Barranquilla fortalece salud mental con Chatlemos
La Alcaldía de Barranquilla ha consolidado en 2025 una de las estrategias más destacadas de prevención y atención en salud mental en Colombia: Chatlemos, un programa que en lo corrido del año ya ha alcanzado a más de 345.000 personas. Coincidiendo con el Día Mundial de la Prevención del Suicidio, el Distrito desarrolla entre el 8 y el 12 de septiembre la Semana por la Vida, una agenda de actividades que busca concientizar a la ciudadanía sobre la importancia del bienestar emocional, reducir los riesgos asociados a la depresión y la ansiedad, y fortalecer las rutas de atención integral para quienes necesitan acompañamiento psicológico oportuno.
La salud mental en Barranquilla se ha convertido en prioridad de la administración distrital liderada por el alcalde Alejandro Char. La estrategia Chatlemos, que arrancó en su mandato, ha demostrado resultados visibles al ofrecer atención gratuita las 24 horas a través de la línea de WhatsApp 318 8044000 y mediante videollamadas personalizadas. Gracias a esta innovación tecnológica y social, miles de ciudadanos de diferentes edades han encontrado orientación psicológica en momentos de crisis. El alcance ha sido significativo: un 48,1 % de los atendidos corresponde a población adolescente, 13,9 % adultos, 11,6 % niños y 7,4 % jóvenes, reflejando la amplitud generacional del programa.
Los motivos de consulta más frecuentes son preocupantes, pero también demuestran la necesidad de tener un sistema accesible de salud mental: ideación suicida, depresión, ansiedad, intentos de suicidio, problemas de pareja y procesos de duelo. Ante estas situaciones, el equipo de psicólogos vinculados a Chatlemos no solo brinda acompañamiento emocional, sino que realiza promoción activa de la prevención, escucha comunitaria, gestión de citas prioritarias y coordinación directa con el Centro Regulador de Urgencias y Emergencias (CRUE) para responder a casos críticos. Con este modelo, Barranquilla se ha posicionado como una ciudad pionera en ofrecer un enfoque integral que incluye prevención, atención, seguimiento y vigilancia en salud mental.
La conmemoración del Día Internacional para la Prevención del Suicidio este 10 de septiembre refuerza la importancia del trabajo institucional. Como parte de la Semana por la Vida, la Alcaldía y la Secretaría de Salud organizaron el II Foro de Salud Mental “Conectados por la Vida”, llevado a cabo en el auditorio de la Universidad Simón Bolívar. Allí, especialistas, académicos y comunidad reflexionaron sobre los desafíos actuales y las herramientas disponibles para enfrentar una problemática que afecta a millones de personas en el mundo. Además, se desarrollaron actividades pedagógicas y lúdicas que buscan acercar a la ciudadanía a la reflexión sobre sus emociones, entre ellas dinámicas como Mantén la calma, Carta a mi yo del futuro, Redes de apoyo y Jamás te rindas.
El compromiso institucional no se limita a foros o conferencias. La Semana por la Vida ha llegado a colegios y universidades de la ciudad, llevando charlas, talleres y actividades de sensibilización a planteles como el IED Nuestra Señora del Rosario, La Victoria, Nuevo Bosque Pies Descalzos, IED Técnica Diversificada de Barranquilla, El Paraíso y universidades como la de la Costa, Simón Bolívar, Autónoma del Caribe, Corporación Universitaria Reformada y la Institución Universitaria de Barranquilla. Con estas acciones se busca que los entornos educativos se conviertan en espacios protectores y de apoyo emocional.
Un aspecto alentador es la reducción de intentos de suicidio en el Distrito. Según el reporte de la semana epidemiológica 35 (al 30 de agosto de 2025), se han registrado 653 casos, lo que representa un descenso del 4 % frente a los 677 reportados en 2024. Aunque la cifra sigue siendo alta, el leve descenso refleja que los esfuerzos de prevención están teniendo impacto. De estos casos, un 61,3 % corresponde a mujeres, un 38,7 % a hombres y un 5 % a población migrante. Los principales desencadenantes identificados son problemas familiares, conflictos de pareja, dificultades económicas, presiones educativas, enfermedades crónicas o discapacitantes, situaciones de maltrato, conflictos laborales y jurídicos, así como la pérdida de familiares o amigos por suicidio.
El programa Chatlemos ha permitido además visibilizar que la salud mental no es un tema aislado, sino un desafío colectivo que requiere trabajo interinstitucional. En ese sentido, la Alcaldía de Barranquilla ha articulado esfuerzos con dependencias como la Gerencia de Ciudad, la Secretaría de Salud, la Secretaría de Educación, la Oficina de la Mujer, la Secretaría de Recreación y Deportes y la Gerencia de Desarrollo Económico. Esta red de apoyo institucional fortalece la capacidad de respuesta y garantiza que los ciudadanos encuentren acompañamiento en diferentes espacios de la ciudad.
Los expertos en salud mental insisten en que la depresión, la ansiedad y la conducta suicida son problemáticas de salud pública que necesitan atención prioritaria. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que, a nivel global, cada año cerca de 800.000 personas se quitan la vida, lo que equivale a una muerte cada 40 segundos. En este panorama, los programas locales como Chatlemos demuestran que las políticas públicas de prevención pueden salvar vidas si se combinan con educación emocional, accesibilidad tecnológica y acompañamiento comunitario.
La experiencia de Barranquilla también puede servir de referente para otras ciudades del país que buscan enfrentar los crecientes problemas asociados al estrés, la violencia intrafamiliar, la presión social y económica, y el impacto de las redes sociales en la salud emocional. Al consolidar un modelo basado en la cercanía con el ciudadano y en la utilización de canales digitales accesibles, se abre el camino para replicar estrategias efectivas de cuidado emocional en otros territorios.
Con la Semana por la Vida, Barranquilla no solo conmemora el Día Mundial de la Prevención del Suicidio, sino que envía un mensaje claro: la salud mental es tan importante como la salud física y debe ser atendida con responsabilidad, empatía y acciones concretas. El desafío es enorme, pero con programas como Chatlemos la ciudad demuestra que es posible reducir riesgos, salvar vidas y construir una cultura que valore el bienestar emocional como un derecho fundamental de todos.