Petro confirmó reducción histórica de la pobreza monetaria en Colombia
- El presidente Gustavo Petro confirmó que la tasa de pobreza monetaria en Colombia se ubicó en el 28%, consolidándose como la cifra más baja registrada en lo que va del siglo.
- Según los datos oficiales presentados, la pobreza monetaria extrema en el territorio nacional disminuyó hasta el 9,6%, logrando por primera vez una medición de un solo dígito.
- El coeficiente de Gini, que mide el nivel de desigualdad social por el ingreso de los hogares, experimentó una reducción al pasar de 0,551 en 2024 a 0,531 al cierre de 2025.
Las centrales estadísticas del Estado presentaron una radiografía detallada sobre las condiciones de vida de los habitantes del país. El presidente de la República, Gustavo Petro, entregó de manera oficial un balance consolidado sobre el comportamiento de la vulnerabilidad económica basándose en el más reciente informe técnico de ‘Resultados Pobreza Monetaria 2025’ emitido por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE). De acuerdo con el reporte oficial, las estrategias de transferencia de renta y los incentivos productivos permitieron mitigar de manera directa el impacto del costo de vida en los hogares vulnerables.
El jefe de Estado precisó que, durante el periodo comprendido entre el inicio de su gestión en 2022 y el corte evaluado a diciembre de 2025, cerca de cuatro millones de colombianos lograron superar la línea de pobreza monetaria. Las proyecciones del Ejecutivo señalan que esta dinámica de inclusión económica mantendrá su tendencia en los meses restantes de la administración actual, estimando que para el próximo mes de agosto la cifra acumulada de personas que abandonaron esta condición social podría ascender a los cinco millones junto con sus respectivos núcleos familiares.
Las cifras presentadas por el mandatario muestran variaciones significativas en el comparativo interanual. Específicamente, en el transcurso del año anterior, un millón 700 mil ciudadanos consiguieron salir de la condición de pobreza monetaria general frente a los registros consolidados de la vigencia 2024. De forma paralela, las acciones institucionales focalizadas facilitaron que un millón de personas salieran del rango catalogado como pobreza monetaria extrema, permitiéndoles acceder a una canasta básica alimentaria completa de acuerdo con los parámetros técnicos de medición de las agencias gubernamentales.
El análisis retrospectivo de las variables económicas permite dimensionar la evolución del ingreso de los hogares en las últimas décadas. El presidente Petro recordó que al inicio de la década pasada la pobreza monetaria general en el país se situaba en torno al 41%, experimentando posteriormente incrementos graduales que la llevaron a alcanzar picos del 43% durante la administración presidencial anterior, impulsados en gran medida por las complejidades operativas en el manejo de la emergencia sanitaria global y las dinámicas inflacionarias internacionales.
De acuerdo con las estadísticas del Ministerio de Hacienda y los reportes validados por el DANE, la puesta en marcha de las nuevas políticas sociales de redistribución de recursos permitió revertir la tendencia al alza de forma acelerada. El mandatario nacional ratificó que el indicador de pobreza monetaria general se redujo de forma ostensible hasta ubicarse en el 28% actual, catalogando este porcentaje como la tasa de pobreza más baja registrada en el territorio colombiano en lo que va corrido del siglo XXI, lo cual incide directamente en el poder adquisitivo de los sectores populares.
En lo que respecta de manera exclusiva a la pobreza monetaria extrema, el comportamiento histórico de las curvas de medición evidenciaba un estancamiento estructural. Las autoridades económicas expusieron que este renglón social se mantuvo en niveles rígidos de resistencia y sufrió un incremento severo en los años posteriores a la pandemia, afectando la seguridad alimentaria en los centros urbanos y rurales. Sin embargo, los ajustes técnicos ejecutados en los programas asistenciales del Estado propiciaron una reducción en el indicador de pobreza extrema, situándolo en un 9,6% promedio nacional.
La aplicación de los instrumentos de medición del DANE evidenció diferencias marcadas según la distribución geográfica del territorio nacional. En las principales áreas metropolitanas del país, incluyendo a la capital del Atlántico, Barranquilla, y su zona conurbada integrada por Soledad y Malambo, las dinámicas de empleo informal y la flexibilización de los mercados comerciales favorecieron una reducción de la pobreza extrema urbana por debajo del umbral del 7%, reflejando una recuperación progresiva de los ingresos autónomos familiares.
Por su parte, el escenario en las zonas rurales colombianas presenta retos mayúsculos pero muestra signos de mejoría de acuerdo con el reporte oficial. El presidente Petro destacó que la pobreza extrema rural se ubicó en el 19%, una cifra que las autoridades continúan considerando elevada para los estándares de bienestar modernos, pero que representa el punto porcentual más bajo registrado en el campo colombiano durante el presente siglo. El mandatario vinculó directamente la reducción de la miseria rural con los esfuerzos institucionales orientados a detener los ciclos de violencia en los municipios PDET.
La estabilización socioeconómica del campo se fundamenta en los componentes de la reforma agraria y en la priorización de proyectos productivos campesinos que buscan sustituir economías informales por cadenas de valor legales. Las agencias estatales manifestaron que mantener los indicadores rurales a la baja resulta crucial para avanzar en la consolidación de la paz territorial, pues el desmantelamiento de la brecha económica entre los entornos urbanos y rurales priva a los grupos al margen de la ley de mano de obra en los sectores periféricos.
El balance social de la Nación incluyó la presentación de los resultados del Coeficiente de Gini, la herramienta matemática universal utilizada para medir la desigualdad en la distribución del ingreso de los hogares en una escala de cero a uno, donde cero representa equidad perfecta y uno la máxima concentración de la riqueza. Conforme a los datos certificados por los comités técnicos del DANE, este indicador macroeconómico experimentó un descenso positivo en el país, pasando de una calificación de 0,551 en la vigencia 2024 a registrar un 0,531 al cierre del año 2025.
Al evaluar las fluctuaciones del Coeficiente de Gini en los últimos quince años, el Ejecutivo nacional expuso que el país venía de registrar picos de concentración del ingreso elevados, tocando sus máximos históricos sectoriales durante el periodo post-pandemia del año 2021, temporada en la cual se consolidó la brecha social más alta del siglo en el territorio colombiano por cuenta de la parálisis del aparato productivo tradicional y la pérdida masiva de puestos de trabajo formales.
El presidente Gustavo Petro concluyó su alocución señalando que los descensos pronunciados observados en las gráficas de desigualdad demuestran que es factible avanzar de forma simultánea en crecimiento económico y justicia social. El mandatario insistió ante los medios locales e internacionales en que la construcción de una sociedad civil con menores asimetrías de ingresos constituye la base estructural requerida para avanzar hacia la superación de las dinámicas del narcotráfico y la criminalidad organizada, abriendo paso a un escenario de estabilidad integral para todas las regiones de Colombia en este 2026.