La escuela como semillero del respeto: 4.300 estudiantes formados en civismo
La Alcaldía de Barranquilla, a través de la Oficina de Cultura Ciudadana, continúa fortaleciendo su compromiso con la formación de ciudadanos respetuosos, empáticos y comprometidos con su entorno. En una apuesta decidida por fomentar los valores cívicos desde las aulas, más de 4.300 estudiantes de instituciones educativas distritales y privadas participaron entre abril y septiembre en talleres y actividades pedagógicas sobre cultura ciudadana, convivencia y respeto.
El objetivo de esta iniciativa es sembrar en los niños y jóvenes el sentido de pertenencia hacia su ciudad, promoviendo la empatía y el trabajo colectivo como bases para una Barranquilla más amable y solidaria. Las actividades, lideradas por un equipo interdisciplinario de pedagogos, psicólogos y gestores culturales, se desarrollaron en 20 instituciones educativas de las cinco localidades del Distrito.
Entre los colegios participantes se encuentran el IED Boston, Pies Descalzos, María Auxiliadora Sur, Juan José Rondón, Pablo Neruda, Instituto La Salle, IED San José, Colegio Santa Teresita, Colegio Mundo Ilusión, Sociedad de Cristo e INEDIFI, entre otros. Los talleres estuvieron dirigidos principalmente a estudiantes de grados cuarto, noveno y once, en jornadas matutinas y vespertinas, adaptadas a las necesidades de cada comunidad educativa.
El enfoque metodológico de los talleres combina herramientas de aprendizaje lúdico y participativo que permiten a los estudiantes reflexionar sobre la importancia del respeto, la empatía, la responsabilidad y la sana convivencia. A través de juegos, dinámicas grupales y ejercicios vivenciales, los jóvenes aprenden que la cultura ciudadana no es solo un concepto teórico, sino una práctica cotidiana que transforma su relación con el entorno y con los demás.
La iniciativa hace parte del plan de acción de la estrategia “Pórtate Chévere”, liderada por el alcalde Alejandro Char, que busca fortalecer los valores sociales y comunitarios desde todos los sectores, especialmente el educativo. La escuela, en este contexto, se convierte en el punto de partida para construir una ciudad más consciente, donde el civismo se enseñe desde la infancia y se practique a lo largo de la vida.
Durante los encuentros, los estudiantes abordaron temas como el respeto a las normas, la resolución pacífica de conflictos, la solidaridad, la corresponsabilidad ciudadana y el orgullo barranquillero. Cada sesión fue pensada para promover la participación activa, el pensamiento crítico y la construcción de acuerdos colectivos, reforzando la idea de que la convivencia se aprende en comunidad.
La psicóloga de la Oficina de Cultura Ciudadana, quien ha liderado varios de estos talleres, explicó que el impacto ha sido positivo y visible, ya que los jóvenes han asumido compromisos concretos con su entorno escolar. Los docentes, por su parte, destacan la mejora en la comunicación, la empatía y la cooperación dentro de los grupos. Muchos de ellos han incorporado los valores cívicos en sus planes de clase, fortaleciendo así la transversalidad del enfoque de cultura ciudadana en la educación distrital.
Además de los colegios, la estrategia se ha extendido a la educación superior, consolidando un puente entre la formación cívica escolar y la universitaria. Entre mayo y septiembre, más de 380 estudiantes de cuatro universidades de Barranquilla participaron en jornadas pedagógicas y actividades lúdicas enfocadas en la convivencia y el respeto. En estos espacios, se promueve la reflexión sobre el papel del ciudadano en la construcción de entornos seguros, justos y colaborativos.
Las universidades se han mostrado receptivas ante la propuesta, valorando la importancia de fortalecer el civismo en una etapa clave del desarrollo personal y profesional. Las actividades incluyeron debates, juegos de roles, dramatizaciones y ejercicios de sensibilización que invitaron a los jóvenes a cuestionarse sobre su responsabilidad frente al bienestar colectivo y al cumplimiento de las normas de convivencia.
Con estas acciones, la Alcaldía de Barranquilla reafirma su compromiso con una educación que va más allá del conocimiento académico, apostando por una formación integral donde el respeto, la empatía y la solidaridad sean pilares fundamentales del desarrollo humano. Esta estrategia no solo fortalece la convivencia en las aulas, sino que también siembra las bases de una ciudadanía activa, comprometida y consciente de su papel en la transformación de la ciudad.
Cada taller realizado es una oportunidad para construir una Barranquilla más respetuosa y participativa, donde los jóvenes comprendan que portarse chévere implica cuidar su entorno, tratar bien a los demás y sentirse orgullosos de su ciudad. La cultura ciudadana, entendida como una forma de vivir en armonía, se consolida como una herramienta de cambio social que conecta a las nuevas generaciones con los valores más profundos del civismo barranquillero.
De esta manera, la escuela se consolida como el semillero del respeto, donde cada estudiante se convierte en agente de transformación dentro y fuera del aula. A través del ejemplo, el aprendizaje y la convivencia, los jóvenes barranquilleros están construyendo una ciudad más humana, solidaria y comprometida con el bien común.
La administración distrital continuará llevando esta estrategia a más instituciones educativas, con el propósito de alcanzar a toda la comunidad estudiantil y seguir fortaleciendo los valores que hacen de Barranquilla una ciudad modelo en cultura ciudadana. En cada aula, en cada conversación y en cada actividad, se siembra la convicción de que el respeto, la empatía y la convivencia son el camino para seguir construyendo el futuro de la ciudad.