Alex de Alba Futbolista y Entrenador
En el fútbol colombiano, hay figuras que han dejado una marca imborrable no solo por sus logros dentro del campo, sino también por su impacto como mentores y formadores.
Alex De Alba es una de estas personalidades, un defensor central cuya carrera abarcó momentos clave en clubes históricos como el Sporting de Barranquilla, el Real Cartagena y su paso al fútbol venezolano.
Su transición de jugador a entrenador le permitió contribuir al crecimiento de las nuevas generaciones del balompié.
Este artículo explora en profundidad la vida y obra de Alex De Alba, un hombre que dedicó su vida al deporte con disciplina y compromiso.
Antecedentes Familiares y Orígenes
Nacido el 22 de octubre de 1966 en Barranquilla, Alex De Jesús De Alba Charris creció en un hogar marcado por los valores de la perseverancia y el esfuerzo. Su infancia en la capital del Atlántico estuvo influenciada por las dinámicas sociales y culturales de una región apasionada por el fútbol.
Desde joven, Alex mostró un interés especial por este deporte, destacándose en equipos juveniles locales.
Vida Personal
A lo largo de su vida, Alex De Alba mantuvo una filosofía de gratitud y trabajo duro. A menudo expresaba su devoción a Dios, reconociendo el papel de figuras clave que lo apoyaron en su carrera. Su compromiso con su familia y su comunidad lo llevó a ser visto no solo como un futbolista destacado, sino también como un ejemplo de resiliencia.
Educación y Formación
Antes de convertirse en un jugador profesional, Alex De Alba se formó en equipos juveniles como Talleres Góngora y participó activamente en selecciones locales. Su talento llamó la atención de clubes importantes, iniciando su formación futbolística profesional en la década de los 80.
Posteriormente, como entrenador, continuó capacitándose para liderar en el ámbito técnico, adquiriendo conocimientos que aplicó en categorías menores y equipos profesionales.
Carrera Profesional
Etapa como jugador
La carrera de Alex De Alba como futbolista comenzó formalmente en 1985, cuando se destacó en el Torneo Nacional Juvenil con la Selección Atlántico. Este rendimiento le abrió las puertas al Independiente Santa Fe, donde jugó en calidad de préstamo en las reservas entre 1986 y 1987.
Sin embargo, fue con el Sporting de Barranquilla donde vivió momentos memorables, ayudando al equipo a ganar el título de la Segunda División y asegurando su ascenso a la Primera División en 1988.
Con el Sporting, De Alba jugó tres temporadas en la máxima categoría, enfrentando a rivales históricos como el Junior en clásicos memorables. Tras la desaparición del club, pasó al Real Cartagena en 1992, donde continuó su carrera hasta 1994.
Más tarde, migró al fútbol venezolano y jugó con equipos como Academia Bogotá y Girardot FC, cerrando su etapa como jugador en 1997.
Etapa como entrenador

El siguiente capítulo de su vida lo llevó al ámbito técnico, donde se destacó como entrenador y formador. Dirigió categorías juveniles en Junior y Barranquilla FC, siendo clave en la detección y desarrollo de nuevos talentos.
A nivel internacional, asumió el mando del Zulia FC en Venezuela, combinando su experiencia táctica con un liderazgo motivacional que marcó a sus equipos.
Contribuciones y Legado
Alex De Alba dejó un impacto significativo tanto como jugador como entrenador. En el terreno de juego, fue reconocido por su liderazgo defensivo y su espíritu competitivo. Como técnico, se dedicó a formar a jóvenes futbolistas, buscando dar visibilidad a talentos emergentes.
Su legado también incluye su rol como asistente técnico de la Selección Colombia Sub-15, con la que participó en el Sudamericano de 2017. Estas experiencias consolidaron su reputación como un formador comprometido, alguien que entiende la importancia del deporte en la construcción de comunidades y oportunidades para las nuevas generaciones.
En la Actualidad
A sus 58 años, Alex De Alba continúa activo en el fútbol, desempeñándose como formador y entrenador en diferentes proyectos deportivos. Su dedicación sigue enfocada en guiar a jugadores jóvenes, ayudándolos a superar obstáculos y alcanzar su potencial.
Reside en Colombia, donde combina su experiencia como técnico con un trabajo constante en el desarrollo del talento local.