Soledad celebra su identidad: décima, butifarra y danza como patrimonios vivos
En el marco de la conmemoración del Mes del Patrimonio, estudiantes del Colegio Noroccidental participaron en una jornada cultural que resaltó tres expresiones clave de la identidad soledeña: la décima, la butifarra y la danza de la butifarra. Esta iniciativa, liderada por la Alcaldía de Soledad y la Secretaría de Cultura, se convirtió en un espacio pedagógico y vivencial que permitió a los jóvenes acercarse de manera directa a manifestaciones reconocidas como patrimonios culturales del municipio y símbolos de arraigo popular.
La actividad inició con la participación del joven decimero Danny Zora, quien explicó a los estudiantes la estructura de la décima, su origen y su relevancia dentro del patrimonio oral de la región Caribe. Los asistentes no solo escucharon composiciones en vivo, sino que también aprendieron cómo esta manifestación poética ha logrado perdurar en el tiempo como una de las formas más auténticas de narrar, cantar y transmitir las vivencias del pueblo soledeño.
Posteriormente, el turno fue para la gastronomía con la butifarra soledeña, un producto emblemático que ha trascendido fronteras y se ha convertido en referente del Atlántico en ferias y festivales nacionales. El empresario Javier Higuita, representante de la marca “Butifarras La Soledeña”, compartió con los jóvenes el proceso de elaboración de este alimento típico. Desde la selección de ingredientes, el proceso de amasado y condimentado, hasta la técnica de amarre y cocción, los estudiantes conocieron de primera mano cómo se mantiene vivo este legado culinario que ha dado identidad y prestigio al municipio.
El cierre estuvo a cargo de la gestora cultural Doris Rodríguez, más conocida como la seño Doris, quien presentó la Danza de la Butifarra, una manifestación artística que combina música, baile y gastronomía en una sola tradición. Durante su intervención, explicó el origen de esta danza, los pasos básicos y su evolución a lo largo de los años como una expresión que va más allá de lo folclórico, pues representa la unión comunitaria y la preservación del patrimonio inmaterial soledeño.
Estas expresiones culturales no solo fueron compartidas como parte de una actividad pedagógica, sino que se vivieron como un legado que sigue vigente y que las nuevas generaciones están llamadas a preservar. La décima, la butifarra y la danza de la butifarra fueron presentadas no únicamente como prácticas tradicionales, sino como patrimonios vivos que reafirman la identidad local y fortalecen el sentido de pertenencia en los jóvenes.
La alcaldesa Alcira Sandoval y la secretaria de Cultura Josefina Barrios resaltaron la importancia de acercar estas manifestaciones a la comunidad educativa, asegurando que más colegios del municipio recibirán actividades similares. Según las directrices de la administración municipal, el propósito es garantizar que los estudiantes reconozcan, valoren y se sientan parte activa de las tradiciones que hacen de Soledad un territorio con riqueza cultural única.
La apuesta de la Alcaldía de Soledad por fortalecer la enseñanza del patrimonio cultural se alinea con la necesidad de salvaguardar tradiciones que se encuentran reconocidas como bienes representativos de la identidad atlanticense. La décima es un pilar de la tradición oral que conecta al Caribe con prácticas culturales de raíz hispánica; la butifarra soledeña es una joya gastronómica que incluso ha sido postulada como patrimonio inmaterial de la nación; y la danza de la butifarra refleja el ingenio colectivo que transforma un alimento típico en un baile festivo que recorre escenarios locales y nacionales.
La jornada cultural realizada en el Colegio Noroccidental permitió que los estudiantes experimentaran de cerca el proceso creativo, culinario y artístico de estas expresiones, más allá de lo que podrían encontrar en los libros. Ver en vivo la construcción de una décima, degustar una butifarra recién preparada y presenciar los pasos de la danza reforzó la comprensión de que el patrimonio no es un recuerdo del pasado, sino un legado vivo que sigue transformando a las comunidades.
Este tipo de actividades tiene un impacto positivo en la formación de los jóvenes, ya que fortalece su identidad cultural y contribuye a generar orgullo por lo propio. Al comprender el valor de estas manifestaciones, los estudiantes se convierten en portadores y multiplicadores de las tradiciones, asegurando su continuidad en el tiempo.
El Mes del Patrimonio en Soledad se consolida así como una oportunidad para revitalizar las raíces culturales, fortalecer la educación en valores comunitarios y garantizar que las futuras generaciones mantengan viva la herencia que hace único al municipio. Con la promoción de la décima, la butifarra y la danza de la butifarra, Soledad no solo celebra su pasado, sino que proyecta un futuro en el que la cultura y la tradición continúan siendo pilares de su desarrollo social.