CREG propone mercado anónimo de contratos para bajar tarifas de energía en Colombia
La Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) abrió a consulta pública un estudio que plantea la creación de un mercado anónimo de contratos de energía, con el objetivo de reducir las desigualdades en los precios que pagan los comercializadores y, en consecuencia, garantizar tarifas más justas y competitivas para los hogares colombianos. La propuesta, anunciada este 24 de septiembre de 2025, busca equilibrar las condiciones entre quienes atienden grandes centros urbanos y aquellos que prestan servicio en municipios pequeños y zonas rurales.
De acuerdo con el Ministerio de Minas y Energía, el nuevo esquema responde a los resultados obtenidos del actual Sistema de Contratación de Energía (SICEP), donde se han identificado diferencias significativas en las tarifas que deben asumir los comercializadores según el tamaño de sus mercados y el número de usuarios atendidos. Esto ha generado que las poblaciones más apartadas enfrenten costos más altos frente a ciudades con mayor demanda, situación que afecta la equidad en el acceso al servicio.
El mecanismo propuesto por la CREG consiste en implementar un sistema de subastas públicas, en el que generadores y comercializadores puedan realizar negociaciones bajo condiciones anónimas y más transparentes. Con ello, se espera que pequeños y grandes actores del sector eléctrico tengan acceso a los mismos precios, eliminando brechas históricas en la contratación de energía.
Uno de los puntos clave del estudio es la reducción de la exposición a la bolsa de energía, un mercado que se ha caracterizado por su volatilidad y que repercute directamente en las tarifas que pagan los usuarios finales. Al fomentar contratos de largo plazo con condiciones más equitativas, la CREG pretende dar mayor estabilidad a los costos y blindar a los hogares frente a picos de precios que suelen presentarse en temporadas de alta demanda o fenómenos climáticos como El Niño.
El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, destacó que este modelo podría representar un cambio profundo en la manera como se estructura el mercado eléctrico colombiano. Según el funcionario, las reglas de juego deben permitir que los beneficios de la competencia se trasladen realmente a los ciudadanos y no se concentren en unos pocos comercializadores. Además, el ministerio insiste en que esta propuesta está alineada con la política de equidad energética que impulsa el Gobierno nacional, la cual busca que todos los colombianos, sin importar su ubicación geográfica, accedan a precios justos y a un servicio confiable.
La consulta pública abierta por la CREG permitirá a las empresas, gremios, organizaciones sociales y demás actores interesados aportar comentarios y sugerencias para ajustar el diseño del mercado anónimo de contratos antes de su posible implementación. Este espacio de participación busca fortalecer la transparencia y generar consensos que den viabilidad técnica y económica a la medida.
El documento también resalta que la energía es un servicio esencial para el desarrollo social y económico del país, y que garantizar su acceso en igualdad de condiciones es un desafío de Estado. Por ello, el nuevo modelo se concibe no solo como un mecanismo regulatorio, sino como una herramienta para cerrar brechas sociales y regionales.
En el corto plazo, se espera que el estudio permita evaluar diferentes alternativas para optimizar la compra de energía en Colombia, fortaleciendo la competencia y evitando prácticas que puedan generar distorsiones en los precios. A mediano plazo, la meta es consolidar un mercado más inclusivo que beneficie a millones de hogares, especialmente en las zonas donde hoy el costo de la electricidad es más alto.
El proceso de consulta estará disponible en la página oficial de la CREG, donde se podrá acceder al documento completo y realizar observaciones. Tras la etapa de recepción y análisis de comentarios, la entidad definirá los ajustes necesarios para su posible adopción en la regulación oficial del sector eléctrico colombiano.
La implementación de un mercado anónimo de contratos marcaría un paso importante hacia un sistema energético más equitativo y eficiente, en el que el acceso a precios competitivos no dependa del tamaño del mercado, sino de reglas justas que favorezcan a todos los usuarios por igual. Con este modelo, la CREG busca que el servicio de energía se convierta en un motor de desarrollo, reduciendo brechas territoriales y garantizando estabilidad en las tarifas para las familias colombianas.