Barranquilla despide a Sebastián Guzmán legado eterno del Rey Momo 2023
Barranquilla lamenta la partida de Sebastián Guzmán Gallego, gestor cultural, líder comunitario y Rey Momo del Carnaval 2023, quien falleció en septiembre de 2025 dejando un legado invaluable para la fiesta más grande de Colombia. Su vida estuvo marcada por la pasión por la cultura y el compromiso con su comunidad, en especial con el barrio El Pueblo, donde trabajó incansablemente para preservar y engrandecer las tradiciones del Carnaval de Barranquilla.
Nacido en 1961, Sebastián Guzmán se convirtió en un referente cultural y folclórico de la ciudad. En 1994 creó el Carnaval del Suroccidente, celebración que con el tiempo se consolidó como una de las expresiones más populares e icónicas del calendario festivo barranquillero. A lo largo de su trayectoria, promovió actividades sociales, pedagógicas y artísticas, demostrando que el Carnaval no se vive solo durante cuatro días, sino que es un esfuerzo colectivo de todo el año.
Su vínculo con la fiesta fue profundo y diverso. En 1996 integró la comparsa Cabildo en Carnaval, bajo la dirección del coreógrafo Carlos Franco, y participó en importantes puestas en escena como la coronación de la reina María Cecilia Donado. Además, impulsó el Reinado Popular, apoyando la participación de jóvenes de su comunidad y logrando posicionar a las representantes del barrio El Pueblo como protagonistas de esta tradición que acerca el Carnaval a los sectores populares.
Durante 15 años, Sebastián acompañó a diferentes reyes Momos, desde Ubaldo Mendoza hasta Kevin Torres, lo que le permitió adquirir una experiencia y un amor profundo por el papel que él mismo encarnaría en 2023, cuando fue designado como el Rey Momo número 28 desde la recuperación de esta figura. Su elección fue un reconocimiento a décadas de entrega a la cultura barranquillera y a su liderazgo en el sector cultural y comunitario.
En el Carnaval 2025, aún después de haber entregado la dignidad del Rey Momo, se destacó como parte del equipo de operaciones y apoyo logístico de la organización, demostrando su compromiso con la fiesta que tanto amó. Como parte de su legado, presidió los 28 años del tradicional Desfile de la Calle 17, símbolo de unión y orgullo de los barrios populares de Barranquilla.
El director de Carnaval de Barranquilla, Juan José Jaramillo, lamentó su fallecimiento con un mensaje de profundo reconocimiento: “Este es un duro golpe para nuestra cultura. Sebastián deja un vacío irremplazable y una huella imborrable en nuestro Carnaval. Recordaremos siempre su entrega, su amabilidad y su respeto por las tradiciones. Una de sus misiones fue trabajar para seguir haciendo grande nuestra fiesta. Enviamos nuestras más sinceras condolencias a familiares, amigos y a todos los carnavaleros que hoy lamentan su partida”.






En vida, Sebastián Guzmán expresó en una entrevista la emoción que significó para él portar la dignidad de Rey Momo: “Ser Rey Momo del Carnaval es un honor que siempre llevaré en mi alma y en mi corazón. Tuve el privilegio de vivirlo como espectador, bailarín y organizador. Desde el año 2004 acompañé a los reyes, que hoy son mis amigos, y a mis reinas populares. Empecé en el Carnaval como logístico y hoy estoy feliz y agradecido por la oportunidad de haber llevado con orgullo la dignidad de ser Rey Momo. Fue un sueño cumplido en mi vida”.
Más allá de su rol festivo, Sebastián fue un líder social incansable. Desde su barrio El Pueblo, promovió proyectos culturales y comunitarios que involucraban a niños, jóvenes y adultos, siempre con la convicción de que la cultura es un motor de transformación social. Su capacidad de liderazgo y su optimismo marcaron a generaciones que hoy lo recuerdan como un hombre que trabajó por y para su gente.
La noticia de su fallecimiento ha generado una profunda consternación en la ciudad. Los colectivos culturales, comparsas, reinas populares y vecinos del suroccidente barranquillero han manifestado su gratitud y reconocimiento a quien consideran un verdadero embajador de la tradición. La organización Carnaval de Barranquilla también extendió sus condolencias a familiares, amigos y allegados, reiterando que su legado vivirá por siempre en el corazón de la ciudad.
Sebastián Guzmán Gallego deja un vacío difícil de llenar, pero también una herencia cultural invaluable. Su nombre quedará inscrito en la historia del Carnaval de Barranquilla como un rey que entendió la grandeza de la fiesta y la llevó más allá de los desfiles y comparsas, hasta convertirla en un compromiso social y comunitario permanente.
La ciudad que lo vio nacer y lo acogió como uno de sus grandes embajadores de la cultura le rinde homenaje hoy. Su recuerdo se mantendrá vivo en cada danza, cada comparsa y cada manifestación folclórica que año tras año hacen del Carnaval de Barranquilla un Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.
¡Paz en su tumba!