De la Mano con la Primera impulsa 4.600 emprendedores
Más de 4.600 personas en Barranquilla han transformado su vida gracias a los cursos gratuitos del programa De la Mano con la Primera, una estrategia liderada por la gestora social Katia Nule que impulsa el emprendimiento y la autonomía económica en la ciudad. Desde gastronomía y belleza hasta albañilería y barbería, la iniciativa ha permitido que miles de ciudadanos se capaciten, se certifiquen y comiencen sus propios negocios.
El programa De la Mano con la Primera se ha convertido en una de las principales apuestas de formación para el trabajo en Barranquilla. A través de la Gerencia de Desarrollo Social, la estrategia articula desde 2024 procesos de capacitación enfocados en responder a las necesidades reales del mercado laboral, ofreciendo no solo conocimientos técnicos, sino acompañamiento y escenarios reales de comercialización.
La premisa es clara: aprender para emprender. Bajo ese enfoque, hombres y mujeres acceden a más de 30 cursos diseñados para generar ingresos en el corto plazo. Entre las áreas más demandadas se encuentran comidas rápidas, cocina criolla, cocina internacional, coctelería, maquillaje, barbería, modistería, bisutería, plomería, pintura, fontanería y técnicas artesanales.
El impacto va más allá de la formación académica. Los egresados del programa tienen la posibilidad de comercializar sus productos y servicios en eventos masivos y espacios estratégicos de la ciudad, lo que les permite validar su modelo de negocio, ampliar su red de contactos y generar ingresos inmediatos.
Durante la más reciente temporada del Carnaval de Barranquilla, más de 20 graduados de los cursos de gastronomía, coctelería y belleza participaron activamente en eventos oficiales, poniendo a prueba sus habilidades en escenarios de alta visibilidad. El resultado fue contundente: se vendieron 1.274 productos alimenticios en actividades como Baila la Calle, mientras que en cuatro hoteles de la ciudad emprendedoras del área de belleza atendieron a más de 200 turistas nacionales e internacionales.
Estos espacios comerciales no son improvisados. La estrategia incluye presencia en plataformas como el Gran Malecón del Río, el Ecoparque Ciénaga de Mallorquín, eventos gastronómicos como Sabor Barranquilla y actividades institucionales de gran formato, donde los egresados pueden exhibir su talento ante miles de personas.
La formación incluye acompañamiento técnico y herramientas prácticas para que los participantes inicien su emprendimiento apenas culminan el curso. Además, se gestiona la certificación en áreas clave como manipulación higiénica de alimentos, requisito indispensable para quienes desean formalizar negocios gastronómicos.
El caso de Elkin David Gómez Ojeda refleja el alcance del programa. Con experiencia previa en el sector de comidas rápidas, decidió actualizar sus conocimientos y formalizar su capacitación. Tras finalizar el curso, participó en el estand oficial durante Baila la Calle, donde pudo aplicar técnicas aprendidas y ampliar su clientela.
En el ámbito de la belleza, la historia de Juleisy Reyes González evidencia cómo la formación puede convertirse en un puente hacia la independencia económica. Con 18 años y el sueño de estudiar Contaduría Pública, encontró en el curso de maquillaje una alternativa para generar ingresos mientras avanza en su proyecto académico. Durante tres días del Carnaval, atendió turistas en hoteles reconocidos, fortaleciendo su experiencia profesional y ampliando su portafolio de servicios.
Actualmente, promociona sus servicios a través de redes sociales y ofrece atención a domicilio, con la meta de consolidar un espacio propio para su emprendimiento. Su experiencia confirma que el acceso a capacitación técnica puede traducirse en oportunidades reales de crecimiento.
El programa De la Mano con la Primera ha logrado consolidar una red de egresados que no solo fortalecen la economía familiar, sino que también dinamizan sectores productivos locales. Gastronomía, belleza y oficios técnicos son áreas con alta demanda, lo que permite que los beneficiarios encuentren rápidamente oportunidades de ingreso.
Además de la capacitación técnica, los cursos incluyen módulos de liderazgo y empoderamiento, orientados a fortalecer la autoestima y la visión empresarial de los participantes. Este componente resulta clave para que los emprendimientos no se queden en la informalidad, sino que evolucionen hacia modelos sostenibles.
En cifras, más de 4.600 personas han sido impactadas desde la puesta en marcha del programa, una cifra que refleja la magnitud de la estrategia y su alcance social. La participación ha sido mayoritariamente femenina, aunque también cientos de hombres se han vinculado en áreas como albañilería, pintura y barbería.
El enfoque de la Gerencia de Desarrollo Social ha sido responder directamente a las solicitudes de la comunidad, priorizando cursos que tengan rápida salida laboral. Cocina italiana, comida asiática, repostería, congelados, pasabocas, trenzas, crochet y tocados de Carnaval son solo algunas de las opciones disponibles.
La estrategia proyecta ampliar su oferta en 2026, incorporando nuevas temáticas alineadas con tendencias del mercado y demandas emergentes. La meta es seguir fortaleciendo habilidades para el trabajo y ampliar la cobertura en distintos sectores de la ciudad.
El modelo implementado combina capacitación, certificación y comercialización, tres pilares que permiten que el proceso formativo tenga resultados medibles. La venta de productos durante el Carnaval y la atención a turistas en hoteles demuestran que la estrategia trasciende la teoría y genera impacto económico tangible.