Árbol tejido “Somos Barranquilla” el símbolo navideño que transforma la ciudad
El árbol tejido “Somos Barranquilla” se consolidó este año como uno de los símbolos más representativos de la Navidad en la ciudad y como un referente de creatividad, emprendimiento femenino e innovación social. Esta pieza monumental, presentada como el primer árbol de Navidad en crochet de Colombia, no solo aporta un alto valor estético al paisaje navideño, sino que también encarna la fuerza colectiva de las artesanas locales y el impacto del tejido como herramienta de transformación comunitaria.
Con una altura de siete metros y una base de cuatro, el árbol fue elaborado mediante técnicas de trapillo y crochet por 35 tejedoras que trabajaron en representación de más de 1.000 integrantes del Club de Tejedoras de Barranquilla, un movimiento social que ha tomado fuerza en los últimos años y que integra formación, emprendimiento y creación colaborativa. La elaboración de este árbol gigantesco requirió disciplina, sensibilidad artística y una coordinación que resalta el valor del trabajo en equipo dentro de una comunidad que teje más que hilos: teje oportunidades.
La estructura está compuesta por 350 grannys, pequeños cuadros tejidos a mano que se han convertido en elementos tradicionales dentro del crochet. Cada uno de esos fragmentos representa historias, memorias, símbolos y sueños de las mujeres que participaron en el proceso. Este enfoque permite que la obra sea no solo un proyecto adornado con técnica, sino también una expresión cultural cargada de significado emocional y social. En cada granny se refleja la fuerza del emprendimiento femenino, el sentido de pertenencia y la unión que caracteriza al movimiento de tejedoras barranquilleras.
El proyecto que dio vida al árbol tejido “Somos Barranquilla” ha sido calificado como un ejemplo de innovación social debido a su capacidad para trascender el oficio artesanal y convertirlo en una herramienta de desarrollo económico, bienestar emocional, sostenibilidad y construcción comunitaria. El tejido, tradicionalmente asociado a prácticas domésticas, se transforma aquí en una plataforma que empodera a cientos de mujeres que encuentran en este arte una oportunidad de independencia económica y crecimiento personal.
Uno de los aspectos más destacados del árbol es su enfoque sostenible. Los 350 grannys fueron elaborados a partir de materiales reutilizados, principalmente retazos provenientes de la decoración del evento Barranquilla es Moda y donaciones adicionales de Clasic Jeans. Esta visión de moda consciente demuestra que es posible crear piezas monumentales con impacto ambiental positivo, utilizando recursos que reciben una segunda vida en forma de arte colectivo. Además, estos mismos materiales servirán para elaborar productos que las tejedoras exhibirán y comercializarán en la feria programada para este fin de semana, lo cual impulsa su economía popular y fortalece la cadena productiva local.
La composición cromática del árbol —que asciende desde tonos profundos hasta un amarillo luminoso que se fusiona con la estrella— transmite un mensaje de luz, esperanza y alegría, elementos que evocan la esencia de la Navidad barranquillera. La pieza se convierte así en un ícono emocional que conecta a los ciudadanos con el trabajo hecho a mano y con la identidad cultural del territorio.
El árbol tejido también funciona como un homenaje explícito a la ciudad. Su nombre, “Somos Barranquilla”, reivindica el valor del talento local, la creatividad de los oficios tradicionales y la capacidad del tejido —literal y simbólico— para construir redes, alianzas y oportunidades que transforman vidas. Al verlo erguido como una pieza monumental en el espacio público, la ciudad reconoce la grandeza de un trabajo elaborado con dedicación y en comunidad.
El Club de Tejedoras, impulsor de este proyecto, se ha consolidado como un programa de innovación social que integra formación, acompañamiento emocional y desarrollo económico. La iniciativa combina los ejes “ser, tejer y emprender” para fortalecer las habilidades técnicas de las mujeres en crochet, impulsar marcas comunitarias y generar oportunidades de comercialización para productos elaborados con sello local. Este programa llega a las cinco localidades de Barranquilla gracias a una alianza público-privada que involucra el respaldo de la Alcaldía de Barranquilla y la plataforma Barranquilla es Moda, lo cual ha permitido ampliar su impacto y ampliar la participación de mujeres en toda la ciudad.
Gran parte de las integrantes del Club de Tejedoras provienen del programa “De la Mano con la Primera”, una iniciativa que ha promovido el crecimiento personal y económico de mujeres emprendedoras mediante procesos formativos, acompañamiento psicosocial y estrategias de fortalecimiento empresarial. Muchas de las participantes han encontrado en el crochet una forma de generar ingresos, mejorar su calidad de vida y construir proyectos propios.
El árbol tejido “Somos Barranquilla” es el resultado de ese proceso de articulación comunitaria, desde donde la creatividad artesanal se proyecta hacia espacios públicos de gran visibilidad. A través de esta pieza, las tejedoras demuestran que el tejido no solo decora, sino que también impulsa procesos de transformación que pueden cambiar la historia de cientos de familias. Con cada puntada, las artesanas han tejido más que un adorno navideño: han tejido identidad, esperanza y un mensaje que celebra el poder de las manos barranquilleras para construir futuro.