Petro insiste en la Reforma a la Salud
La Reforma a la Salud en Colombia volvió a ser el centro del debate tras la alocución del presidente Gustavo Petro, quien aseguró que no está dispuesto a salvar a las Empresas Promotoras de Salud (EPS), sino a garantizar la salud de la gente. El mandatario fue enfático en señalar que el modelo actual ha fracasado y que, de mantenerse, “condena a la nación a la quiebra”.
En su intervención televisada, Petro recordó que la deuda de las EPS supera los 30 billones de pesos y advirtió que en dos o tres años podría alcanzar los 40 o 50 billones. En este escenario, subrayó que sería insostenible para el Estado asumir esas obligaciones. “¿Creen que el pueblo colombiano va a pagarles las deudas por 50 billones a los señores dueños privados de las EPS?”, cuestionó con firmeza.
El mandatario indicó que el empresariado de las EPS fracasó y que debe declararse su quiebra. Según dijo, cinco poderosos actores políticos se han enriquecido mientras el sistema se tambalea. Por esa razón, llamó a la Comisión VII del Senado de la República a tomar una decisión definitiva sobre el proyecto de reforma que impulsa su Gobierno.
“Señores de la Comisión VII del Senado, pueden decidir. Mientras ustedes deciden, las EPS seguirán quebrando una tras otra. No las voy a salvar, porque yo quiero salvar es la salud de la gente”, expresó. Su mensaje fue claro: la prioridad no son las instituciones financieras que intermedian los recursos, sino la atención médica directa para los ciudadanos.
En ese mismo sentido, reiteró que las EPS no pueden seguir manejando los dineros públicos de la salud ni mantener el rol de aseguradoras. Explicó que podrían cumplir funciones de auditoría y manejo del sistema de atención para pacientes remitidos desde el modelo preventivo hacia el asistencial, pero sin ser intermediarias de los recursos. “No pueden seguir manejando estas cantidades de dinero público, porque no funciona un sistema de intermediación”, puntualizó.
El presidente defendió el camino trazado por el Gobierno del Cambio, que prioriza la salud preventiva a través de los Equipos Básicos de Salud. Aseguró que este modelo ya ha mostrado resultados medibles, con menos muertes infantiles, maternas y de adultos en condiciones tratables. “Aquí ya les mostramos el otro camino, con datos, no con carreta, datos que pueden verificar si quieren”, dijo.
El mandatario explicó que el nuevo sistema busca que la plata llegue directamente a hospitales y clínicas, fortaleciendo la red pública hospitalaria. También destacó que su propuesta implica intervenir las EPS para que inviertan en prevención y no se limiten a administrar recursos. “Ha mejorado, menos niños muertos, menos madres muertas, menos gente muerta”, insistió.
Otro de los puntos relevantes de la alocución fue la promesa de ampliar el acceso a la educación en salud. Petro afirmó que con la reforma se abrirá la posibilidad para que el paciente escoja su clínica, hospital o médico, y que se crearán más facultades de Medicina y Ciencias de la Salud en todo el territorio nacional. Subrayó que la formación será gratuita, con el objetivo de contar con más médicos y enfermeras en regiones apartadas como La Guajira, el Pacífico y la Amazonía.
“Necesitamos más médicos, más enfermeras, más gente de la región, que pueda ir al desierto de La Guajira, que pueda ir a la selva del Pacífico, que pueda navegar por los ríos”, recalcó. Su propuesta apunta a reducir las desigualdades territoriales en el acceso a servicios de salud, una de las críticas más frecuentes al sistema actual.
El presidente también anunció un avance clave en materia de producción de medicamentos. Confirmó que en 2026 se abrirá el primer laboratorio público para la fabricación de medicinas, una medida con la que se busca reducir costos, garantizar el acceso y promover la investigación científica en el país. “Colombia necesita muchísima más investigación y ciencia”, aseguró.
La Reforma a la Salud en Colombia se ha convertido en uno de los proyectos más polémicos del Gobierno. Mientras el Ejecutivo defiende la necesidad de transformar el sistema hacia un modelo preventivo y público, sectores de oposición y representantes de las EPS advierten sobre posibles riesgos de desfinanciamiento y desarticulación del servicio. Sin embargo, el presidente insiste en que la reforma es la única vía para garantizar un sistema sostenible, equitativo y centrado en el paciente.
La discusión en el Congreso será definitiva en las próximas semanas. La Comisión VII del Senado tendrá que definir si aprueba o archiva la iniciativa. Para Petro, la decisión es clara: mantener el sistema actual significa agravar la crisis financiera y condenar al país al fracaso. Apostarle a la reforma, en cambio, abre la puerta a un nuevo modelo de atención que prioriza la vida y la dignidad de las personas.
Con este discurso, el presidente refuerza su postura de no ceder ante las presiones de los sectores que defienden a las EPS. Su mensaje a la ciudadanía fue directo: “Me voy a dedicar a que cada vez mueran menos niños, menos mujeres, menos gente adulta tratable”. El pulso político por la salud apenas comienza, pero lo que está en juego, según el mandatario, no son intereses empresariales, sino el futuro mismo del derecho fundamental a la salud en Colombia.