Barranquilla sorprende al mundo con 171 especies de aves
Barranquilla comenzó a llamar la atención de observadores de aves nacionales e internacionales gracias al crecimiento del aviturismo en sus ecosistemas urbanos, una apuesta ambiental y turística que hoy posiciona a la ciudad como una de las capitales emergentes para esta actividad en Colombia.
La ciudad ya registra 171 especies de aves identificadas, de las cuales 57 son migratorias, consolidándose como un punto estratégico dentro de las rutas del Caribe y atrayendo cada vez más visitantes especializados en observación de fauna silvestre.
El crecimiento de esta actividad ha sido impulsado principalmente por la transformación de espacios naturales como la ciénaga de Mallorquín y el Gran Malecón, proyectos urbanos que permitieron recuperar ecosistemas, mejorar el acceso a zonas ambientales y fortalecer la infraestructura para el avistamiento de aves.
Este sábado, Barranquilla también participará en el Global Big Day 2026, considerado el conteo de aves más importante del planeta y organizado por la plataforma internacional eBird, donde miles de observadores registran especies simultáneamente en diferentes países del mundo.
La participación de la capital del Atlántico en este evento internacional confirma el avance que ha tenido la ciudad dentro del turismo de naturaleza y biodiversidad.
El alcalde Alejandro Char destacó que el desarrollo ambiental de Barranquilla ha permitido descubrir una riqueza natural que durante años pasó desapercibida para muchos ciudadanos.
“Barranquilla tiene cientos de habitantes más que son las especies migratorias y nativas que encuentran en nuestros ecosistemas un lugar para alimentarse, descansar y sobrevivir”, expresó el mandatario.
Uno de los principales puntos de observación es el Ecoparque Ciénaga de Mallorquín, donde actualmente funcionan senderos ecológicos, zonas de manglar y espacios diseñados especialmente para la observación de aves.
Antes de su recuperación, gran parte del avistamiento en esta zona solo podía realizarse mediante recorridos en lancha. Hoy, gracias a las intervenciones ambientales y urbanísticas, los visitantes pueden recorrer senderos terrestres y acercarse de manera segura a distintas especies.
El ecoparque también cuenta con señalización interpretativa, galerías educativas y actividades pedagógicas desarrolladas en conjunto con organizaciones ambientales.
Otro de los lugares que se convirtió en referente del aviturismo es el Gran Malecón, considerado un punto estratégico por su ubicación frente al río Magdalena y cercano al Vía Parque Isla Salamanca, conocido internacionalmente como uno de los corredores migratorios más importantes para aves en el Caribe.
La mezcla entre cuerpos de agua, vegetación y árboles frutales en distintos parques urbanos también ha favorecido la presencia de aves migratorias y residentes dentro de Barranquilla.
Según datos de plataformas de ciencia ciudadana como eBird, el sendero de Manglar de la ciénaga de Mallorquín lidera actualmente los registros de observación en 2026 con 141 especies identificadas.
La ciudad también mantiene una alianza con National Audubon Society, organización internacional dedicada a la conservación de aves y ecosistemas.
Desde 2024, esta cooperación ha permitido desarrollar proyectos de monitoreo y seguimiento de especies migratorias mediante tecnologías de radiotelemetría.
Entre las especies estudiadas se encuentra la Parkesia noveboracensis, conocida como reinita acuática norteña, un ave migratoria que viaja desde Canadá y utiliza el Caribe colombiano como punto de descanso.
La alianza internacional también incluyó la firma de un acuerdo de parques hermanos entre Barranquilla y el Beidler Forest Center, con el objetivo de fortalecer el intercambio técnico, el turismo de naturaleza y la conservación ambiental.
El auge del aviturismo también comenzó a reflejarse en la llegada de turistas especializados a la ciudad.
Guías comunitarios y operadores turísticos reportaron un incremento significativo de visitantes interesados exclusivamente en observación de aves durante la última temporada migratoria.
Ramón Montes Quiroz, guía profesional de turismo comunitario, aseguró que entre enero y marzo acompañó a 174 personas en recorridos realizados en el Gran Malecón y la ciénaga de Mallorquín.
Entre las especies más llamativas observadas en Barranquilla se encuentran la espátula rosada, el ibis blanco, el pelícano pardo, la garza blanca, la garza real y el cormorán neotropical, además de múltiples aves playeras migratorias.
La participación de Barranquilla en el Global Big Day se realizará en distintos puntos estratégicos como el bosque de Miramar, el Jardín Botánico, el parque Sagrado Corazón, el Ecoparque del Suroccidente, el Gran Malecón y la ciénaga de Mallorquín.
Con estos avances, Barranquilla continúa fortaleciendo una nueva faceta turística enfocada en la biodiversidad y la conservación ambiental, mientras gana reconocimiento entre observadores de aves de distintas partes del mundo.