de ese fin de semana.
El brasileño logró tres títulos mundiales de la Fórmula 1 (1988, 1990 y 1991) todos con Mclaren-Honda, además logró 41 victorias en sus 11 años en la máxima categoría, 80 podios y 65 pole position; disputando 161 carreras en su palmarés. Ayrton Senna fue catalogado como uno de los mejores pilotos de la Fórmula 1 en su historia, por su manera de correr y su forma de ver cada una de las carreras en las que compitió.