Luna del Río abre en el Gran Malecón: nueva atracción turística en Barranquilla
Barranquilla suma desde este sábado 13 de diciembre un nuevo atractivo turístico de gran formato con la puesta en operación de la Luna del Río, una noria de 65 metros de altura ubicada en el Sector Recreodeportivo del Gran Malecón, considerada una de las ruedas panorámicas más grandes de Latinoamérica y llamada a convertirse en un nuevo referente del turismo urbano en la capital del Atlántico. La estructura permitirá a propios y visitantes disfrutar de una vista de 360 grados sobre el río Magdalena, el Vía Parque Isla Salamanca y el horizonte urbano de la ciudad.
La entrada en funcionamiento de la Luna del Río fue anunciada por el alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, quien confirmó que la atracción comenzará a operar a partir de las 5:00 de la tarde, integrándose a la oferta recreativa del Gran Malecón, actualmente reconocido como el espacio público más visitado de Colombia. La noria cuenta con 44 cabinas totalmente climatizadas, iluminadas con luces led y con capacidad para seis personas cada una, permitiendo albergar hasta 264 usuarios de manera simultánea por recorrido.
Con sus 65 metros de diámetro, equivalentes a la altura aproximada de un edificio de 22 pisos, la Luna del Río se proyecta como la tercera rueda panorámica más grande de América Latina y una de las cinco de gran formato en la región. Desde lo alto, los visitantes podrán observar el trazado del río Magdalena, los paisajes naturales del entorno ecológico cercano y el desarrollo urbano de Barranquilla, en una experiencia diseñada tanto para el turismo local como nacional e internacional.
La administración distrital destacó que este nuevo atractivo turístico se integra a la estrategia de consolidación del Gran Malecón como eje de desarrollo económico, cultural y recreativo. En experiencias similares alrededor del mundo, este tipo de infraestructuras han demostrado un impacto positivo en la dinamización de la economía local, el fortalecimiento del sector turístico y la generación de empleo directo e indirecto, especialmente en zonas con alta afluencia de visitantes.
El emplazamiento de la Luna del Río en el Gran Malecón beneficia de manera directa a los comercios y servicios ubicados en sectores cercanos como La Madriguera y A Bocas del Río, donde restaurantes, emprendimientos gastronómicos y operadores turísticos amplían su oferta ante el incremento esperado de visitantes. El flujo constante de usuarios también impacta actividades relacionadas con el transporte, el comercio informal regulado y los servicios complementarios del corredor turístico.
Desde el punto de vista técnico, la Luna del Río es una estructura que pesa aproximadamente 240 toneladas y está construida en acero estructural de referencia S355J10, un material de alta resistencia y durabilidad con un límite elástico de 355 megapascales. El recorrido completo de la noria tiene una duración estimada entre 15 y 20 minutos, tiempo durante el cual los usuarios permanecen en cabinas cerradas, climatizadas y monitoreadas permanentemente para garantizar la seguridad.
La construcción y montaje de la atracción estuvo a cargo de Fabbri Park, compañía italiana reconocida a nivel mundial como líder en el diseño y fabricación de atracciones mecánicas. La firma cuenta con amplia experiencia en proyectos de gran escala y es responsable de estructuras similares instaladas en distintas capitales del mundo, bajo estrictos estándares internacionales de seguridad, calidad e innovación tecnológica.
Las ruedas panorámicas de este tipo se han consolidado históricamente como símbolos urbanos y puntos de referencia turística en ciudades como Londres con el London Eye, Las Vegas con el High Roller, Dubái con Ain Dubai y São Paulo con la Roda Rico. En ese contexto, la Luna del Río se incorpora a una tendencia global de aprovechamiento del espacio urbano para la creación de experiencias recreativas de alto impacto visual y cultural.
El acceso a la Luna del Río se realizará mediante la compra de boletas que podrán adquirirse directamente en la taquilla del lugar o a través de la plataforma TuBoleta.com. Las entradas serán válidas únicamente para el día de la compra, por lo que se recomienda a los usuarios planificar su visita con antelación y verificar su condición física y estado de salud antes de ingresar a la atracción.
Por motivos de seguridad, no está permitido el ingreso de menores de cinco años, mujeres en estado de embarazo, personas con enfermedades cardíacas o marcapasos, ni de personas bajo los efectos del alcohol o sustancias psicoactivas. Los menores de 14 años deberán ingresar acompañados por un adulto responsable durante todo el recorrido.
Tampoco está autorizado el ingreso de mascotas, alimentos o bebidas alcohólicas a las cabinas. Las autoridades y el operador de la atracción indicaron que estas medidas buscan preservar la integridad de los usuarios y garantizar una experiencia segura y ordenada para todos los visitantes.
En cuanto al acceso para personas con movilidad reducida, se informó que los interesados deberán notificar su condición al operario al momento de adquirir el tiquete. El ingreso estará sujeto a la viabilidad técnica y a las condiciones de seguridad establecidas por el operador. En estos casos, será obligatorio contar con un acompañante que pueda asistir durante el acceso y el descenso de la cabina.
Las cabinas de la Luna del Río cuentan con monitoreo permanente y sistemas de comunicación que permiten transmitir instrucciones de seguridad durante todo el recorrido. Los usuarios deberán permanecer sentados en todo momento, no apoyarse sobre puertas o ventanas y asegurar adecuadamente sus objetos personales para evitar incidentes.
El operador de la atracción hizo un llamado a los visitantes para mantener un comportamiento responsable durante la experiencia. No está permitido rayar, maltratar o intervenir las superficies de las cabinas ni de la estructura. Los actos de vandalismo serán identificados mediante los sistemas de monitoreo y podrán dar lugar a sanciones por parte del operador y de las autoridades competentes.
La apertura de la Luna del Río amplía el portafolio de actividades disponibles en el Gran Malecón y se suma a otros planes recreativos y culturales que se desarrollan a lo largo del corredor ribereño. La atracción invita a redescubrir Barranquilla desde el río, ofreciendo una perspectiva distinta de su geografía, su crecimiento urbano y su relación histórica con el Magdalena, uno de los ejes fundamentales del desarrollo de la ciudad.