Barranquilla recibe reconocimiento por atención inclusiva a la niñez migrante
Barranquilla recibió un reconocimiento internacional por su estrategia de atención inclusiva a la niñez migrante, un modelo que ha logrado consolidarse como referente nacional gracias a su enfoque intercultural, humanizado y centrado en la protección de derechos. La distinción, otorgada por la Embajada de Suiza y la organización Swisscontact a través del Programa Regional para la Protección y Migración (PRPM), destaca el trabajo sostenido que adelanta el Distrito para fortalecer la integración social de niños, niñas y mujeres gestantes en contexto de movilidad humana.
Este reconocimiento llega en un momento clave para la ciudad, que en los últimos años ha incrementado sus esfuerzos institucionales para responder a los desafíos derivados de los flujos migratorios, particularmente provenientes de Venezuela y de comunidades indígenas en tránsito. Bajo el liderazgo del alcalde Alejandro Char, Barranquilla ha implementado un modelo territorial que se caracteriza por su pertinencia cultural, su articulación intersectorial y su capacidad de generar inclusión desde los primeros años de vida.
El programa de Primera Infancia se ha convertido en pieza fundamental dentro de este proceso. Entre 2022 y lo corrido del 2025, más de 5.700 niños, niñas y mujeres gestantes migrantes han recibido acompañamiento integral gracias al trabajo articulado con el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) y a la puesta en marcha de un ecosistema de atención que abarca dimensiones pedagógicas, nutricionales, sociales y culturales. El propósito ha sido disminuir barreras de acceso y garantizar que la infancia migrante pueda desarrollarse en entornos seguros, protegidos y propicios para su crecimiento.
Durante el encuentro “Perspectivas regionales de movilidad humana y reconocimiento de buenas prácticas”, organizado por el PRPM, el Distrito presentó los resultados de su estrategia y expuso cómo la ciudad ha logrado consolidar un modelo que vincula a las familias migrantes, reconoce su diversidad y trabaja de forma directa en la inclusión social y cultural. El evento reunió diferentes experiencias latinoamericanas, por lo que la exposición de Barranquilla fue valorada como una iniciativa sólida y replicable.
Uno de los pilares del modelo es la educación inicial inclusiva, que garantiza que los niños y niñas migrantes reciban atención pedagógica integral. Este componente incluye educación temprana, alimentación balanceada, seguimiento nutricional, acompañamiento familiar y actividades centradas en el juego, la exploración, la lectura y el arte. Todo ello se desarrolla con un enfoque que reconoce la pluralidad cultural y promueve la convivencia respetuosa entre las familias locales y migrantes. El objetivo principal es ofrecer igualdad de oportunidades desde la primera infancia, asegurando que el origen de un niño no determine sus posibilidades de desarrollo.
Otro eje fundamental del modelo es la garantía de derechos. Las familias migrantes reciben acompañamiento en trámites de regularización, acceso a salud, procesos de identidad y gestiones ante entidades como Migración Colombia, la Registraduría y el Centro Intégrate. Esta orientación facilita su integración al sistema institucional colombiano y reduce las dificultades que suelen enfrentar quienes llegan al país en situación de vulnerabilidad. Además, se desarrollan espacios de formación para cuidadores, estrategias de parentalidad positiva y actividades para fortalecer el bienestar físico y emocional del núcleo familiar.
La ciudad también ha centrado parte de sus esfuerzos en la inclusión económica, especialmente dirigida a mujeres migrantes. Entre 2021 y 2024, alrededor de 750 mujeres participaron en procesos de formación, emprendimiento y fortalecimiento de iniciativas productivas mediante la entrega de insumos. Esta línea de trabajo busca que las mujeres en movilidad humana alcancen autonomía económica, mejoren sus condiciones de vida y se integren plenamente al entorno local mediante oportunidades laborales y empresariales.
Un componente especialmente valorado por la cooperación internacional es el trabajo con la comunidad indígena yukpa, cuya presencia en movilidad ha sido significativa en los últimos años. Barranquilla ha implementado un enfoque intercultural basado en el diálogo y la concertación, impulsando encuentros familiares, jornadas de salud, acciones de higiene, actividades comunitarias y la creación de huertas caseras como alternativa productiva y alimentaria. Este acompañamiento se desarrolla respetando las costumbres, tradiciones y dinámicas socioculturales de esta comunidad, lo que fortalece la confianza institucional y facilita su integración temporal o prolongada en el territorio.
En materia de nutrición, la ciudad ha fortalecido su estrategia de seguridad alimentaria a través de alianzas como la establecida con la Fundación Éxito. Solo en 2025, unos 630 beneficiarios recibieron bonos alimentarios dirigidos a promover la adecuada nutrición durante los primeros 1.000 días de vida, una etapa decisiva para el desarrollo. Treinta y tres de estos beneficiarios pertenecen a población migrante, lo que evidencia la cobertura inclusiva del programa.
Para la dirección del programa de Primera Infancia, a cargo de Patricia Vargas, este reconocimiento representa la validación de un trabajo que se ha construido escuchando a las familias y reconociendo sus realidades culturales. La premisa del modelo es ofrecer un entorno protector donde cada niño y niña, sin importar su procedencia, encuentre una ciudad dispuesta a apoyarlo y a brindarle oportunidades para crecer con dignidad.
La Administración Char ha insistido en que la integración no solo se logra con servicios, sino con una visión territorial que reconozca la diversidad, promueva el diálogo intercultural y garantice la protección de quienes llegan buscando mejores oportunidades.
Este reconocimiento a Barranquilla es un ejemplo para otras ciudades del país. Su modelo demuestra que la integración es posible cuando existe voluntad institucional, articulación entre sectores y un enfoque centrado en los derechos y la dignidad humana. Al convertir la atención a la niñez migrante en una prioridad estratégica, la ciudad avanza hacia un futuro donde la inclusión sea parte natural de su desarrollo urbano, social y cultural.