Air-e Comunicado a la Opinión Pública
Air-e Intervenida detectó dos transformadores ilegales que alimentaban a ocho casas campestres en zona rural de Sabanagrande, en un nuevo operativo contra el hurto de energía que contó con el apoyo de las autoridades. El hallazgo, considerado uno de los más significativos de las últimas semanas en el Atlántico, se produjo durante una inspección técnica en un condominio campestre ubicado en la vía que conecta Sabanagrande con Pital de Carlín. Este tipo de maniobras clandestinas genera pérdidas millonarias a la empresa y aumenta el riesgo de accidentes eléctricos, lo que impulsa a la compañía a intensificar sus operativos en todo el Caribe.
Durante la revisión se identificaron dos transformadores conectados ilegalmente, uno de 37.5 kVA y otro de 25 kVA, que suministraban energía sin autorización a las viviendas del condominio. Las autoridades confirmaron que ninguna de las casas contaba con contrato vigente, lo que significa que recibían energía sin facturación, afectando la operación financiera de la empresa y la estabilidad de la red eléctrica en el sector. La manipulación de este tipo de equipos, además de constituir un delito, pone en riesgo la vida de quienes residen en las casas y de quienes manipulan instalaciones sin conocimientos técnicos.
Tras la detección de la irregularidad, los usuarios involucrados acordaron asumir la Energía Dejada de Facturar (EDF), además de entregar la documentación requerida para normalizar su servicio. El hurto de energía, considerado una de las problemáticas más críticas en la región Caribe, afecta la calidad del servicio que reciben los usuarios legales y continúa siendo una de las principales causas de variaciones de voltaje y fallas masivas en diferentes municipios. La empresa señala que cada caso detectado contribuye a disminuir las pérdidas y fortalecer la red eléctrica.
En Barranquilla también se detectaron otras irregularidades durante las inspecciones recientes. En inmediaciones de la carrera 64C con la calle 86, un restaurante tenía conexiones manipuladas para alterar el consumo real de energía. Este tipo de prácticas se ha vuelto común en sectores comerciales donde el consumo es alto, generando un impacto negativo en la facturación global de la compañía. Air-e ha reforzado los operativos en restaurantes, bares y locales de alto consumo, ya que representan una parte considerable de la energía dejada de facturar en el área metropolitana.
En el barrio Las Estrellas se identificó un caso similar en un frigorífico ubicado en la calle 110 con carrera 34, donde se manipulaban equipos para reducir el registro del consumo real. La manipulación del sistema de medida en este tipo de establecimientos representa un riesgo adicional debido a la operación constante de equipos de refrigeración industrial, cuya instalación requiere un suministro estable y seguro. Estas alteraciones no solo perjudican a la empresa, sino que ponen en riesgo la continuidad operativa de los negocios y la seguridad eléctrica de los empleados.
La ofensiva contra el hurto de energía también se extendió a los departamentos de Magdalena y La Guajira. En Santa Marta, a la altura de la calle 26 con carrera 2A, se detectó que un hostal tenía manipulado su equipo de medida. Mientras tanto, en la carrera 16 con calle 4, cerca de la vía alterna al puerto, fue identificada una discoteca con una línea directa instalada por fuera del sistema de medición, evadiendo completamente la facturación. Estos sectores turísticos y nocturnos suelen ser objeto de revisiones frecuentes debido al alto consumo y las recurrentes denuncias de irregularidades.
En La Guajira fueron detectadas dos fincas ganaderas con conexiones ilegales. Una de ellas se encuentra en el sector de El Carmen, en Barrancas, y otra en la vía San Juan del Cesar – Fonseca. En estos casos, las instalaciones irregulares fueron desmontadas y se iniciaron procesos administrativos correspondientes. Adicionalmente, en la vía a Cuestecita se detectó que una antena de telecomunicaciones estaba conectada directamente a la red sin autorización, un hallazgo que preocupa a las autoridades debido a los riesgos que implica para la infraestructura y para la operación de comunicaciones en la zona.
Air-e reafirma que estas inspecciones forman parte de un plan regional intensivo para disminuir el fraude eléctrico, un fenómeno que afecta la prestación del servicio y eleva los costos para los usuarios cumplidos. El hurto de energía sigue siendo uno de los delitos más frecuentes asociados al sistema eléctrico en la región Caribe, donde se calcula que miles de usuarios pagan menos de lo que consumen o se conectan ilegalmente, generando una carga adicional sobre la red. Este tipo de acciones ilegales también puede provocar incendios, electrocuciones y daños significativos en transformadores y redes de distribución.
A través de equipos especializados y el apoyo constante de la Policía, la empresa mantiene operativos permanentes en sectores residenciales, comerciales y rurales donde se han identificado patrones de consumo irregular. Las autoridades insisten en que las personas involucradas en este tipo de prácticas pueden enfrentar sanciones económicas y procesos judiciales, ya que la manipulación de redes eléctricas constituye un delito tipificado en el Código Penal colombiano. La empresa continúa invitando a los usuarios a legalizar su servicio y denunciar conexiones ilegales en sus comunidades.