Computadores para Educar se renueva con IA
La estrategia Computadores para Educar avanza en 2025 hacia un modelo de innovación que supera la simple entrega de equipos y busca reducir la desigualdad digital en Colombia mediante la enseñanza de programación, inteligencia artificial y pensamiento crítico en las aulas. Con esta transformación, el programa del Gobierno Nacional se convierte en una apuesta por el futuro educativo y tecnológico del país.
El acceso desigual a la tecnología sigue siendo uno de los principales retos del sistema educativo colombiano. Durante décadas, millones de estudiantes en zonas urbanas y rurales han enfrentado exclusión por falta de conectividad, herramientas adecuadas y programas que integren las nuevas realidades tecnológicas. Hoy, el desafío ya no es únicamente entregar computadores, sino garantizar que las niñas, niños y jóvenes puedan aprender a dominar las máquinas y no ser dominados por ellas. En ese contexto surge la nueva estrategia de Computadores para Educar, impulsada por el presidente Gustavo Petro y el Gobierno del Cambio.
Desde su creación en el año 2000, el programa Computadores para Educar tuvo un enfoque centrado en dotación de equipos a instituciones educativas públicas. Sin embargo, con el paso de los años fue criticado por convertirse en un mecanismo de compra y entrega de computadores, algunos de ellos desactualizados o sin un proceso pedagógico integral que acompañara la inversión. A esto se sumaban problemas de transparencia y limitaciones de enfoque que generaban cuestionamientos constantes. En 2024, se inició un giro decisivo que hoy se consolida con la nueva hoja de ruta para 2025.
El Consejo Directivo de Computadores para Educar —integrado por la Presidencia de la República, el Ministerio de Educación Nacional, el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (MinTIC) y el SENA— aprobó la implementación de una estrategia pedagógica enfocada en el aprendizaje de inteligencia artificial, programación, robótica y alfabetización digital, con el fin de garantizar que la tecnología se convierta en una herramienta para reducir desigualdades y no en un factor que las amplíe.
La filosofía detrás del cambio es clara: la educación ya no puede limitarse a transmitir información, sino que debe formar ciudadanos capaces de discernir entre el exceso de datos, aplicar el pensamiento crítico y construir soluciones a problemas reales con apoyo de la tecnología. Humanizar la innovación y llevarla a todos los territorios es la misión central.
En 2025, el programa dejó atrás la imagen de ser únicamente una unidad de dotación y reciclaje de equipos. Ahora es un espacio de coordinación intersectorial para fortalecer la formación integral de estudiantes en todo el país, con proyectos que reconocen la diversidad cultural, territorial y social de Colombia. Entre las acciones más destacadas se encuentran la creación del Día de la Inteligencia Artificial, la convocatoria nacional para apoyar a colegios con formación y acompañamiento pedagógico, y la entrega de computadores a estudiantes de grado 11, facilitando su tránsito hacia la educación superior.
La respuesta del sistema educativo ha sido contundente. Miles de colegios se han inscrito en las convocatorias y docentes de diferentes regiones han celebrado el “retorno a la pertinencia” del programa. Expertos y directivos universitarios coinciden en que esta nueva visión conecta directamente con las demandas de un mundo donde la inteligencia artificial y la computación avanzada redefinen la manera en que aprendemos y trabajamos.
Organismos internacionales y universidades de alto prestigio, tanto en América Latina como en Europa y Norteamérica, han mostrado su interés en colaborar con la iniciativa. Su asesoría ha sido clave para consolidar estándares de calidad y alinear la estrategia con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), especialmente en lo relacionado con la educación de calidad y la reducción de desigualdades.
El presidente Gustavo Petro ha reiterado en diferentes escenarios que Computadores para Educar es parte esencial de su programa de Gobierno del Cambio. El compromiso es claro: garantizar que millones de niños, niñas y jóvenes accedan no solo a dispositivos, sino a las herramientas necesarias para estar a la vanguardia en un mundo cada vez más tecnológico. Esto incluye el uso responsable de internet, la alfabetización informacional y el aprendizaje en áreas emergentes como la electrónica, el análisis de datos y las tecnologías verdes.
Expertos en educación digital sostienen que este giro responde a una necesidad urgente. Según la Unesco, América Latina enfrenta una de las mayores brechas digitales del mundo, con poblaciones rurales y vulnerables que tienen acceso limitado a internet de calidad. En Colombia, aunque la penetración de la red ha aumentado en los últimos años, aún persisten desigualdades marcadas. Por ello, iniciativas como Computadores para Educar adquieren un rol estratégico en la construcción de equidad y en la preparación de una ciudadanía capaz de participar activamente en la economía digital.
El programa también busca impactar a los docentes, quienes son considerados agentes clave para que la tecnología se convierta en un motor de transformación. La formación y acompañamiento pedagógico permitirán que maestros de todas las regiones integren herramientas digitales en sus clases y fortalezcan su capacidad de guiar a los estudiantes en el uso crítico y responsable de la tecnología.
La apuesta por la inteligencia artificial en la educación no está exenta de riesgos. Uno de los mayores desafíos es evitar que los algoritmos refuercen desigualdades o limiten la creatividad de los estudiantes. Por ello, el programa incluye un enfoque en la ética digital y en el desarrollo de competencias socioemocionales, de modo que la tecnología esté siempre al servicio del ser humano.
Colombia se suma así a una tendencia global donde cada vez más países transforman sus programas de acceso a tecnología en estrategias de aprendizaje digital integral. La visión de futuro es que Computadores para Educar sea recordado no como un simple plan de dotación de equipos, sino como la iniciativa que puso a millones de estudiantes en la vanguardia de la programación, la inteligencia artificial y la innovación social.
Con esta transformación, el país no solo avanza en cerrar la brecha digital, sino también en garantizar que sus ciudadanos tengan las capacidades necesarias para enfrentar los desafíos del siglo XXI. La tecnología ya no es un lujo, sino un derecho, y programas como este buscan hacer realidad esa premisa.