Internos de Medicina recibirán salario mínimo desde 2026
El Gobierno nacional anunció que a partir de 2026 los estudiantes de Medicina que cursan su año de internado médico obligatorio recibirán una remuneración mensual equivalente a un salario mínimo legal vigente, además de la afiliación al Sistema General de Seguridad Social en Salud. La medida beneficiará a más de 8.000 futuros médicos en todo el país y representa un cambio estructural en las condiciones de formación práctica en el sector salud.
La decisión será implementada por el Ministerio de Salud y responde a un compromiso adquirido por el presidente Gustavo Petro con los estudiantes y profesionales de la medicina, quienes durante décadas han señalado las dificultades económicas y laborales que enfrentan durante el internado, una etapa obligatoria en la formación médica en Colombia.
Para garantizar el cumplimiento de esta política, el Gobierno destinará más de 200.000 millones de pesos durante 2026, recursos que serán girados directamente a los estudiantes beneficiarios. Este presupuesto permitirá cubrir el pago mensual del salario mínimo y asegurar la afiliación al sistema de salud, reconociendo así el aporte que realizan los internos en la prestación de servicios médicos a la población.
La medida se adopta en cumplimiento de la Ley 2466 de 2025, mediante la cual se modifican parcialmente normas laborales y se establece una Reforma Laboral orientada al trabajo decente y digno en Colombia. Esta ley reconoce que los estudiantes de último año de Medicina desarrollan funciones asistenciales esenciales dentro del sistema de salud y, por tanto, deben contar con condiciones mínimas de protección social y remuneración.
Durante el internado médico obligatorio, los estudiantes cumplen jornadas extensas en hospitales, clínicas y centros de atención, participando activamente en la atención de pacientes, rotaciones clínicas y servicios de urgencias. A pesar de esta carga laboral, históricamente no han recibido una remuneración económica, situación que ha generado inconformidad y protestas en distintos momentos.
Con la puesta en marcha de este programa, el Gobierno busca corregir una deuda histórica con los estudiantes de Medicina, quienes han sostenido durante años que el internado representa un trabajo de tiempo completo sin reconocimiento económico, lo que obliga a muchos a endeudarse o depender del apoyo familiar para poder culminar su formación profesional.
Desde el Ministerio de Salud se indicó que la implementación del pago del salario mínimo y la afiliación al sistema de salud permitirá mejorar las condiciones de vida de los internos, reducir el estrés financiero y garantizar que puedan concentrarse plenamente en su formación clínica y en la atención de los pacientes.
La remuneración mensual durante el internado también tiene como objetivo dignificar la labor médica desde la etapa formativa, reconociendo el rol fundamental que cumplen los estudiantes en el funcionamiento cotidiano de hospitales públicos y privados, especialmente en regiones con déficit de personal de salud.
El programa contempla que los recursos sean girados directamente a los estudiantes, evitando intermediaciones y asegurando la transparencia en la ejecución del presupuesto. De esta manera, se busca que el beneficio llegue de forma oportuna y efectiva a quienes realizan el internado médico obligatorio.
La afiliación al Sistema General de Seguridad Social en Salud es otro de los componentes clave de la medida. Con esta garantía, los internos contarán con cobertura en salud durante su año de práctica, una protección que antes no estaba asegurada de manera uniforme y que dejaba a muchos estudiantes en situación de vulnerabilidad ante accidentes laborales o enfermedades.
La política también se enmarca en una visión más amplia de fortalecimiento del talento humano en salud, un sector que ha enfrentado históricamente condiciones laborales precarias, alta carga asistencial y limitadas garantías contractuales, especialmente en los primeros años de ejercicio profesional.
El anuncio ha sido recibido como un avance significativo por parte de asociaciones estudiantiles y organizaciones del sector salud, que durante años impulsaron iniciativas para lograr el reconocimiento económico del internado médico. Estas demandas cobraron mayor visibilidad tras la pandemia, cuando el papel de los estudiantes en la atención sanitaria quedó en evidencia.
El Gobierno ha señalado que la oportuna puesta en marcha de este programa busca dar cumplimiento efectivo a los derechos adquiridos por los estudiantes de último año de Medicina, reafirmando el compromiso institucional de responder a reivindicaciones que por años no encontraron solución.
Además del impacto directo en los estudiantes, la medida podría contribuir a mejorar la calidad del servicio de salud, al permitir que los internos desarrollen su labor en mejores condiciones, con mayor estabilidad y sin la presión económica que históricamente ha acompañado esta etapa formativa.
El pago del salario mínimo durante el internado se suma a otras iniciativas impulsadas en el marco de la Reforma Laboral, orientadas a garantizar condiciones dignas para distintos sectores que tradicionalmente han estado excluidos de esquemas formales de protección y remuneración.
Desde el Ministerio de Salud se ha reiterado que el programa se implementará a partir del próximo año y que actualmente se adelantan los ajustes administrativos y presupuestales necesarios para garantizar su correcta ejecución en todas las instituciones donde se desarrollan internados médicos.
La medida marca un precedente en el sistema educativo y de salud del país, al reconocer formalmente que la formación práctica de los futuros médicos implica una contribución real al bienestar de la población y al funcionamiento del sistema sanitario nacional.
Con esta decisión, el internado médico obligatorio deja de ser una etapa sin reconocimiento económico y pasa a integrarse dentro de un esquema de derechos laborales básicos, en coherancia con el enfoque de trabajo decente promovido por el actual Gobierno.