Barranquilla avanza en la regulación del cableado aéreo urbano
La Alcaldía de Barranquilla sigue fortaleciendo su compromiso con el orden urbano y la seguridad ciudadana mediante la regulación del cableado aéreo en Barranquilla, una iniciativa que busca garantizar una infraestructura más limpia, eficiente y estética en todos los sectores de la ciudad. Gracias a la gestión liderada por la Secretaría Distrital de Control Urbano y Espacio Público, se han realizado 46 operativos y la intervención de más de 72.000 metros lineales de cableado, además de la unificación de 17.000 metros en zonas críticas.
El trabajo conjunto con las empresas operadoras de telecomunicaciones y energía eléctrica responde al cumplimiento del Decreto 0348 de 2022 y del fallo judicial con radicado 08-001-33-33-003-2017-00326-01, que ordenan el retiro, reemplazo o adecuación del cableado en desuso, destensado o caído, con el fin de garantizar la seguridad peatonal y vehicular, mejorar la estética urbana y prevenir accidentes eléctricos o estructurales.
El Distrito, a través de la Secretaría de Control Urbano y Espacio Público, ha intensificado los operativos de verificación y control sobre las empresas de telecomunicaciones, cableoperadoras y proveedores de servicios eléctricos. El objetivo central es que cada compañía cumpla con los compromisos establecidos en la regulación del cableado aéreo y adopte medidas de sostenibilidad técnica y ambiental.
En una reciente mesa de trabajo con los representantes de las principales entidades del sector, la administración distrital acordó una serie de acciones conjuntas para avanzar hacia una Barranquilla más ordenada. Entre los compromisos definidos se destacan la identificación y caracterización del cableado en desuso o sin trazabilidad técnica, la creación de un plan progresivo de subterranización —que consiste en llevar los cables bajo tierra— y la priorización de zonas críticas con cronogramas de intervención específicos.
Estas acciones no solo buscan mejorar la imagen urbana, sino también reducir riesgos eléctricos, prevenir caídas de cables y eliminar la contaminación visual que generan las conocidas “marañas de cables” que aún afectan varios sectores residenciales y comerciales de la ciudad. Según la administración distrital, cada metro intervenido representa un paso hacia un espacio público más seguro, moderno y atractivo.
La estrategia de regulación del cableado aéreo en Barranquilla también contempla la realización de mesas técnicas mensuales de seguimiento, lideradas por la Secretaría de Control Urbano y Espacio Público. Estas reuniones permitirán evaluar los avances de las empresas, revisar reportes de intervención y definir medidas correctivas ante posibles incumplimientos o retrasos. De igual forma, se llevarán a cabo recorridos conjuntos con Air-e, empresa administradora de la infraestructura eléctrica, que actúa como garante del retiro del material en desuso o fuera de norma.
El secretario de Control Urbano y Espacio Público, Nelson Patrón Pérez, explicó que la administración distrital se encuentra implementando un modelo de seguimiento técnico y documental para verificar el cumplimiento de los compromisos adquiridos por las empresas. En caso de detectar inconsistencias o dilaciones injustificadas, se remitirá un informe a las autoridades competentes, incluyendo la Dirección de Vigilancia, Inspección y Control del Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (MinTIC).
Hasta la fecha, la Alcaldía de Barranquilla ha ejecutado 46 operativos en diferentes sectores, con la intervención de 72.000 metros lineales de cableado y la unificación de 17.000 metros adicionales. Estos resultados reflejan el impacto positivo de la gestión y el compromiso interinstitucional con la recuperación del espacio público. Asimismo, se han realizado acuerdos con Air-e para efectuar recorridos semanales por las zonas más afectadas, con el propósito de mantenerlas despejadas y evitar la acumulación de cables abandonados o mal instalados.
El Distrito también avanza en la formulación de una política pública sobre la regulación del cableado aéreo en Barranquilla, que servirá como marco normativo y técnico para abordar de manera integral esta problemática urbana. Esta política definirá los criterios de diseño, instalación y mantenimiento de la infraestructura aérea y subterránea, además de establecer mecanismos de coordinación entre las entidades públicas y privadas involucradas.
Dentro de los avances más destacados se encuentran los recorridos de inspección y la elaboración de informes técnicos, herramientas que permiten detectar fallas en la infraestructura de cableado y garantizar intervenciones oportunas. Estos informes también contribuyen a la planeación de nuevas obras de ordenamiento urbano y modernización del sistema de telecomunicaciones.
La regulación del cableado aéreo no solo tiene un componente estético, sino también de seguridad y sostenibilidad. La existencia de cables colgantes o deteriorados representa riesgos eléctricos, incendios o interrupciones del servicio, además de generar contaminación visual. Por eso, el Distrito enfatiza en la importancia de que las empresas realicen mantenimientos preventivos y cumplan con los estándares de calidad exigidos por la normativa nacional.
La Secretaría de Control Urbano y Espacio Público también está desarrollando campañas de sensibilización ciudadana para informar a los barranquilleros sobre la importancia del orden en el cableado y los beneficios de la subterranización progresiva. Estas acciones apuntan a consolidar una cultura de corresponsabilidad urbana, donde tanto las empresas como los ciudadanos contribuyan a mantener una ciudad más limpia, segura y moderna.
Por su parte, la empresa Air-e, como administradora de la red eléctrica, mantiene su compromiso de retirar el material propio en desuso y acompañar las acciones distritales de control. Su participación ha sido fundamental en la planificación de los operativos y en la supervisión del cumplimiento de las normas técnicas de instalación.
Los resultados alcanzados hasta ahora reflejan una transformación visible en el paisaje urbano. Zonas que antes se veían afectadas por el exceso de cableado ahora lucen despejadas y ordenadas, lo que mejora la percepción visual, incrementa la seguridad y aporta a la valorización de los espacios públicos.