Colombia activa Escudo Nacional Antidrones por $6,3 billones
El Gobierno nacional puso en ejecución el Proyecto Escudo Nacional Antidrones, considerado como la estrategia más ambiciosa y audaz en la historia reciente del país para proteger el espacio aéreo colombiano frente al uso de drones por parte de grupos armados al margen de la ley. La iniciativa, liderada por el Ministerio de Defensa, tiene como objetivo principal salvaguardar la vida de la población civil y de los integrantes de la Fuerza Pública ante una amenaza que ha transformado las dinámicas del conflicto y la seguridad.
El proyecto cuenta con una inversión que supera los 6,3 billones de pesos, de los cuales un billón de pesos será destinado a la primera fase por orden directa del presidente Gustavo Petro, según confirmó el ministro de Defensa, Pedro Arnulfo Sánchez. Este esfuerzo interinstitucional reúne capacidades de las Fuerzas Militares y la Policía Nacional, que harán parte activa del Grupo de Drones y Antidrones recientemente creado para enfrentar los riesgos asociados al uso de estas tecnologías en escenarios criminales y de violencia armada.
Desde el Ministerio de Defensa se ha advertido que el uso de drones por parte de organizaciones ilegales representa una amenaza creciente, no solo para instalaciones estratégicas y unidades militares, sino también para comunidades civiles ubicadas en zonas urbanas y rurales. Ante este panorama, el Escudo Nacional Antidrones busca anticiparse a los riesgos, fortalecer el control del espacio aéreo y responder con rapidez a nuevas formas de ataque y vigilancia ilegal.
El ministro Pedro Arnulfo Sánchez explicó que el proyecto se desarrolla sobre tres líneas estratégicas claramente definidas: legislación y doctrina, entrenamiento y operaciones, y tecnología. Estas líneas permitirán establecer un marco normativo actualizado, fortalecer las capacidades humanas de la Fuerza Pública y adquirir sistemas tecnológicos avanzados que respondan a las condiciones operacionales del país. La finalidad es contar con herramientas que permitan detectar, neutralizar y contrarrestar drones hostiles de manera eficaz.
Como parte del inicio formal del proyecto, el Ministerio de Defensa lanzó una convocatoria dirigida a empresas y países interesados en participar en el desarrollo del Escudo Nacional Antidrones. El ministro anunció que el próximo 16 de enero, a las 9:00 de la mañana, se realizará una reunión explicativa en la sede de la cartera de Defensa, donde se darán a conocer los alcances técnicos y estratégicos de la iniciativa, así como las condiciones bajo las cuales se evaluarán las propuestas.
El jefe de la cartera de Defensa señaló que esta estrategia se desarrollará bajo estrictos criterios de transparencia y rigor institucional. El proceso de contratación se realizará mediante contratación directa exclusivamente con empresas respaldadas por sus respectivos gobiernos, garantizando un alto estándar técnico, jurídico y económico. Uno de los ejes centrales del proyecto será la transferencia de tecnología y el desarrollo de conocimiento local, con el fin de avanzar hacia una mayor autonomía estratégica en materia de defensa.
El Ministerio de Defensa estableció una serie de criterios que regirán el proceso de selección y contratación de los sistemas antidrones. Entre ellos se destaca que el contrato será suscrito directamente entre el Gobierno colombiano y la compañía fabricante, con el acompañamiento del país de origen de dicha empresa. La negociación se adelantará únicamente con fabricantes o representantes legales directos, con participación de las embajadas correspondientes, excluyendo de manera expresa a empresas integradoras o comercializadoras.
Otro de los requisitos fundamentales es que el diálogo técnico se realizará directamente con el equipo del Grupo de Drones y Antidrones, garantizando que las decisiones se basen en criterios operacionales y estratégicos. Las empresas deberán asegurar la actualización permanente del software de los sistemas ofrecidos, así como el entrenamiento y la capacitación de instructores para la operación y el mantenimiento de los equipos adquiridos.
El proyecto también exige la inclusión de transferencia de tecnología como condición obligatoria, con el propósito de fortalecer las capacidades nacionales y reducir la dependencia externa en el mediano y largo plazo. Las pruebas de los sistemas antidrones se realizarán en el ambiente operacional colombiano, lo que permitirá evaluar su desempeño real frente a las condiciones geográficas, climáticas y de seguridad del país.
Dentro de los lineamientos establecidos, el Ministerio de Defensa dejó claro que no se aceptarán regalos, invitaciones ni ningún tipo de incentivo que pueda interpretarse como una inducción o influencia para privilegiar alguna contratación. Las ofertas deberán presentarse conforme a los procedimientos contractuales vigentes y serán evaluadas por equipos técnicos, económicos y jurídicos independientes, encargados de determinar qué propuesta resulta más conveniente para Colombia.
Asimismo, se estableció una exigencia estricta en los tiempos y condiciones de entrega de los sistemas antidrones. Las empresas interesadas deberán tener en cuenta el contexto estratégico global y los conflictos internacionales en curso, asegurando que ninguna circunstancia externa afecte o retrase el cumplimiento de los compromisos adquiridos. El proyecto también contempla la exigencia de plenas garantías y pólizas de cumplimiento para respaldar la ejecución contractual.
El Escudo Nacional Antidrones contará con el acompañamiento del Grupo de Transparencia del Ministerio de Defensa Nacional y de una empresa especializada en contratación estatal, con el fin de garantizar la vigilancia permanente del proceso. Todos los términos de referencia de la convocatoria serán publicados en la página oficial del Ministerio de Defensa, permitiendo el acceso público a la información y fortaleciendo la confianza en el desarrollo del proyecto.
Con la puesta en marcha de esta iniciativa, el Gobierno busca responder a una realidad en la que los drones han cambiado el panorama de la seguridad y el conflicto, convirtiéndose en herramientas de vigilancia, transporte de explosivos y ataques dirigidos. El Escudo Nacional Antidrones se proyecta como un componente clave de la política de defensa y seguridad, orientado a proteger infraestructuras críticas, unidades militares y a la población civil en diferentes regiones del país.
La implementación de este proyecto marca un nuevo capítulo en la estrategia de defensa aérea de Colombia, incorporando tecnologías avanzadas y una visión integral frente a amenazas emergentes. En un contexto de transformación de las dinámicas de la violencia, el Escudo Nacional Antidrones se perfila como una respuesta estructural del Estado para enfrentar los desafíos de seguridad del presente y del futuro.